Entre la noche del domingo y la
madrugada del lunes, ladrones entraron a robar en la Escuela
Nro. 9 de la localidad de Open Door bajo la modalidad
delictiva conocida como "escruche". Es decir, para
ingresar al establecimiento debieron romper una puerta.
Del hecho, las autoridades del
establecimiento educativo tomaron conocimiento el lunes por la
mañana y dieron aviso de lo sucedido en el Puesto de
Vigilancia del pueblo y en el Concejo Escolar.
Los delincuentes -al parecer habrían
participado tres individuos- fueron directamente a la sala de
computación de donde sustrajeron un televisor color, un
reproductor de DVD y un equipo de audio.
Según contaron fuentes policiales, los
ladrones tuvieron que destrozar un vidrio del patio y tras
forzar una puerta accedieron al lugar elegido para el golpe.
Mientras la Policía procura esclarecer
el hecho y contaría para ello con algunas pistas, se pudo
saber que la escuela cuenta con sistema de alarma aunque nunca
sonó porque está desactivada.
DELINCUENTES EN
PROBLEMAS
En la jerga del hampa los delincuentes
que cometen hechos con estas características son catalogados
como "escrushantes" (palabra del lunfardo sinónimo
de ladrón que ingresa a un lugar violentando puertas o
ventanas en ausencia de sus moradores), o actualmente se los
llaman también "rastreros" ya que no respetan
códigos como son el de no robar en un colegio público o en
su propio barrio.
Esta condición a la larga los convierte
dentro de la población carcelaria como "anti-chorros",
una categoría apenas por encima de los llamados
"violines" y cuyo trato en el penal por el resto de
los reclusos suele ser poco menos que humillante.
Antecedentes
En mayo de este año, la escuela rural
22 ubicada en el paraje conocido como Granaderos fue escenario
de un robo similar. Nunca pudo ser esclarecido por la
Policía.
Meses atrás, las escuelas 31, 12 y 10
también sufrieron la inseguridad nocturna. De todos estos
casos, sólo el cometido en la EGB 10 del barrio Parque Lasa
logró ser resuelto y sus autores detenidos, aunque a los
pocos días recuperaron la libertad pese a haber incendiado un
sector del edificio tras comprobar que no había elementos de
valor para poder llevarse.