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X Encuentro de Formación Católica de
Buenos Aires
Con Baseotto a la
cabeza, “católicos nacionalistas” regresaron a Luján
Como en años anteriores, la
jornada se extendió durante todo el fin de semana y nucleó al sector
más reaccionario del catolicismo.
El ex obispo castrense ofició una
misa a puertas cerradas en la capilla San José de la Villa Marista,
donde se realizó el encuentro. La peregrinación contó con la
participación de la banda Rerum Novarum.
El director de la revista Cabildo,
Antonio Caponnetto, advirtió a los periodistas locales que “dejen de
mentir y si siguen mintiendo aténganse a las consecuencias”. También
calificó al gobierno nacional de “rejunte de terroristas y
delincuentes”.
El fin de semana se llevó a cabo, en
la Villa Marista, el X Encuentro de Formación Católica de Buenos
Aires, organizado por el Círculo San Bernardo de Claraval. Esta
actividad doctrinaria, que se extendió desde el viernes hasta el
lunes, contó con la participación del ex obispo castrense Antonio
Baseotto, quien en 2005 utilizó una cita bíblica para sugerir que el
ministro de Salud, Ginés González García, fuera “arrojado al mar
atado a una piedra”.
Las jornadas, que se realizan
anualmente, nuclean al sector más reaccionario de la Iglesia
Católica, con un discurso marcado por la intolerancia y las
alusiones a enemigos que deben ser aplastados.
El año pasado, el encuentro tomó
estado público por la intención de este grupo de celebrar una misa
en la Basílica de Luján que iba a ser oficiada por Baseotto. Sin
embargo, la ceremonia se realizó, a puertas cerradas, en la Villa
Marista y el polémico religioso no se dejó ver en público.
“Modernismo y Teología de la
Liberación” fue el lema que los fervientes defensores de la patria
“católica y mariana” eligieron para esta nueva edición, que como en
años anteriores contó con el auspicio de la librería e imprenta
“Santiago Apóstol”, propiedad de Jorge y Marcelo Gristelli. Estos
hermanos dirigen la Agrupación Custodia, un grupo que tiene en su
haber tristes y lamentables apariciones públicas.
Ese listado incluye la violenta
protesta que protagonizaron en el Centro Cultural Recoleta, durante
una exposición del artista León Ferrari. Varios años antes,
exactamente en 1998, los mellizos Gristelli colocaron un stand en la
Feria del Libro, donde anunciaron la presentación del libro del ex
represor Miguel Etchecolatz, titulado “La otra campana del Nunca
más”. La iniciativa no se concretó porque “no queríamos poner en
problemas a la Fundación El Libro”, según explicaron en ese momento
los hermanos.
DE VISITA POR LUJÁN
Uno de los disertantes de este X
Encuentro de Formación Católica fue Antonio Caponnetto, director de
la revista Cabildo, una publicación que resulta de consulta
permanente para militantes del nacionalismo católico y de la
ultraderecha. También brindó una charla sobre “El Modernismo y la
`Revolución Cultural´ en la Iglesia” el sacerdote Alfredo Sáenz, un
religioso cuya limitada amplitud mental lo llevó a condenar
verbalmente a la banda de rock “La Bersuit Vergarabat” por
considerar que “promovía el libertinaje, la droga y blasfemaba
contra Dios”.
En el marco de esta actividad, las
personas reunidas en la Villa Marista realizaron, el domingo, una
procesión desde ese lugar hasta la Basílica.
Al igual que el año pasado, desde una
traffic blanca que encabezó la peregrinación se escucharon condenas
al comunismo y otras clases de consideraciones más propias de la
Edad Media que del siglo XXI.
“Pedimos por nuestra querida Patria,
tan necesitada de la ayuda del cielo y de que todos los hombres
inspirados en los principios de la fe cristiana nos propongamos
poner nuestro esfuerzo para respaldarla de sus raíces, de sus
principios. Pedimos también por la familia argentina, tan
deteriorada y necesitada que vuelva a lo que Dios pensó y quiso para
ella”, expresó desde el vehículo una voz masculina.
Pocos metros había transitado el
pequeño grupo de personas cuando se escuchó el discurso que
caracteriza a este sector que dice representar la pureza de la fe
católica.
“Aleja de nosotros la perfidia
sionista, el terror comunista y la siniestra masonería. Aniquilen
tus arcángeles a las sectas invasoras y guarden a nuestra juventud
de la corrupción mental y moral. Pero no se haga nuestra voluntad
sino la Tuya, y si prefieres para nosotros la noche oscura de una
pasión nacional, te pedimos Rey de los Reyes, no permitas que tu
pueblo sea traidor. Antes prepáranos y danos el triunfar en el
martirio para la gloria de tu divina Majestad, en reparación por
tanta historia laica, para que bajo el manto de la Virgen soberana
te adoremos en la patria eterna con los que lucharon por ti”,
disparó la misma voz.
A estas expresiones, los
peregrinantes respondientes con un
“Viva María Reina, Viva Cristo Rey,
Viva la Patria”.
Al llegar a la plaza Belgrano, en el
sector lindante con el Santuario Nacional, el grupo fue recibido por
la banda de música Rerum Novarum de Jáuregui. Al son de redobles, se
escucharon distintas marchas que fueron precedidas por los aplausos
y los gritos de “viva la patria” de los singulares católicos.
Cabe recordar que el año pasado, una
banda de Gendarmería fue la encargada de ponerle música a la
procesión. Por esa participación, cuatro integrantes de esa
dependencia resultaron sancionados.
Por otra parte, desde la traffic
blanca se marcó la necesidad de “traerle a los pies de María
Santísima un puñado de verdades olvidadas pero irrevocables”.
“La primera de esas verdades es que
la Argentina nació católica, católico es el origen, la raíz y la
esencia del ser argentino. Por lo tanto, ultrajar la fe católica
como hoy se la ultraja es traicionar a la patria.
“La segunda verdad irrevocable que
queremos depositar a los pies de María Santísima es que la Argentina
es mariana, desde el día inaugural en que llegaron a estas tierras
los misioneros y los descubridores. La Argentina ha sido mariana,
por lo tanto aquellos que conspiran contra la pureza, contra la
castidad, contra la decencia, contra la honestidad y contra todo lo
que María Santísima representa también están traicionando a la
Patria”, sentenció la voz desde los altoparlantes.
Los fanáticos católicos también
consideraron que “es necesario que Cristo reine hasta tener a todos
los enemigos bajo sus pies”, y admitieron estar dispuestos “a librar
el gran combate para que la Argentina siga siendo católica, mariana
y para que en ella reine nuestro señor Jesucristo”.
“No debemos amedrentarnos. La
desproporción de fuerzas no nos puede asustar. Tenemos que decirle a
los enemigos que es inútil que quieran tumbar la cruz sobre el
perfil esencial de la patria. Nuestra Cruz es el corte de dos puros
anhelos y no tiene volumen donde poder herirla. Nuestra Cruz no es
de piedra ni de leño, nuestra Cruz es de ideas y geometría, anhelo y
poesía y es inviolable como el sueño y es inmortal como la alegoría”
agregaron en pleno ataque místico.
UNA FOTO PARA EL ALMANAQUE
El retorno a la Villa Marista estuvo
encabezado por la banda Rerum Novarum y custodiado por uno de los
hermanos Gristelli. Las miradas de los fieles a los representantes
de los dos únicos medios que cubrieron las alternativas de la
procesión no resultaban para nada amigables.
Al llegar al lugar de partida, y
mientras la banda efectuaba las últimas interpretaciones, un joven
se acercó al periodista del semanario Novedades y le sacó una foto.
Lo mismo hizo con el trabajador de prensa de este bisemanario. Pero
no conforme con esa primera toma, y al advertir la inferencia del
fotografiado, el joven fotógrafo de pelo corto y anteojos se acercó
a un metro del representante de este bisemanario y volvió a tomarle
una foto. Al ser consultado sobre para qué sacaba esa fotografía,
esta persona sólo atinó a poner su mejor cara de estampita para
luego entremezclarse entre las personas, algunas de las cuales
miraban con beneplácito el accionar del joven.
Cuando los fervientes católicos ya se
habían retirado a la capilla donde Baseotto oficiaría misa, la
presidenta del Centro de Formación Católica San Bernardo de Claraval,
Virginia Oliver de Gristelli, comunicó a los representantes de los
medios locales que el próximo año intentarán realizar el oficio
religioso en la Basílica. “Hasta el año que viene”, dijo la mujer.
Antes de la despedida, el joven de las fotografías, con actitud
provocadora, informó a los periodistas “que las fotos son para mi
cuarto”.
El director de Cabildo enfurecido
con EL CIVISMO
La verdad según Antonio Caponnetto
Cuando la procesión regresó a la Villa Marista, los periodistas
solicitaron hablar con algún responsable del encuentro.
Así fue como Antonio Caponnetto,
director de la revista Cabildo, accedió a hablar con los dos únicos
medios que cubrieron la peregrinación.
“Son jornadas de formación católica
que se llevan a cabo periódicamente desde hace 10 años. El tema de
este año ha sido el de la Encíclica Pascendi, que es un documento
importantísimo del Papa San Pío X. En ese documento se condena al
Modernismo, un conglomerado de todas las herejías”, dijo Caponnetto.
Pero a poco de comenzar la
entrevista, este singular personaje comenzó a intimidar verbalmente
a los periodistas, en especial al de este bisemanario.
“Yo sé que ustedes van a poner lo que
se les ocurra en sus respectivos diarios. Sé que ustedes sirven a la
mentira y que son también ustedes mentirosos desde el principio. Por
lo menos respeten esto que les estamos diciendo. Respeten que hace
100 años que se promulgó una encíclica, ustedes no la conocen, no la
han leído y no la van a leer. Yo les pido que por lo menos respeten
esto.
“Éste es el motivo de nuestra
presencia, todo lo demás es absolutamente subalterno, y eso que es
añadidura mañana va a ser el título de las notas de ustedes. Por una
vez en la vida sean respetuosos y sean fieles al mensaje que les
estamos comunicando. Dejen de decir mentiras sistemáticamente como
dicen todos los años. Ya tenemos bastante para que ustedes y
nosotros seamos enemigos, no hace falta inventar nada”, expresó
Caponnetto con un tono de voz que superaba el recomendado para una
conversación civilizada.
- ¿Qué significa decir mentiras?
preguntó este medio.
- “Justamente todo lo que se dice
desde EL CIVISMO es falso. De mí, y no viene al caso puesto que no
soy nadie, han dicho entre otras lindezas que soy defensor del
terrorismo de Estado. Quisiera que me probaran con una línea, con
una coma, con un punto en qué momento yo he defendido el terrorismo
de Estado. Y si usted es representante de ese órgano de difusión, a
usted le corresponde ahora probarme públicamente en qué momento yo
defendí el terrorismo de Estado. Entonces, dejen de mentir, y si
siguen mintiendo aténganse a las consecuencias. Y las consecuencias
saben cuáles son, no las amenazas que ustedes creen, sino que la
verdad se impone”, disparó.
Caponnetto debería recordar algunos
de los editoriales, escritos por él, aparecidos en la revista que
dirige. En esos escritos esta persona analiza lo sucedido a partir
de 1976 como “una guerra justa contra el terrorismo internacional” y
dice que el término “asesinos de hermanos” no es un rótulo apto
“para nombrar a quienes derechamente debieron enfrentar” a los
“terroristas”. En esa misma línea de pensamiento califica a Madres y
Abuelas de Plaza de Mayo como familiares de “terroristas”.
“Nosotros no tenemos nada que ver con
la ultraderecha y ésta es otra mentira infame e infernal que se
sigue repitiendo a mansalva. Nosotros somos católicos, nuestra
opción política es el nacionalismo y no tenemos nada que ver ni con
el terrorismo de Estado ni con el nazismo. Es disparatado decir todo
lo que se dice de nosotros. Por eso ya tenemos bastante con ser lo
que somos para ser enemigos”, continuó Caponnetto.
“Ese diario que usted en este momento
representa ha dicho MEN-TI-RAS, MEN-TI-RAS. Y las han repetido a
mansalva y a sabiendas. Entonces, si tienen un mínimo de
caballerosidad, un mínimo de decoro y un mínimo de capacidad
intelectual vayan y digan la verdad”, expresó antes de retirarse.
Previo a esas declaraciones,
Caponnetto había opinado que “el Gobierno Nacional persigue a la
Iglesia Católica, ya que este gobierno es simplemente un rejunte de
terroristas y delincuentes” que sirve “al juego de la subversión
marxista que representan y encarnan”.
También había considerado que “hay un
sector del clero y de la jerarquía que está claramente identificada
con esta herejía modernista que hace 100 años condenó el Papa Pío X,
cuya condena sigue vigente. No sólo no entienden que ellos, los
herejes, están fuera de la Iglesia, sino que pretenden gobernarla,
conducirla y encima erradicarnos a nosotros, que tratamos de ser
fieles a la Iglesia Católica”.
Una banda con la cara pintada
Una de las particularidades de esta
nueva edición del Encuentro de Formación Católica fue la actuación
del Conjunto Patria, conformado por ex carapintadas durante su
permanencia en la cárcel de Magdalena.
Según una nota publicada por Agencia
Nova y firmada por Emilio Nazar Kasbo, el grupo musical cuenta entre
sus filas con el mayor Mones Ruiz, el mayor Romero Mundani, el
capitán Gustavo Breide Obeid, y el mayor Mercado.
En esa nota, se detalla que “Patria”
formó parte el sábado de la actividad realizada en la Villa Marista.
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