Miércoles 18 de Abril de 2007 - Año 92 - Edición 7273 - Edición digital 0573

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Flandria perdió con Talleres y triunfó ante El Porvenir

Ganó el que tenía que ganar

El sábado, Flandria cayó derrotado sobre al final por 1 a 0 ante Talleres en Remedios de Escalada. Ayer martes, por una nueva fecha, el Canario se recompuso con un triunfo de oro ante El Porvenir, un rival directo en la lucha por escaparle al descenso.

Flandria llegaba al choque con Talleres (RE) luego de dos triunfos consecutivos y con un nivel de juego en alza. El pasado sábado viajó hasta Remedios de Escalada, perdió sobre la hora merecidamente y el rendimiento no fue el esperado. El martes, ante El Porvenir, el conjunto dirigido por Gustavo Cisneros tuvo ante sí una verdadera final anticipada pensando en el descenso y, como lo esperaban sus hinchas, el Canario salió decidido a quedarse con los tres puntos. Con el 2 a 1 final el descenso directo quedó al margen, falta un peldaño más para escaparle definitivamente a la Promoción.

LE FRENÓ LA ESCALADA

En Remedios de Escalada los primeros 45 minutos fueron muy parejos, prácticamente no se sacaron ventajas, quizás el local tuvo más la pelota en su poder, pero pecó de claridad e ideas para lastimar sobre el arco de Ramírez.

En el primer tiempo una de las jugadas más claras para Flandria fue un cabezazo de González que reventó el travesaño. En el complemento se fueron expulsados Leva y Ledesma y el Canario perdió más que el local. El único gol de la tarde llegó a los 90, cuando tras un pase de Bessaso, la última línea visitante quedó mal parada, definió sólo Ricota, tapó Ramírez con los pies y de rebote Leccese la metió contra el palo derecho para desatar la algarabía del público local y la desazón de Flandria.

PARTIDO DE SEIS PUNTOS

Casi sin tiempo para lamentarse por la derrota ante Talleres, el martes, en el Carlos V, el Canario tuvo su revancha ante El Porvenir. Era uno de esos típicos partidos en los que hay que ganar de cualquier forma, dado que hay mucho más que tres puntos en juego. Dentro de ese panorama Flandria salió con los dientes apretados y dispuesto a adelantarse en el marcador. Al minuto de juego se lo perdió Roberto Castellón quien por unos pocos centímetros no llegó a conectar un pase de Cuevas de cara a un sorprendido Dubra. Sobre los 7 minutos llegó la apertura del marcador. Rotondo mandó un preciso centro desde la derecha que en el primer palo y de pique al piso conectó Walter Cuevas, la pelota pegó en el palo y terminó en el fondo del arco para desatar la locura en el Carlos V.

Sin ideas, El Porvenir intentó llegar al empate. El más claro de la visita fue Zalazar, que con dos entradas profundas a punto estuvo de conseguir la igualdad, pero primero el remate del once se fue desviado y después fue Horacio Ramírez el que se lució.

En tiempo adicionado al reglamentario, Madeo se animó a probar de media distancia con tan poca fortuna para Ramírez que el balón, tras rozar en un defensor local, descolocó al arquero para dejar las cosas 1 a 1.

En el complemento, al menos en los primeros minutos, El Porvenir intentó adueñarse de las acciones. Una vez más lo tuvo Zalazar, pero Ramírez deslizándose en el césped mojado alcanzó a desviar el remate. El Canario respondió con un cabezazo de Castellón que Dubra a duras penas desvió al tiro de esquina. Sobre el cuarto de hora llegó el desnivel para el Canario, Rotondo mandó el centro desde la derecha, El Chivo Castellón conectó de cabeza, y el balón -tras dar en Fuentes y la pasividad de Dubra- terminó en el fondo del arco.

Con la ventaja a su favor Flandria se cerró bien atrás y apostó su suerte a algún contragolpe. Las más claras para la visita surgieron de los pies y la cabeza de Madeo. El ex Morón se animó a probar de media distancia y Ramírez, con una mano, se lució desviando al córner. En ese tiro de esquina Madeo ganó en lo alto, pero el cabezazo del mediocampista se estrelló en el palo cuando Ramírez poco tenía por hacer.

En la última jugada, y con todo el equipo de Gerli jugado en el ataque, Walter Gigena se perdió un gol increíble al rematar de bolea por encima del travesaño.

Flandria ganó un partido durísimo y vital, por eso el festejo del equipo junto a la hinchada, cantando bajo la lluvia ¡El Canario se queda en la B!