A los miembros y
colaboradores de la Asociación de Padres
Instituto San Luis Gonzaga
Estas palabras nacen
del agradecimiento que siento por cada día
que compartimos, por cada nueva actividad
que emprendimos con la ilusión de mejorar
algo.
Agradezco la
responsabilidad, el servicio y el trabajo
discreto para que nuestra institución sigua
creciendo. Pero nada de esto hubiera sido
posible si no hubiésemos dado lugar a Dios
en nuestras vidas. Él nos ha enseñado con
serenidad sobre las adversidades y reveses
del camino; y de eso, sabemos bastante.
Tenemos horas de experiencias, y Él nos ha
dado el coraje de ir más lejos.
Sé que DIOS está a
nuestras espaldas, es nuestra retaguardia;
nos da la fuerza que nos sostiene y protege
para continuar juntos con nuestra tarea.
Muchas gracias por
TODO: por el acompañamiento de los martes,
por los mates compartidos, por los tiempos
de trabajo, y por el amor y la dedicación
que le brindaron a esta institución.
Y para la comunidad
educativa, mi eterno agradecimiento por su
presencia el día 1º de septiembre.
Presencia como un reflejo del interés
compartido por la educación que ofrecemos,
y por haber participado en la toma de una
decisión tan trascendental en la vida de
esta institución.
Todos podemos aprender
de la experiencia de los demás. No debe ser
un obstáculo para reconocer y buscar
soluciones a los problemas existentes y
anticipar los venideros; y sobre todo
afrontar los retos y desafíos de la
sociedad hacia la que avanzamos.
Deseo la mejor
educación posible para todos los jóvenes,
y estoy convencido que sólo se puede lograr
con la transparencia y el esfuerzo
continuado de todos.
Muchas gracias.
Eduardo A. Antonelli