Escribe Nora Arbio-Agencia Comunas
Mucho se ha hablado acerca de la preocupación por el
destino de la basura. Muestra de ello es el proyecto
enviado por el Ejecutivo bonaerense que busca que los
municipios del interior erradiquen los basurales a cielo
abierto y que, en el caso de la ciudad de Buenos Aires y
de los 34 distritos del Conurbano agrupados en el
Ceamse, se realice la creación de "polos
ambientales provinciales" para la disposición
final de los residuos que en ellos se generan, previendo
que los rellenos sanitarios de los que dispone la
entidad se completarán en poco tiempo. Pero poco y nada
se ha dicho sobre la necesidad de buscarle a la
problemática de la basura una solución definitiva.
La iniciativa de trasladar los residuos de estas
jurisdicciones al interior genera inquietud en las
autoridades comunales, agrupaciones ambientalistas y
vecinos en general, alertados sobre la posibilidad de
convertirse en "municipios de la basura".
Estamos hablando de 13.000 toneladas diarias que serán
volcadas, según la norma propuesta, en tierras del
interior bonaerense, ya que se necesitan grandes
extensiones de terreno para este fin. El intento de
implementar esta modalidad con Dolores, Alberdi, General
Belgrano y Brandsen fracasó por la férrea oposición
de las fuerzas vivas de esas comunidades.
Es necesario realizar una campaña de
concientización en cada municipio de nuestra provincia
sobre una obra de saneamiento proyectada, diseñada y
construida como respuesta a la creciente demanda de
solucionar la problemática de la disposición final de
los residuos sólidos urbanos generados cotidianamente
por la comunidad.
Son claros los ejemplos de muchas localidades, como
Trenque Lauquen, ciudad de la que provengo, que toman
responsablemente esta temática adoptando la modalidad
del reciclado que tantos beneficios ambientales,
sociales, urbanísticos, sanitarios y educativos trae
aparejados.
Mi ciudad, como la mayoría de las del interior,
poseía un basural a cielo abierto, con todos los
inconvenientes que ello acarreaba. En el año 95 las
autoridades municipales decidieron erradicarlo,
construyendo una Planta de Tratamiento de Residuos
Sólidos Urbanos. El compromiso de toda una comunidad,
alentada por fuertes campañas de educación y
concientización, posibilitó la separación
domiciliaria en orgánicos e inorgánicos, con días de
recolección diferenciada.
Desde la puesta en marcha del PROLIM (así se llama
el programa), los residuos ingresan a la planta, en
donde se realiza una nueva clasificación: los
inorgánicos son acondicionados para su
comercialización, y los orgánicos se convierten, luego
de un proceso natural, en abono o tierra fértil. En la
planta se tratan también las pilas y baterías, y los
residuos patogénicos, de acuerdo a la normativa
vigente, la Ley provincial 11.347.
Es oportuno que desde el gobierno provincial se
promuevan no sólo las herramientas necesarias para la
capacitación sobre este tipo de proyectos, sino que
además se busque una manera de financiarlos, tomando
conciencia del beneficio que significa para la sociedad
toda, así como también para las generaciones futuras.
Para lograr el objetivo que propone el nuevo proyecto
de Ley (establece un plazo de 5 años para reducir en un
30% los residuos con destino a la disposición final),
es necesario, por un lado, priorizar el consumo de
productos con menor cantidad de packaging, en los cuales
lo más importante es el envoltorio, que normalmente va
al circuito de la basura, y por otro lado adoptar la
modalidad del reciclado, que permite recuperar gran
parte de materiales que pueden volver a utilizarse, como
papel, cartón, vidrio, aluminio, metales ferrosos,
envases pack y plásticos, entre otros, además de
convertir los deshechos orgánicos en tierra fértil o
compost. De esta manera, el vuelco final se reduce
considerablemente, ya que gran parte de lo que se tira
puede reutilizarse.
Cabe destacar que como beneficio social, esta
modalidad genera puestos de trabajo, mientras que en lo
educativo es necesario realizar, en todas las instancias
formativas, la promoción de la incorporación de
hábitos culturales; en ese sentido es conveniente que
la sociedad tome conciencia de la importancia de la
preclasificación domiciliaria de los residuos.
Es importante advertir acerca del riesgo de
iniciativas que puedan transformar a las comunas del
interior de la Provincia en "municipios de la
basura". Al tiempo que, creo, es conveniente
comenzar a trabajar mancomunadamente en la búsqueda de
una solución legislativa que brinde una respuesta
integral para el tema de la basura en el territorio
provincial garantizando la calidad de vida de los
bonaerenses.
Celebro la incorporación de las problemáticas
ambientales al ámbito legislativo, ya que es necesario
que se garantice la salud de la población. Hay que
comenzar a delinear políticas a futuro que nos lleven a
poder brindar seguridad a las generaciones venideras,
favoreciendo un medioambiente óptimo y saludable.