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Movilización por el asesinato del
profesor neuquino
“Las tizas están
manchadas con sangre”

JUSTICIA: durante su
paso por la calle San Martín, los docentes recibieron la solidaridad
de las personas que se encontraban en ese sector de la ciudad.
Más de 500 docentes lujanenses
participaron el lunes de una marcha a la Basílica. Pidieron que lo
ocurrido en Neuquén “no quede impune”.
El lunes a la mañana más de 500
personas, en su mayoría docentes, participaron de una marcha desde
la plaza Colón a la Basílica para repudiar el asesinato del profesor
neuquino Carlos Fuentealba.
La movilización surgió luego de una
autoconvocatoria que profesionales de la educación realizaron
durante el fin de semana.
Al igual que en distintos puntos del
país, la protesta y el reclamo de justicia obtuvieron amplia
solidaridad en variados sectores. En este sentido, el reclamo contó
con la presencia de representantes políticos, gremiales y de
organizaciones del campo popular.
“Enseñamos a vivir en paz, no a
matar”; “las tizas están manchadas con sangre”; “la educación no se
mancha, basta de asesinatos”, fueron algunos de los mensajes que los
docentes escribieron, tiza en mano, en improvisadas pancartas
momentos antes de iniciar la caminata.
Apenas pasadas las 10:30, una docente
se encargó de leer, desde las escalinatas del palacio municipal, un
comunicado que reflejó el sentimiento que acompañaba a los
presentes.
“Las tizas están manchadas con
sangre, por más que digan que no, sí lo están. Con la sangre del
profesor Carlos Fuentealba. El poeta Nicolás Guillén escribía, hace
muchos años, un poema que decía: ‘de luto, pero no llora porque la
hora no es de lágrima y pañuelo’. Nosotros podemos agregar: sino de
tiza en mano”, expresó.
La oradora también dijo que
Fuentealba “fue asesinado por la represión policial ordenada por el
gobierno”.
“No sólo en la dictadura militar hubo
muertos y desaparecidos. Hoy en pleno 2007 se ordena reprimir, se
permite asesinar a los que protestan. No alcanza con decir nunca
más, hay que decir la verdad ante la hipocresía, hay que hacer que
nunca más puedan hacerlo. Tiza ensangrentada en mano debemos
escribir en todos los pizarrones “lo asesinaron, no vamos a permitir
que (los culpables) queden impunes, no vamos a permitir que vuelvan
a hacerlo”, agregó.
Otra maestra se encargó de leer un
poema del lujanense detenido-desaparecido Dardo Dorronzoro, titulado
“Él y yo”.
“Nos encontramos todas las mañanas.
Él va en su bicicleta y yo en mis zapatillas. Los dos a ganarnos el
pan. No sé si él se llama Juan o Felipe, y él no sabe si yo me llamo
Luis o Pancho. Haga frío o calor, llueva o caigan piedra, siempre
nos encontramos. Chau, Chau. Algún día no nos encontraremos ni nos
encontraremos al día siguiente, ni al otro; de ese modo yo sabré que
él ha muerto o él sabrá que yo he muerto. Qué triste estará el mundo
entonces para el que quede vivo”, concluyó la educadora con sentida
emoción.
A continuación, se dio lectura a un
comunicado de adhesión de la Comisión de Derechos Humanos de Luján,
en el que se expresa, entre otras cosas, que “como hace pocos días
en Luján, una vez más el gatillo fácil mata a un ciudadano
argentino, algo inaceptable en una democracia que se precie de ser
defensora y representante de los derechos del hombre”.
Antes de iniciar la marcha hacia el
templo nacional, otra docente dijo que “en un día de luto como el de
hoy, vienen a mí palabras y frases tantas veces leídas y
vivenciadas”.
“Como docente lujanense y argentina,
necesito que sepan que repudio a los que golpean al débil, a los que
falsean la verdad, a quienes por todos los medios pretenden sepultar
los sueños y las utopías. Rechazo toda clase de discriminación y
exclusión. Necesito reivindicar al educador, al que enseña con
alegría, con buen juicio, con tolerancia, con humildad, pero por
sobre todas las cosas al que lucha en defensa de los Derechos
Humanos.
“Porque sé que el cambio es posible
sigo apostando al riesgo, a superar posturas inmovilizadoras. No nos
olvidemos de nuestro compañero, a quien mataron por un reclamo
justo. No nos olvidemos, pues el olvido y la indiferencia es lo peor
que le podemos enseñar a nuestros queridos alumnos”, opinó.
LA MARCHA
Al grito de “Carlos Fuentealba
presente”, las personas reunidas frente a la Municipalidad
comenzaron el recorrido por la calle San Martín.
A su paso, los transeúntes que se
encontraban casualmente por la zona brindaron su solidaridad a los
docentes mediante aplausos y, en algunos casos, engrosaron la
movilización que prácticamente ocupaba una cuadra.
Esta vez, la indiferencia social que
caracteriza al ciudadano común, que se refleja por ejemplo en las
marchas por el testigo Julio López, estuvo ausente.
Al llegar a las cercanías de la
Basílica, los presentes formaron una ronda multitudinaria y
entonaron el Himno Nacional.
“¡Compañero Carlos Fuentealba!
¡Presente! Ahora y siempre, ahora y siempre...”, fue el grito
unánime de los docentes.
“Ante todo somos maestros, en cada
momento de nuestra vida. Así se defienden los derechos. Gracias a
los que sin ser docentes nos acompañaron”, dijo una maestra y se dio
por terminada la movilización.
<titulo>Repudio generalizado
<texto>Esta semana se hicieron
públicos distintos comunicados donde se repudia el asesinato del
profesor Carlos Fuentealba.
En este sentido, el rectorado de la
Universidad Nacional de Luján y los directores decanos de esa casa
expresaron su más “enérgica condena” a la muerte del docente
“adhiriendo a los actos de protesta que se desarrollarán en el día
de la fecha (lunes)”.
“Manifestamos nuestra tristeza y
dolor a sus familiares y allegados y exigimos el castigo para el o
los autores de este criminal acto”, agregaron.
Por su parte, el Frente Para la
Victoria de Luján (FPV) también se encargó de repudiar públicamente
“la represión en todo tipo de ámbito, y aún más, en casos donde la
ineficacia del operativo policial terminó con la vida de un joven y
prestigioso docente”.
“Esperando que los culpables de estos
hechos acepten y paguen sus responsabilidades y culpas; y
defendiendo una vez más la libre expresión en todo ámbito por parte
de nuestros compatriotas y vecinos; es que nos vemos en la
convicción de acompañar el reclamo público del pueblo de Neuquén
para que se juzgue y castigue a los culpables”, cierra el comunicado
del FPV.
En términos similares se manifestó el
intendente Miguel Prince al despreciar “la violencia y represión
como forma para enfrentar las protestas".
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