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"Guardapolvos, caminos de tierra, vocación y
mucho amor..."
Los maestros de le EPB N° 20 "Pasaje
Alastuey" conocen bien el tema de la
vocación que lleva implícita una gran cuota
de amor. Sin ella es imposible recorrer 12
kilómetros de caminos de tierra, lidiar con
la falta de transporte, de centros de salud,
soportar los períodos de lluvias y sequías,
repensar los modos de combatir el ausentismo
y la deserción propias del medio rural,
entre otras problemáticas.
Esa misma vocación se reafirma ante el
desafío de estos maestros de brindar a sus
alumnos las mismas oportunidades que tienen
los niños del medio urbano. Pensemos que las
escuelas rurales constituyen no sólo la
única posibilidad educativa, sino que son la
única institución que nuclea a la comunidad.
Las familias que componen la comunidad de
la Escuela 20 son encargados de
establecimientos rurales, con sueldos
estables, como así también las
pertenecientes al barrio San Pedro, ubicado
junto a la Quema, en su mayoría de origen
muy humilde.
Durante los períodos de lluvia, los
alumnos no pueden concurrir, por lo que
trabajan en tareas especiales en sus hogares
(Plan de recuperación). En el barrio se
dictan clases en la sociedad de fomento
cuando es imposible transitar los caminos.
La matrícula del establecimiento es de 36
alumnos de 1° a 7° año. El modelo de
organización es de plurigrado debido a la
escasa matrícula.
Esta escuela pretende otorgar una oferta
educativa para que todos puedan completar su
escolaridad. Se promueven, para ello,
talleres como la huerta, el vivero, la
fabricación de dulces, informática y
folklore.
En agosto del próximo año la escuela
cumple 100 años. Están trabajando arduamente
con los alumnos el tema Patrimonio,
Identidad y Memoria. Toda la comunidad
educativa está abocada a la tarea de
recuperar la historia, así que aprovechamos
para solicitar a ex alumnos, ex docentes,
historiadores que tengan fotos, testimonios,
datos, etc. para que hagan su aporte.
Nuestro homenaje y gratitud en este Día
del Maestro a su director, Alfredo Cané, a
los maestros Alicia Garde, Graciela González
y Héctor Bustos. A Jorge Hernández, profesor
de inglés; a Juan Michelena, profesor de
plástica; a José, auxiliar; a Tato, profesor
de música; a la profesora de Educación
Física del CEF y a los profesores de
folklore e informática de los talleres
municipales.
Un saludo especial a Manuela Rols,
docente del SEIMM N° 2 (Servicio Educativo
Inicial Mínima Matrícula) que funciona desde
hace 10 años en la escuela, y que nos aportó
datos y la foto.
Por intermedio de estos docentes hacemos
extensivo nuestro saludo a todos los
maestros lujanenses que día a día hacen
Patria.
Consejo Escolar Luján
No nos quemen la esperanza
Soy maestra. De las "de antes". De las
que se recibían finalizado el secundario, de
las que seguían una carrera docente
complementaria para resultar mejores
maestras para sus alumnos (y se trabajaba de
día y se estudiaba de noche); de aquellas a
las que se les avisaba a través de un
telegrama de debían hacerse cargo de una
suplencia a decenas de kilómetros de su
domicilio, sin acto público, sólo calzarse
orgullosamente el guardapolvo e ir. No
importaba adónde.
Niños pobres, o villas de emergencia, o
ricos, o colegios privados, no importaba el
lugar, importaba que esos chicos nos
NECESITABAN y que nuestra vocación indeleble
oía el llamado y se hacía presente donde
fuera, llegando en el transporte que nuestro
magro sueldo pudiera afrontar y regresando a
casa con las florcitas casi marchitas que
los niños pedían a los vecinos para
nosotras.
Porque soy de aquella época: cuando los
suplentes NO cobrábamos vacaciones y se nos
descontaban los sábados y domingos. La época
del "chiflete" (léase "ráfaga helada") que
horadaba nuestras rodillas hasta la médula
en cada desfile patrio, donde estaba
prohibida cualquier muestra de color sobre
el guardapolvo excepto la escarapela.
Pasé por todas las pruebas: viento,
lluvia, caminos de barro, accidentes en la
ruta, embarazos arriba del tren, humedad,
calor insoportable bajo las chapas, piojos,
padres agradecidos y de los otros, gobiernos
de turno, nuevas y antiguas pedagogías, el
beso de bienvenida, el insulto del nervioso,
y el "seño la vamos a extrañar".
Poco a poco fui viendo cómo la escuela se
convertía en el lugar de "contención" en vez
del sacrosanto ámbito del conocimiento.
Todas las pasé, hice cursos, aprendí
métodos... le di a mi carrera quizás más que
a mi familia. Fui obstinadamente MAESTRA,
bibliotecaria, profesora de teatro,
escritora, levanté banderas contra lo
injusto del sistema cuando fue pertinente...
y sigo aprendiendo. Porque la vida enseña. Y
porque a pesar de todo creo en mi país y en
que la Educación es la única esperanza para
nuestra sociedad.
Tengo más de treinta años de antigüedad y
una jubilación en trámite A CIERRE DE
CÓMPUTOS. Esto significa que el docente
presenta su renuncia para acogerse al
"beneficio" jubilatorio un día, y dos o tal
vez tres AÑOS DESPUÉS recibe su primer
sueldo de jubilado. Y eso con suerte. Otros
llevamos más tiempo de espera... en tanto
continuamos cumpliendo rigurosamente con
nuestro trabajo porque necesitamos el
sueldo.
Mi expediente ya pasó por todas las
oficinas requeridas de la Dirección General
de Cultura y Educación y por todas las del
IPS. Después de 2 años y medio de esperar
todo estaba claro y aceptado, tanto es así
que correspondía mi cese de actividades
después del 1º de julio de este año (debió
ser antes, pero fue así). Un INCENDIO
convenientemente accidental, ocurrido en
agosto pasado en la calle 3 entre 48 y 46 de
la ciudad de La Plata, destruyó más de ¿20,
10, o 3 mil expedientes? de los docentes que
esperaban este beneficio jubilatorio. Al
principio no hubo respuestas.
¿Cómo empezó la quemazón? ¿Un
cortocircuito? ¿Un cigarrillo mal apagado?
¿Qué?... ¿Sabotaje de ex/empleados
insatisfechos? ¿Nuevamente la espera o qué?
Si todo está computarizado... ¿Por qué
estamos sin CESE "hasta nuevo aviso"? ¿El
fuego alcanzó a dañar las computadoras? ¿Es
verdad que no estábamos en los planes
presupuestarios del 2006?... ¿Por qué no han
encontrado aún un edificio para los
empleados de la calle Nº 3, quienes trabajan
hoy en un subsuelo maloliente, tratando de
separar las cenizas del agua?
Nos han dañado moral y psicológicamente,
total las maestras "de las de antes" siempre
tuvimos tanta paciencia... Por eso espero YA
una respuesta/verdad de las autoridades
pertinentes. Espero una propuesta de acción
de los jóvenes maestros a los que tantas
veces les defendí el salario... ESPERO UNA
GESTIÓN HEROICA DE LOS GREMIOS. Espero,
junto a miles de compañeros más, que no nos
sigan quemando la esperanza.
María Cristina Retamozo
(Para los chicos: "La Tía Maruca")
PD: gracias Sr. W. Ormazábal (SUTEBA) por
sus palabras de aliento.
Supuesto secuestro
Quiero alertar y poner en conocimiento de
la población lujanense un hecho ocurrido por
vía telefónica en mi domicilio y al cual
califico como perturbador de la integridad
emocional de mi familia y la mía.
Aproximadamente a las 21.15 del 1° de
septiembre surge una llamada telefónica con
cobro revertido que atiende mi marido. Fue
una conversación confusa, mi marido hizo una
serie de preguntas y afirmaciones tales como
¿qué querés en realidad? ¿dónde está mi
hijo? ¿de dónde llamás? Dinero no tengo y
celular tampoco.
Continúo yo la conversación preguntando
qué pasaba con mi hijo, dónde estaba y cuál
era su nombre. Recibí como respuesta un "no
puedo decirte el lugar ni darte el nombre.
Tu hijo fue secuestrado, está en una
camioneta con unos tipos, no fue golpeado,
tiene una crisis de nervios, está bien y
dijo que no tenían dinero. María, quedate
tranquila" (ya me había preguntado mi nombre
y dijo llamarse Alfonso). Admitió haberse
equivocado de persona, me pidió que
mantuviera la calma y si hacía lo que pedía
al pie de la letra, en dos horas mi hijo
estaría en casa. "Por favor, decime qué debo
hacer", contesté.
Tenía que quedarme al lado del teléfono,
no cortar, mandar a mi marido al locutorio
más cercano a comprar 20 tarjetas de
Telefónica para celular de 10 pesos cada una
(en un principio pedían entre 15.000 y
20.000 pesos), y cuando me hablara el Tano
dijera que ya estaba todo arreglado. No
podía llamar a la policía y escucharía la
voz de mi hijo desde la camioneta una vez
cumplido el trámite, caso contrario al día
siguiente encontraría la cabeza de mi hijo
frente a mi casa.
Mi hijo había viajado a Morón al
Conservatorio de Música a eso de las 17. Se
hizo una llamada y dijeron que se había
retirado hacía unos 15 minutos, entre las
21.30 y las 21.45 (no coincidían los
horarios con el supuesto secuestro).
En mi casa no estábamos enterados de que
hace unos meses se publicó una nota
alertando a la población sobre esta
estrategia empleada por presidiarios para
cargar sus celulares.
Apelo a las autoridades de Luján:
Municipalidad, Comisarías, empresa
Telefónica, para que investiguen quién o
quiénes fueron los autores y de dónde surgió
la llamada.
Doy gracias al Señor que todo haya sido
una mentira, un engaño demasiado cruel para
conseguir dinero fácil. Pero me pregunto:
¿Su hubiera sido verdad, qué hubiera hecho?
Les digo a todos los padres y madres de
Luján y de todo el país que el pavor que te
invade es inexplicable. Se siente que el
corazón y la cabeza estallan al unísono.
María del C. Benítez
La "Villa" de Luján
En la nota sobre los restos de la antigua
Villa de Luján (publicada en La Nación el
sábado 9 del corriente) se afirma que
nuestra localidad fue fundada en 1756.
De ninguna manera Luján fue fundada en
1756: lo que ocurrió ese año fue la
instalación del cuerpo capitular, creado el
año anterior como consecuencia del
otorgamiento del título de "Villa" pedido
por los vecinos y concedido por el
gobernador José de Andonaegui. Aunque varios
textos sostienen que Luján data de 1671,
cuando la imagen de la Virgen fue instalada
en este lugar, traída desde lo que hoy es
Villa Rosa (Pilar), la verdad es que el
caserío formado espontáneamente en torno a
la iglesia de la Virgen no es anterior a
1740, época en que, para defenderse de las
continuas invasiones de indígenas, la
población rural se agrupó en torno de las
iglesias principales de la campaña. Es más:
Luján no fue fundada, en sentido estricto,
porque en la época hispánica tal
acontecimiento estaba revestido de
formalidades que en el caso de referencia no
se dieron en absoluto.
También me sorprende que ahí se hable de
"la primera villa de Luján" porque no hubo
otra. Luján, a diferencia de Mercedes, Pilar
y Las Conchas (actual Tigre), no se
trasladó.
Jorge J. Cortabarría
Abogado y doctor de la UBA
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