Algunos gauchos entraron por la
fuerza al Campo Municipal. Además de utilizar sus
instalaciones cometieron destrozos y robos.
Saquearon la cantina y su histórico
concesionario responsabilizó de los hechos al director de
Deportes de la Municipalidad.
En La Loma una persona recibió dos
puñaladas en el tórax y se recupera en un hospital de Merlo.
El lado menos agradable de la 62°
peregrinación gaucha esta vez quedó reflejado con toda
crudeza en las instalaciones del Campo Municipal de Deportes.
Daños en baños y vestuarios, puertas, ventanas, alambrados y
robo con saqueo en la cantina, -hicieron incluso peligrar el
encuentro del lunes entre Luján e Ituzaingó-, fue el saldo
que quedó en el lugar como consecuencia de la falta de
previsión de las autoridades pertinentes.
Juan Carlos "Cuchi" Biscione
nunca vio nada igual en 44 años que lleva como concesionario
de la cantina. Pero siempre hay una primera vez y esta
ocurrió el fin de semana. "Llego a la cancha a la 7.30 y
encuentro que la puerta que da al gimnasio de los boxeadores
estaba abierta, aparentemente la habían forzado. Voy al baño
de damas y había cola (porque) también habían forzado esa
puerta", relató a EL CIVISMO.
Su presencia este domingo en el Campo
Municipal de Deportes obedecía a los efectos de controlar que
todo estuviera en orden. Sin embargo, no fue así: por primera
vez en 42 años, las autoridades municipales prohibieron el
ingreso de los gauchos al estadio impidiéndoles de esta forma
el acceso a los baños. Encima de todo, la Municipalidad no
fue capaz de colocar baños químicos en las adyacencias. Esto
hizo que los visitantes entraran por la fuerza al Municipal
para hacer uso de las instalaciones. Además, algunos
aprovecharon para robar el kiosco, destrozar la cantina y
saquear las instalaciones. No se salvaron ni unas placas de
bronce que estaban amuradas a las paredes.
Hubo más. "Uno estaba con una
manguera llenando un balde en el banco de suplentes, habían
abierto el alambrado", agregó "Cuchi". Tras
observar este panorama se dirigió a la Terminal de Ómnibus
desde donde llamó al presidente de la Liga Lujanense, Eduardo
"Chiche" Camotta, para notificarle lo que estaba
pasando. De paso, aprovechó para comunicarse con el director
de Deportes, Héctor "Pilo" Mendoza, con la
intención de dar aviso de la situación.
NI UN CARAMELO
Para entonces, algunos funcionarios
municipales sabían que grupos de gauchos habían ingresado al
Campo Municipal el sábado por la tarde, pero no hicieron nada
para evitar que se cometan desmanes.
Menos aún para impedir el robo de la
cantina. "A las 18.30 del domingo me llaman para decirme
que habían entrado en la cantina y me habían robado. Cuando
fui y entré había papeles y vitrinas rotas. De la
mercadería que tenía no me dejaron nada, ni un caramelo, se
llevaron una cocina de tres hornallas, varias fuentes, la
batería de un tractor para cortar el pasto, infinidades de
cosas", agregó "Cuchi" Biscione.
A la hora de buscar responsables por lo
ocurrido, el histórico cantinero cargó sus tintas contra el
director de Deportes. "Yo a los gauchos los atendí
durante 42 años y jamás rompieron un vidrio. Acá hubo una
falla humana y la tuvo "Pilo" Mendoza. Él dio la
orden de cerrar los baños y todas las puertas de entrada a la
cancha", acusó.
Según dedujo, los gauchos habrían
tomado esta actitud vandálica "como represalia por haber
encontrado las puertas cerradas del estadio".
Cuando la Policía apareció ya no
había nada para hacer. A las 19 llegó un móvil pero el robo
y los destrozos eran cosas del pasado reciente. "De la
Municipalidad nadie se arrimó para preguntar qué me había
pasado", lamentó "Cuchi", quien calculó las
pérdidas sufridas en 3.000 pesos.
"Mis pertenencias me las llevé y a
la cantina le hice la cruz: ya cumplí un ciclo.
"Pilo" Mendoza le dijo a Camotta que el techo de
chapa lo deje, que me tranquilice y que me lo van a pagar.
Espero diez días y que no se echen atrás. Tenía pensado
irme por la puerta grande y con esto me tuve que ir como una
rata y por la puerta chica. Estoy dolido por el servicio que
yo le presté a la Municipalidad y el único apoyo que tuve
fue el de la Liga y el del comisario Fiore, que fue el que me
vino a dar las condolencias", expresó Biscione.
DOS PUÑALADAS
El domingo, a las 6.20, un gaucho
recibió dos puñadas en el tórax por motivos que ni la
propia víctima pudo saber.
El hecho ocurrió en las inmediaciones
de la estación de servicio "Los Pampeanos" (Ruta 7
y Las Orquídeas del barrio La Loma) y al llegar la Policía
encontró a la persona herida quien apenas pudo balbucear una
palabra parecida a su apellido.
Trasladado al Hospital Municipal, el
herido sólo atinó a decir que se llamaba Facundo Guillermo
"Villalba" pero luego pudo establecerse que su
apellido real era Villalobo, vive en el partido de Merlo y
había llegado a Luján para verificar el estado en que se
encontraban unos sulkis y otros carruajes que había prestado
para la peregrinación.
Por estas horas, Villalobo se recupera
de las heridas recibidas en el Hospital "Héroes de
Malvinas" de la ciudad de Merlo y su estado es
satisfactorio. La UFI N° 6 tomó intervención abriendo una
causa por "lesiones". En tanto la víctima no pudo
recordar dónde, por qué ni quién le asestó las dos
puñaladas en el pecho.
Los tiempos cambian
En 1964 "Cuchi" Biscione
firmó su primer contrato con la Liga Lujanense de Fútbol.
Desde entonces, y en cada peregrinación, la convivencia con
los gauchos no tuvo mayores sobresaltos hasta que este domingo
la Municipalidad decidió cerrar las puertas con las
consecuencias conocidas. Tal era el grado de convivencia que
hasta en una oportunidad el centro tradicionalista "El
Fiador" de José C. Paz disputó una final de fútbol
infantil en el Campo Municipal y este gesto mereció la
entrega de un presente para el entonces presidente de la Liga
Lujanense, el actual secretario de Gobierno, Salvador Domingo
Faro.