Sábado 14 de Abril de 2007 - Año 92 - Edición 7272 - Edición digital 0572

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Educación sí, muerte no

Escribe Juan Carlos Juárez - Convencional Nacional UCR

Cómo definir con claridad, objetividad, racionalidad y sin rencor el dolor que produce la muerte, y más cuando es insólita, injusta y absurda. Quién puede pensar que una Nación que pretende reponerse de los últimos vestigios de la dictadura, la crisis social y económica provocada por el desguace del Estado y el aparato productivo, practicada en la década de los noventa, puede recuperar el crecimiento, de manera equilibrada, justa y soberana, cuando quienes te deben proteger te fusilan por reclamar un salario digno, para realizar la tarea más importante que tiene una sociedad, que es EDUCAR a quienes tendrán la responsabilidad de regir el futuro de la Argentina.

Por lo tanto, es menester analizar lo sucedido en Neuquén, como la tragedia que se reitera en nuestro país. Todo indica que allí la mano dura como mecanismo de los intolerantes ha dejado a una provincia como víctima, pero que no se resigna y continúa su pelea dando la cara y pidiendo que las instituciones de la democracia pongan las cosas en su lugar, enjuiciando a todos los responsables y a los culpables de tan aberrante crimen en el cuerpo y alma del profesor Carlos Fuentealba. El gobernador Sobisch debe asumir y enfrentar el daño causado y no buscar en otros horizontes a los culpables, ya que no tuvo el más mínimo signo de reconocimiento de su error, todo lo contrario, espetó que volvería a dar la misma orden, a reconocimiento de parte relevo de prueba, que más decir CULPABLE.

Todos quisiéramos que esto fuera la foto de un solo lugar y que no se repitiera, pero no es así, en Salta el gobernador Romero no le va en saga, apela a la represión salvaje para el mismo reclamo y con el mismo objetivo acallar la crisis del sistema educativo y los días sin clases en esa provincia, pero debemos recordar que no es nuevo su sistema del garrote, ya lo viene aplicando hace varios años por distintos reclamos sociales.

También la provincia del presidente, Santa Cruz, vive las mismas situaciones sociales y reclamos por parte de los docentes y el tratamiento es el mismo, es decir que los une una misma convicción en cómo tratar los reclamos de la sociedad. El primer mandatario ha hecho gala de su ocultamiento frente a este problema como a tantos otros, y es obvio porque tal vez en el fondo los comparte o no se anima a enfrentarlos, definitivamente lamentable.

Las situaciones extremas suelen ser propicias para mostrar las conductas más reprochables, por ejemplo aquellos que buscan despegarse de quien por su propia incapacidad caen en desgracia política, tal el caso de Macri con respecto a Sobisch. Pero también es notorio y positivo el accionar colectivo de una sociedad que ante la barbarie responde rápidamente y le pone una muralla de dignidad, que obliga a comprometerse hasta aquellos dirigentes gremiales que le hacen la corte al gobierno nacional. La respuesta del lunes 9 de abril fue contundente, a lo largo y a lo ancho del país, pero no debemos dejar que el correr de los días nos haga olvidar lo sucedido, por el contrario, hay que buscar todos lo caminos posibles para quebrar el atraso que significa no tener una EDUCACIÓN PÚBLICA que nos haga crecer como un pueblo digno y soberano.