Miércoles 17 de Enero de 2007 - Año 92 - Edición 7248 - Edición digital 0548

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Maximiliano Pighín, con destino trasandino

"Voy a Chile para seguir creciendo"

El ex volante central Canario partió rumbo a un nuevo desafío deportivo. Jugará en la segunda división del fútbol chileno, en un equipo llamado Unión San Felipe. Su nuevo técnico será Daniel Chazarreta, ex ayudante de campo de Fabián de Sarasqueta y técnico de Argentino de Merlo durante el último año. Sueña con el ascenso y el debut en primera.

Los comienzos de Maximiliano Pighín en el fútbol de AFA se remontan al año 1999 cuando llegó a las inferiores de Flandria en la 9na. División. A medida que pasaba el tiempo su juego fue evolucionando, empezó a recorrer con éxito todos los caminos, y a despertar el interés de gente vinculada a la institución. Así fue que le llegó la posibilidad de debutar en primera división en junio de 2002, con 17 años, de la mano de Omar Santorelli como DT, en una tarde en la que el Canario empató 0 a 0 con Tristán Suárez, por la última fecha del Torneo Clausura. A partir de allí no largó más la titularizad y su nivel, en varios momentos, fue muy interesante. Todos los DT lo mantuvieron como una pieza fundamental dentro del equipo y jugó alrededor de 70 partidos con la camiseta del Canario, hasta que en diciembre de 2005 un grupo empresario liderado por Julio Tymczyszyn le compró al club el 80% de su pase. Sin embargo, Maxi continuó en Jáuregui durante un campeonato más y en junio del 2006, finalmente, recaló en Almagro para jugar en la B Nacional.

Al cabo de un paso poco feliz por el conjunto de José Ingenieros, le llega esta chance a los 21 años de ir a probar suerte al Unión San Felipe de Chile, equipo que será dirigido por el DT argentino Daniel Chazarreta, ex Argentino de Merlo. "Se dio la oportunidad de ir para allá, a un equipo de segunda, voy con la idea de ir a probar suerte, pensando en un futuro y poder seguir creciendo, con la firme convicción de que las cosas salgan lo mejor posible".

Hoy en el fútbol profesional es muy común que muchos jugadores argentinos estén dispersados por todo el mundo, el ex Flandria será uno de ellos, y llega al club trasandino por negociaciones llevadas a cabo por su representante: "Julio, mi representante, realizó todas las gestiones, me consiguió esta oportunidad, y voy con muchas ganas y a tratar de jugar seguido, que fue lo que me faltó en Almagro".

De acuerdo a las charlas personales que el juvenil jugador mantuvo con dirigentes chilenos y los dueños de su pase, el objetivo en Unión San Felipe parece estar más que claro. "Lo que pude hablar con gente de allá y con Chazarreta, la idea es ir en busca del ascenso a la primera división, es una categoría donde con un buen equipo se puede salir campeón, hay pocos clubes en la divisional, y las chances de lograr el ascenso pueden ser factibles, vamos a tratar de conseguirlo".

UNA DECISIÓN DIFÍCIL

Maximiliano Pighín es una persona muy familiar, le gusta mucho en sus ratos libres disfrutarlo con sus seres queridos, y esta chance de ir a Chile, quizás, le llegó de sorpresa. "La verdad cuesta mucho irse de los afectos, me costó decidirme, más para mí que soy muy familiero, tenía ganas de jugar en mi país, no salió una oportunidad que me agradara demasiado, se dio esto, lo pensé, me decidí, y en principio son sólo seis meses, ojalá salga todo de la mejor manera".

Jugar en un club de la segunda división puede servirle a Pighín para ir en busca de continuidad en su juego, mostrarse y ser el trampolín para llegar al fútbol grande del vecino país: "Esto debo tomarlo con mucha responsabilidad, si muestro un buen nivel, esto puede ser una buena vidriera para lograr jugar en primera, es un club chico, pero allá se sigue mucho, primero debo hacer bien las cosas en San Felipe, tratar de ascender, y luego sí podría darse el salto a la división superior".

EL PASADO DE ALMAGRO

Las expectativas de Maxi cuando llegó a Almagro eran muy importantes, la pobre campaña del equipo no pasó inadvertida en el ex Flandria, y así analizó su rendimiento personal en la institución que milita en la B Nacional: "Mi llegada al club me había depositado muchas ilusiones, lamentablemente el equipo no funcionó, no cumplimos con el objetivo de pelear bien arriba, y en lo personal, quizás jugué más de lo pensado, pero lejos del nivel que pude mostrar en Flandria, por eso no fueron buenos estos últimos seis meses".

Para muchos de los que saltan a una categoría superior se nota el cambio, es probable que haya sido uno de los factores por los que Pighín no haya mostrado su mejor nivel de juego: "Muchas diferencias no hay de la B a la B Nacional, se juega un poco más rápido y hay jugadores más importantes, pero sinceramente en lo personal, si bien no jugué en el nivel que yo puedo tener, creo que no me costó mucho la adaptación".

SUEÑO PERSONAL

El domingo por la mañana partió desde Ezeiza el avión que llevó al volante central hacia su nuevo destino. Las últimas horas aquí en Luján las aprovechó para estar bien cerca de sus íntimos y amigos. Ahora intentará seguir progresando futbolísticamente: "Lo principal es que me salgan bien las cosas, uno hará un sacrificio grande y deseo que me vaya bien en lo personal y al equipo también, y sueño con poder jugar en un club de la primera de allá o volver a mi país y dar lo mejor. Además quiero seguir creciendo, en mayo voy a ser papá y deseo hacer bien las cosas, para el futuro de mi hijo, el de mi novia, a la que voy a extrañar mucho, y el de mi familia".