Miles
de paisanos con sus caballos, sus carruajes y sus
coloridas vestimentas dieron el presente en la
peregrinación gaucha.
Los datos salientes en esta
edición fueron la presencia de una delegación de
Jujuy y el regreso de la cruz de la Basílica que
cayó en junio de 2000. Y también el buen clima,
algo inusual.
El arzobispo Rubén Di Monte
ofició una misa de campaña y el intendente
Prince saludó a los peregrinantes. Faltó el
gobernador Solá, a pesar del anuncio de su
presencia.
Una fundación dedicada a la
protección animal denunció el maltrato que
reciben los caballos.