|
Los delincuentes
decían ser ladrones de banco
Violento asalto a una familia
en Italia al 600
Como viene
sucediendo en las últimas semanas, otra familia fue víctima de la
modalidad delictiva más frecuente por estos días.
Al abrir la
puerta principal de la vivienda, dos delincuentes aprovecharon para
ingresar y asaltar.
Además, el
jueves por la noche, dos jóvenes armados asaltaron el bar ubicado al
lado de la Clínica Güemes.
Una familia y una
vecina resultaron víctimas de dos delincuentes que ingresaron a
robar a una casa ubicada en Italia al 600. Sucedió el miércoles de
la semana pasa, cerca de las 15, tras permanecer aproximadamente una
hora y media en la vivienda. Los delincuentes sometieron
psicológicamente a las personas mientras las mantuvieron retenidas.
Luego, las ataron en una cama y lograron escapar del inmueble
llevándose dinero en efectivo, una notebooks, cuatro cámaras
fotográficas digitales, una filmadora, documentos y otros elementos
de valor.
Resultó damnificada
una familia de profesionales que al día de hoy no logra recuperarse
del disgusto padecido. El hecho se inició cuando la dueña de casa
abrió la puerta principal para que ingresara una vecina amiga de la
familia. En ese momento, dos hombres que pasaban por el lugar
tomaron del cuello a una de las mujeres y las conminaron a entrar a
la vivienda. Acababa de comenzar la odisea.
Según expresó una
de las víctimas a EL CIVISMO, los delincuentes dijeron ser los
autores del robo al Banco de la Nación y aseguraron que estaban
siendo perseguidos por la Policía. El comentario resulta llamativo
ya que faltaban 12 horas para que se concretara el hurto a uno de
los cajeros automáticos del cual robaron 272.000 pesos y que dejó
como saldo provisorio la detención de dos hombres, uno prófugo y el
dinero aún sin aparecer.
Las descripciones
que hicieron los damnificados no coinciden con las características
fisonómicas que tienen dos de las personas detenidas este lunes
sospechadas de cometer el robo en la entidad bancaria, según dijo
una fuente policial a este medio.
Más allá de ello,
la dueña de casa reconoció estar sumida en un cuadro depresivo.
“Hace una semana que me la paso llorando y tengo mucho miedo. El
viernes pasado hasta pensé en matarme, no quería vivir más porque me
sacaron la tranquilidad”, dijo.
Todo por culpa de
dos delincuentes que, con el apoyo de un tercero que rondaba la
manzana en un auto y con el que se comunicaban por handy, hicieron
lo que quisieron una vez dentro de la casa.
Los malvivientes
eran personas de entre 30 y 40 años que se dirigían caminando hacia
el Parque San Martín, pero a mitad de cuadra mostraron sus reales
intenciones.
MEDIA VUELTA Y
ADENTRO
“Ni bien terminaron
de pasar por mi casa, uno giró sobre los talones, se me acercó, me
agarró del cuello y nos metieron adentro. Decían que no eran
ladrones de casas sino que robaban bancos, que los estaba siguiendo
la Policía, pidieron las armas y que los ayudemos a escapar”.
Como armas no había
en esa casa, los asaltantes ordenaron a las dos mujeres que
permanecieran sentadas en un sillón del living. Luego, hicieron
levantar al dueño de casa al tiempo que apareció una de las hijas
que se encontraba en otra habitación. “Cuando se dieron cuenta, uno
se puso como loco y me quería ahorcar”, relató.
En todo momento, el
dúo de hampones actuó a cara descubierta aunque uno estaría bajo los
efectos de estupefacientes por el grado de agresividad con que se
manejaba. Nunca mostraron armas pero simulaban tenerlas escondidas
entre sus prendas de vestir.
“Esto fue un
calvario que no se lo deseo ni al peor de mis enemigos. Después de
que les dimos el dinero, nos ataron de manos y piernas con las
corbatas de mi marido, nos dejaron en la cama y cerraron la puerta
de la pieza. A mi marido lo patearon y lo tiraron al suelo”, contó
la víctima.
Finalmente, los
delincuentes se retiraron de la casa no si antes revolver la casa,
cargar en bolsos todo lo que pudieron y amenazar con regresar y dar
muerte a la familia en caso que dieran inmediata intervención a la
Policía.
El hecho está
siendo investigado por la comisaría Luján Primera y la DDI Mercedes.
La UFI 2 caratuló el caso como “Robo”.
La familia asaltada
no reconoció ningún objeto como propio de entre los elementos
incautados en el marco de una decena de allanamientos efectuados el
lunes a la noche.
“Yo no sé si me voy
a recuperar de esto. Quiero vender la casa e irme. Esto duele porque
en un ratito se llevan lo que te compraste en muchos años de
trabajo”, agregó.
OTRO ASALTO
También dos
delincuentes asaltaron el bar que está ubicado al lado de la Clínica
Güemes. Fue este jueves a las 22. Uno de los asaltantes estaba
armado, usaba gorra y se cubría el rostro con el cuello de una
campera. Al momento del hecho había unas 15 personas entre empleados
y clientes.
Los malvivientes
sustrajeron dinero, tarjetas telefónicas y pertenencias de las
víctimas. Luego de permanecer alrededor de 10 minutos, se fueron
caminando en dirección al barrio San Cayetano.
No es el primer
robo que sufre este lugar aunque a partir de este hecho el dueño del
comercio analiza contratar personal de seguridad, al tiempo que
exige protección a las autoridades políticas como policiales debido
a la sucesión de delitos que viene soportando en los últimos meses. |