Miércoles 11 de Abril de 2007 - Año 92 - Edición 7271 - Edición digital 0571

Portada
Editorial
Clasificados
Archivo
Links
Suplementos             
Opinión

Lujanenses en el mundo


Agradecimientos
Asambleas
Centro de jubilados
Cursos
Hallazgos y extravíos
Mensajes del Alma
Parroquiales
Sociales

Farmacias de turno
Teléfonos útiles
Horarios de trenes
Cartas de lectores
Guía de Profesionales
 

sitio relacionado >>> opinión

Cuando la limosna es grande hasta el santo desconfía

Días pasados, el intendente Prince, en un "acto de desprendimiento", repartió ocho mil pesos ($8.000) entre las instituciones de la localidad de Torres, dinero proveniente de lo que percibe por gastos de representación. Como referencia para quienes lo ignoran su sueldo es de doce mil quinientos, más su equivalente en concepto de gastos por representación, en total veinticinco mil pesos ($25.000), de los doce mil quinientos mencionados en segundo término no está obligado a rendir cuenta, según la Ley vigente. Hasta aquí todo hace suponer que esta actitud puede ser considerada normal y hasta plausible.

Lo curioso del caso es que paralelo a esta entrega ha sugerido a las instituciones la creación del Consejo de la Comunidad.

El decreto de creación de dicha norma o instituto data de enero de 2005.

Más curioso resulta aún si se tiene en cuenta que lo hace en momentos que recibe serios cuestionamientos de la comunidad de Torres, referente a la prestación de servicios, inundaciones, alcantarillas tapadas o rotas, basurales, quemas a cielo abierto, pastizales, falta de mantenimiento general del asfalto de la planta urbana, proliferación de moscas y mosquitos sin que se efectúen fumigaciones, falta de personal para mantenimiento de calles, ausencia total de barrido, falta de riego, bomba de riego fuera de servicio, ruta de acceso (192) intransitable, y ni hablar de la Sala de Atención Primaria, con horario reducido, falta de insumos, teléfono, ambulancia, médicos en forma esporádica que sólo atienden durante una hora.

Todos estos problemas son de conocimiento público, en consecuencia no son ignorados por la delegada municipal, menos aún por el intendente.

Para ser más preciso, debo acotar que en conversaciones mantenidas con la delegada me ha manifestado los reiterados reclamos y pedidos realizados oportunamente a los cuales puede acceder cualquier vecino que se muestra interesado en conocer la realidad; la respuesta de la autoridad competente no llega.

Vale decir que con Consejo de la Comunidad o sin él, con esta delegada u otra persona en su reemplazo, no alteraría esta situación.

Decía el ex presidente Perón: "Si se pretende que algo no funcione hay que crear comisiones".

Para solucionar los problemas de Torres y de todo el partido de Luján hace falta capacidad y decisión política.

No creo que las instituciones de Torres quieran servir de chivos expiatorios asumiendo la responsabilidad que le es inherente al Ejecutivo Municipal y menos aún mediante un incentivo monetario.

La subestimación siempre resulta peligrosa, más aún si se realiza en forma grosera.

¿Es posible que en tantos años de gobierno en forma consecutiva (11) el intendente Prince no haya tomado conocimiento de la realidad que aqueja a Torres?

¿Será este un arrebato preelectoral? ¿Pretenderá que las instituciones del pueblo asuman la responsabilidad de remover a la delegada? ¿Aspirará a utilizar a los vecinos de Torres como idiotas útiles al servicio de objetivos políticos subalternos?

Todos estos interrogantes y muchos más hoy se plantean un sinnúmero de vecinos pensantes de esta localidad.

Yo aspiro a encontrar lucidez y dignidad en los integrantes de las "instituciones libres del pueblo" que no deben ser funcionales al gobierno de turno.

Dice una vieja letra de tango en "Antiguo reloj de cobre": cuatro pesos sucios por una reliquia.

Las instituciones deben atesorarse y preservarse como una reliquia sin que sean manoseadas por el poder político, de cualquier signo que fuere y no deben ceder a la "chequera mata conciencia".

Pretender que los ciudadanos comunes resuelvan los problemas que son inherentes al ejecutivo y su gabinete es una utopía, dado que ellos, se supone, están capacitados, perciben sueldo y además recursos financieros (aumento del 60% de las tasas) para cumplir con el cometido.

¿Qué intención esconde el intendente con esta propuesta innovadora a sólo siete meses de las elecciones?

Los legítimos representantes están en funciones, sólo deben cumplir con el mandato conferido según reza nuestra Constitución, el pueblo no delibera ni gobierna sino por medio de sus representantes, pero en el supuesto caso que se sientan impotentes después de varios años de gobierno, deberán esperar que en las próximas elecciones el pueblo revalide su permanencia o en caso contrario dar paso a quienes por suerte o desgracia le toque regir los destinos de la Municipalidad de Luján en el futuro.

Propongo: modesta pero concienzudamente postergar el tratamiento de este tema en fecha posterior a las elecciones de octubre, simplemente por una cuestión ética.

Posdata: espero no ser objeto de represalias por ejercer el derecho a opinar.

Alberto "Beto" Graciano