Miércoles 11 de Abril de 2007 - Año 92 - Edición 7271 - Edición digital 0571

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Candente realidad de asaltos y falta de recursos

La compleja trama entre inseguridad y política


ANUNCIOS Y PEDIDOS: el inspector Correale reclamó un respaldo económico para reparar los móviles policiales.

Aumentaron los asaltos en viviendas y comercios.

Decenas de personas que la Policía creía presas recuperaron la libertad.

La fuerza de seguridad le reclama al gobierno municipal el mantenimiento de los móviles. Según fuentes policiales, la respuesta habría sido que ahora no hay plata.

Ante el incremento en los últimos días de una inquietante modalidad delictiva llevada a cabo en todos los casos por dos malvivientes que se dedican a asaltar en viviendas y comercios, la Policía Distrital, con autorización de la Justicia, llevó a cabo en la noche del lunes y madrugada del martes una serie de allanamientos en distintos barrios de Luján con el fin de detener a los principales sospechosos de cometer este tipo de ilícitos.

De momento, no obtuvo el resultado que esperaban, aunque dieron con otros sospechosos de cometer lo que bien podría titularse como “el golpe del año” (ver pág. 11).

No obstante, la Policía aseguró que continúa investigando estos hechos que provocan intranquilidad en amplios sectores de la comunidad.

CON UN MISMO MOLDE

Desde hace algunas semanas, varias familias fueron blanco de asaltos en sus casas al igual que comerciantes padecieron la inseguridad en sus negocios.

En todos los casos, actuaron dos malvivientes repitiendo un mismo modus operandi: cuando el dueño de casa salía por algún motivo de la vivienda por la puerta principal aparecían los dos sujetos que, arma de grueso calibre en mano, obligaban a su víctima a ingresar a la vivienda para luego robar dinero y bienes de valor, no sin antes golpear a las personas para no perder el control de la situación.

Algunos de estos hechos fueron denunciados, como los asaltos acontecidos en Italia al 1000 y Saavedra al 1000, pero otros no corrieron con la misma suerte como, por ejemplo, un fuerte atraco cometido la semana pasada en Ituzaingó al 1200.

En esta lista debe contemplarse, además, el asalto a una farmacia en el barrio El Mirador a fines de marzo, el de un mercado y una vivienda en el barrio Santa Marta perpetrados días más tarde. Con algunos matices, en todos los hechos aparecen varios denominadores comunes, sobresaliendo el número de malvivientes y la forma de actuar que tienen.

Pero también hay quejas dirigidas contra la Policía por no haber actuado con la celeridad que requería la situación ni con la eficacia esperada por los damnificados.

ILÍCITOS EN AUMENTO

Por su parte, desde la fuerza encargada de la seguridad y el orden público admitieron el incremento de este tipo de hechos al tiempo que relacionan la actual situación con un problema de complejas características surgida a partir de la salida en libertad de una importante cantidad de personas que hasta hace poco cumplían condena en cárceles, sumado a la escasez de personal y al deterioro en los últimos meses de los móviles policiales.

Si bien la Policía se muestra reticente a dar estadísticas sobre el aumento o disminución de los delitos, asegura que la situación de Luján con relación a ciudades vecinas como Mercedes, Pilar o General Rodríguez todavía es favorable.

No obstante, desde hace al menos dos meses saben que en las calles volvieron a cruzarse con muchas personas que las creían presas. De hecho, a mediados de febrero, en la Distrital estimaron que entre 60 a 70 individuos, muchos de los cuales cargan con gruesos prontuarios, salieron en libertad. Dicen al respecto que a la mayoría de ellos se los conoce en la jerga como “cañeros”. Es decir, hampones que se dedican a cometer atracos a mano armada.

Ese número, con el correr de los días, según aseguran, fue en aumento. Una fuente que hasta hace poco ocupó altos cargos en la Policía Bonaerense y ahora se dedica a la política, le dijo a este medio que en el barrio Ameghino regresaron desde la cárcel no menos de 27 personas tras cumplir condenas menores en comparación con los hechos por los que se los acusó. Y esto los vecinos lo palpan, como quedó demostrado semanas atrás cuando mataron a un comerciante en este sector de Luján.

Los investigadores sospechan que detrás de estos ilícitos se encuentran delincuentes que, además de contar con antecedentes, habrían “perfeccionado” en prisión la manera de delinquir.

REACOMODO DE PIEZAS

Mientras tanto, la Policía manifiesta atravesar momentos difíciles. A la ya habitual falta de personal, se le agrega el traslado del jefe de Calle Fabián Benítez, quien venía cumpliendo -según sus superiores- de manera eficaz su tarea. Benítez debió ser removido de su puesto tras quedar involucrado en el crimen del joven Marcos Contreras.

Otro asunto de orden interno es la falta de móviles en condiciones adecuadas para prestar servicio. Vehículos viejos y otros de costosa reparación conforman un parque automotor que repercutiría negativamente en su tarea.

Con todo, según lo manifestado por la Policía, las flamantes tres patrullas enviadas por el Ministerio de Seguridad de la Provincia a instancias de “intensas gestiones” del intendente Miguel Prince, como informó en su oportunidad la Municipalidad, resultan insuficientes.

REUNIÓN DE TARDE

El inspector Correale se reunió, este martes, con el jefe comunal con el objetivo de ponerlo en conocimiento de esta situación. Previamente, se entrevistó en la Departamental Mercedes con sus superiores para notificarles del encuentro con el mandatario comunal.

Sin embargo, el encuentro no pudo ser. A cambio, el jefe policial en la tarde de ayer recibió en su despacho al secretario de Planificación, Carlos Rodríguez, al subsecretario de Control Urbano, Pablo Oliva, y al concejal por el Frente Para la Victoria, Gustavo Sicca.

Desde la Policía querían saber si van a contar con apoyo económico para reparar los móviles, algunos de los cuales hace 14 años que están en servicio. Según fuentes policiales, los funcionarios les habrían comunicado que las reparaciones no van a poder ser solventadas con la frecuencia que venían teniendo cuando estaba el Consejo de Seguridad, aunque acordaron la necesidad de cambiar la flota en los próximos meses, merced a gestiones que se habrían comprometido a realizar ante el gobierno de la Provincia.

Y esto tiene una explicación al conocerse que en breve Luján formará parte del sistema 911, lo que implicará reducir el área de cobertura de cada cuadrícula. Por lo tanto, necesitan más y nuevos patrulleros. “Estimamos que en un mes o mes y medio estaría en funcionamiento en Luján”, anunció el inspector Correale en rueda de prensa.

- ¿Los funcionarios hicieron algún comentario acerca de la reasignación de una partida de dinero aprobada al prorrogarse el presupuesto 2006?

- No tengo conocimiento del presupuesto y si han reasignado partidas. Nosotros nos dedicamos al tema de seguridad y la preocupación primordial es el mantenimiento de la flota de patrulleros.

Eliminada la llamada “tasa de seguridad”, la falta de fondos destinados a mantener el parque automotor, según la posición de la Policía, empezaría a hacerse notar. Esto se debería a dos motivos. El primero es que el Departamento Ejecutivo no presentó un pedido de prórroga del Fondo de Seguridad antes del 31 de diciembre. Al no prorrogarse, la “tasa” quedó derogada y dejó de liquidarse a través de la boleta de luz de la Cooperativa Eléctrica. El segundo es que, ante la desestimación del presupuesto 2007 en el Concejo por la negativa de la oposición, no habría una partida presupuestaria establecida para los gastos de la Policía.