Hace semanas, públicamente, se denunció
que en el partido de Luján se
"vendieron" lotes fiscales o,
mejor dicho, se estafó a gran cantidad de
vecinos con esos terrenos. Y que la
situación se conocía en la Dirección de
Tierras, en Asesoría Letrada y en la propia
intendencia, a cargo de Miguel Ángel
Prince. La información actual le dio fuerza
a denuncias que tienen larga data: por lo
menos, desde 1998.
También hace un par de semanas se
difundieron denuncias de vecinos que están
hartos de sufrir olores pestilentes emanados
por ¿descargas? ¿maniobras? ¿errores? de
la empresa de tanques atmosféricos "El
Gavilán", perteneciente a la familia
del concejal y presidente del Concejo
Deliberante, Rubén Leopardi.
La denuncia tuvo su ratificación a
través del accionar de Inspección
Municipal, que días atrás encontró el
estacionamiento usado por "El
Gavilán" sobre la calle 9 de Julio,
camiones de esa firma y un caño por el que
cualquier mal intencionado pudo haber
descargado el contenido de los tanques.
La misma irregularidad, sostenida por
unas 16 firmas de vecinos a la sede "El
Gavilán", ingresó por escrito al
Concejo para pedir que alguien tome cartas
en el asunto y ellos puedan vivir en sus
hogares sin tener que soportar los olores
emanados, de manera indirecta, por las
ganancias de esa empresa.
En el caso de los lotes, el Concejo
terminó sugiriendo el reemplazo transitorio
de la directora de Tierras, Graciela
Galarraga, y de todo el personal bajo su
jurisdicción. Se lo piden porque los
implicados, ni siquiera por vergüenza o
convicción de su inocencia, entendieron que
debían dar un paso al costado y facilitar
las investigaciones. Sabían lo que estaba
pasando, sabían que había vecinos
estafados y quieren arreglar todo diciendo
que "fuimos juntando información como
en un libro del viajero".
En el caso de "El Gavilán",
los concejales le plantearon a Leopardi la
necesidad de que se aleje del cargo hasta
tanto se aclare por qué la empresa a la que
está directamente vinculado se burló de
los vecinos, de su salud, de su bienestar y
de las leyes vigentes, que prohíben
terminantemente los vuelcos en las cloacas
de tanques atmosféricos. Al cierre de esta
edición, el pedido se realizaba por
escrito.
Pasar en limpio lo que ocurre por estos
días en Luján y lo que el gobierno
pretende ocultar, con un repudiable
silencio, es un ejercicio necesario,
urgente. Sobre todo, a partir de la
reacción demostrada esta semana por el
intendente, quien cuestionó a un periodista
de este medio la manera en que se está
informando sobre la venta ilegal de lotes.
En ese breve cruce verbal, el jefe comunal
culminó sugiriendo a los periodistas de
este medio que "reflexionen".
Eso nos permite afirmar que Prince está
atento a lo que se publica, a lo que se
informa, a lo que se opina. Por ello, la
invitación está hecha: mientras nosotros
reflexionamos, Prince, usted también
reflexione y reaccione.
La gravedad de los hechos amerita medidas
inmediatas, profundas, ejemplares. No se
puede seguir mirando hacia otro lado o
tratando de encontrar culpables donde no se
encuentran.
La culpa de lo que ocurre no la tienen
los medios de prensa que se encargan de
informar; la tienen los que le dieron forma
a esa información, los que omitieron, los
que encubrieron, los que creyeron que
estaban ante el negocio del año, los que
quisieron pactar silencios, los que
demostraron sobradamente su ineficiencia y
aquellos que les permiten seguir en cargos
de extrema responsabilidad a gente que no
está capacitada para ello.