Denunció en la Municipalidad y en el
Concejo Deliberante que esa firma desagota sus cisternas en la
red de cloacas.
Esto provocaría olores nauseabundos
que afectan a los vecinos y ocasionaría la salida de régimen
de la Planta Depuradora.
"Me dirijo a usted y por su
intermedio a los demás integrantes de la Comisión de Salud y
Medio Ambiente de ese honorable cuerpo con el fin de ponerlos
en conocimiento y denunciar un grave hecho que viene
sucediendo desde hace casi 2 años y que viene atentando no
sólo contra la salud de los habitantes de Luján, sino que
también viene infringiendo las leyes vigentes. Pero el
agravante y lo escandaloso de la situación es que la empresa
autora de tan grave hecho, pertenece al grupo familiar del
PRESIDENTE DEL HONORABLE CONCEJO DELIBERANTE DE LUJÁN CPN
RUBÉN LEOPARDI".
Así encabezó una de las dos notas el
vecino David Garibotti y las presentó este jueves por la
mañana en el Concejo Deliberante y en la Municipalidad. La
otra de similar contenido pero distinto destinatario fue a
parar a manos del director de Medio Ambiente, Aníbal Sánchez
Caro.
La denuncia no sólo consta del
testimonio escrito sino que está acompañada de varias
fotografías tomadas por Garibotti en la que aparece un
camión, -cuyo semi remolque lleva un tanque atmosférico de
la empresa "El Gavilán"- en una situación
comprometida ya que se ve una manguera que estaría
desagotando en un pozo conectado a la red cloacal.
La prueba aportada por este vecino fue a
raíz de los olores nauseabundos que empezaron a respirar las
personas que viven en varias cuadras cercanas a un lugar donde
guardan camiones, ubicado en 9 de Julio al 700.
Casualmente, esta situación empezó a
darse al poco tiempo de que la empresa "El Gavilán"
comenzara a utilizar ese lugar como estacionamiento de sus
unidades.
"Al principio no sabía de dónde
venía el olor hasta que un día empecé a sospechar de los
camiones que estaban en el galpón. El domingo 27 de agosto,
siendo las 14 horas, salgo de mi casa porque el olor era
insoportable pero afuera había más olor a mierda. Aunque
siempre no son los mismos olores, esto pasa todos los días
entre las 13.30 y las 14 y entre las 19.30 y las 20",
contó Garibotti a EL CIVISMO.
UN ASTUTO PAPARAZZI
Cansado de tener que soportar aroma a
materia fecal a la hora de comer o de respirar alguna
sustancia que le provocaba irritación en la vista y en las
fosas nasales, Garibotti se dirigió a la playa de
estacionamiento privada ubicada a escasos metros de su casa.
"Voy al galpón por curiosidad y veo que estaban
descargando los productos prohibidos. Habían puesto una
manguera que va a una boca de cemento que está al ras del
piso al costado del portón. Volví a mi casa, busqué la
máquina de fotos, pedí permiso al Hotel Hoxon y al
estacionamiento de al lado, saqué fotos e hice las denuncias
a la presidenta de la Comisión de Salud y Medio Ambiente que
es la concejal Susana Hurié y al director de Medio Ambiente,
Aníbal Sánchez Caro".
La situación descrita por Garibotti es
compartida por muchos vecinos de la cuadra como así también
de calles aledañas como Dr. Real o Lavalle quienes, según
constató este medio, también coinciden en nombrar a la
empresa de tanques atmosféricos de la familia Leopardi como
sospechosa principal en este asunto.
Desde que en el barrio se conoció que
un vecino había tomado fotografías del camión en una
posición cuanto menos incómoda, corre el comentario de que
los propietarios del lugar taparían la boca (disimulada hoy
con un tanque de 200 litros) que da al sistema cloacal para
evitar así que quede al descubierto una maniobra que, a prima
facie, no deja de llamar la atención.
"Teníamos la certeza de que en los
galpones de la calle 9 de Julio entre 25 de Mayo y Alte. Brown,
cuyo propietario es el Sr. Pasquini, se guardan los camiones
de la empresa "El Gavilán" del Sr. Leopardi. Qué
casualidad, ¿no? Pues bien, el propietario desmentía una y
otra vez que allí se desagoten los camiones. Es más,
manifestó que no existía ninguna boca de cloaca en el
exterior del predio. Por lo pronto, los vecinos seguíamos
soportando por meses y meses esta triste situación",
dice la carta que Garibotti entregó este jueves.
TU BARANDA ME MATA
El vertido del contenido de los tanques
atmosféricos a la red cloacal está prohibido ya que provoca,
entre otros problemas, que la Planta Depuradora salga de
régimen ocasionando malos y contaminantes olores. Desde
siempre se ha sospechado que este tipo de empresas no sólo
transporta materia fecal sino también productos químicos que
luego vierten en forma clandestina a la red de cloacal o
arrojan en sitios apartados de la planta urbana.
Hace algunos meses, la Municipalidad
detectó que habían sido arrojados residuos líquidos y
semisólidos en una boca de tormenta del barrio Fonavi y se
acusó a un frigorífico de cometer el hecho. En alguna
oportunidad el dedo acusador del gobierno municipal se posó
sobre empresas de tanques atmosféricos de esta ciudad, aunque
nunca mostró predisposición para involucrar a "El
Gavilán" en este tipo de maniobras, a pesar de existir
varias denuncias de vecinos en contra de la firma.
En el caso acontecido en el barrio
Fonavi, funcionarios municipales dijeron: "Nosotros no
somos. Hay empresas irresponsables que cometen actos
delictuales arrojando productos no permitidos en las cloacas,
sacando fuera de régimen la Planta Depuradora".
Garibotti hoy piensa lo contrario.
"Ahora ¡sí! Existen pruebas para condenar esta ruin y
delictual maniobra", enfatizó en su misiva. Y agregó:
"Pareciera mentira que mientras los vecinos sufren la
contaminación, los políticos que deberían dar el ejemplo de
RESPETAR y HACER RESPETAR LAS LEYES, incurran en estos graves
delitos. Más aún, poniendo en grave riesgo para nuestra
salud pero, fundamentalmente, de nuestros hijos, porque sólo
ellos saben y nosotros sospechamos QUE NO SÓLO MIERDA TIRAN
ALLÍ, SINO QUE SEGURO LOS ÁCIDOS ESTARÁN A LA ORDEN DEL
DÍA".
Ayer, apenas recibió la carta y vio las
fotos, la presidenta de la Comisión de Salud y Medio
Ambiente, Susana Haurié, convocó a los concejales a una
reunión en carácter de "urgente" para decidir los
pasos a seguir. Además, en uno de los bloques de la
oposición deslizaron la posibilidad de acudir a la Justicia
para que inicie una causa penal y determine la responsabilidad
de la empresa atmosférica cuyo titular es el presidente del
Concejo Deliberante, Rubén Leopardi.