Sábado 2 de Septiembre de 2006 - Año 92 - Edición 7211 - Edición digital 0511

Portada
Editorial
Clasificados
Archivo
Historia
Links
Suplementos        Sociales
Lujanenses en el mundo
Servicios
Farmacias de turno
Teléfonos útiles
Horarios de trenes Guía de Profesionales

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

sitio relacionado >>> opinión

El profeta Amós y la actualidad

Amasías, el sacerdote de Betel, dijo a Amós: "Vete de aquí, vidente; refúgiate en el país de Judá, gánate allí la vida y profetiza allí. Pero no vuelvas a profetizar en Betel, porque éste es un santuario del rey, un templo del reino". Amós respondió a Amasías: "Yo no soy profeta, ni hijo de profetas, sino pastor y cultivador de sicómoros; pero el Señor me sacó de detrás del rebaño y me dijo: Ve a profetizar a mi pueblo Israel".

Así podemos leer en la primera lectura del periódico El Domingo, del 16 de julio pasado (Periódico que nos une como Iglesia).

A quienes concurrimos habitualmente a misa, por cierto que éste "personaje bíblico" no nos es desconocido. Pero en esta oportunidad quisimos saber algo más de él y recurrimos a la Biblia.

En la introducción, nos cuenta que hacia la mitad del siglo octavo antes de Cristo, el reino de Israel aparece rico y muy próspero. La pequeña propiedad ha ido desapareciendo y las riquezas se concentran en unos pocos ricos, mientras por otra parte crece el proletariado; el lujo de unos pocos insulta la miseria de los pobres.

Inesperadamente, el "Eterno ruge desde Sión y de Jerusalén hace oír su voz por medio de Amós, pastor natural de Tecoá, pueblecito situado a unos nueve kilómetros al Sur de Belén, en el país de Judá.

Dios lo saca "detrás de su rebaño" y lo envía hacia el país vecino, Israel del Norte. El profeta comienza entonces a recorrer las ciudades del reino de Israel denunciando las injusticias sociales y la religión que se contenta sólo de ritos externos. Anuncia el castigo de Dios y el destierro de Israel y, al fin, predice también tiempos felices.

Amós es el profeta de la justicia social; nos revela a un Dios que defiende el derecho de los pobres.

Atraídos por la lectura, recurrimos a las notas que figuran al pie de los distintos capítulos; en este caso Am 7,12-15.

Podemos leer: Fijémonos en lo atrevida que fue esta actuación de Amós. Fue a predicar en el Templo nacional o, para decirlo así, en la catedral del país. Lo hace sin título ni permiso del sacerdote, y empieza a denunciar el falso orden que permite el desarrollo de tantas riquezas privadas. Era normal que Amasías, capellán del rey, se escandalizara; en nuestros tiempos, Amós habría sido detenido, apaleado y muerto.

Para Amasías, su sacerdocio es un oficio bien remunerado y está convencido de que también Amós predica como un medio de ganarse la vida, pues en aquel tiempo numerosos profetas vivían atendiendo consultas sin haber sido llamados directamente por Dios, como lo fueron los grandes profetas, entre ellos el mismo Amós.

Amós no es un profeta como lo eran aquellos. Él es un seglar, un laico al que Dios encargó una misión al llamarlo personalmente.

Aparentemente sale perdiendo del encuentro con las autoridades religiosas, pues no nos dicen que haya usado otras armas que la palabra de Dios, el cual sabe juzgar a sus representantes. No sabemos si Amasías logró echarlo del país, o si solamente le prohibió predicar en los lugares más concurridos.

La palabra de Dios que se lee en la misa, está dirigida a nosotros. Para escucharla, para meditarla y sobre todo para ponerla en práctica.

Al difundirla en esta columna, pienso que también nos ayuda a opinar con fundamento, no solamente en cuestiones religiosas, sino también a resolver los problemas temporales.

Los invito a que cada uno de ustedes saquen sus propias conclusiones.

José Pedro Bonvecchi


Error

Hay un error muy común en las evocaciones del "renunciamiento de Evita", que consiste en afirmar que tal hecho ocurrió el 22 de agosto de 1951, en el multitudinario "Cabildo Abierto del Justicialismo".

En verdad, el 22 de agosto la multitud clamó repetidamente que Evita fuese candidata a vicepresidente de la República, pero ella se negó otras tantas veces a acceder a tal pedido y solicitó que le dieran tiempo para contestar.

La respuesta la dio nueve días después por radio, que como se sabe fue negativa. Se ignoran las razones de esa decisión: unos hablan de presión militar y otros de la mala salud de la "Abanderada de los Humildes".

Véase el "Calendario Peronista" del sitio web del Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Juan D. Perón en http://www.jdperon.gov.ar/calendario.htm.

Jorge J. Cortabarría


Importante: las notas firmadas no representan la opinión del periódico, son exclusiva responsabilidad de los firmantes

>>> principal