El ex
volante central Canario partió rumbo a un nuevo desafío
deportivo. Jugará en la segunda división del fútbol chileno,
en un equipo llamado Unión San Felipe. Su nuevo técnico será
Daniel Chazarreta, ex ayudante de campo de Fabián de
Sarasqueta y técnico de Argentino de Merlo durante el último
año. Sueña con el ascenso y el debut en primera.
Los comienzos de Maximiliano Pighín en
el fútbol de AFA se remontan al año 1999 cuando llegó a las
inferiores de Flandria en la 9na. División. A medida que
pasaba el tiempo su juego fue evolucionando, empezó a recorrer
con éxito todos los caminos, y a despertar el interés de gente
vinculada a la institución. Así fue que le llegó la
posibilidad de debutar en primera división en junio de 2002,
con 17 años, de la mano de Omar Santorelli como DT, en una
tarde en la que el Canario empató 0 a 0 con Tristán Suárez,
por la última fecha del Torneo Clausura. A partir de allí no
largó más la titularizad y su nivel, en varios momentos, fue
muy interesante. Todos los DT lo mantuvieron como una pieza
fundamental dentro del equipo y jugó alrededor de 70 partidos
con la camiseta del Canario, hasta que en diciembre de 2005 un
grupo empresario liderado por Julio Tymczyszyn le compró al
club el 80% de su pase. Sin embargo, Maxi continuó en Jáuregui
durante un campeonato más y en junio del 2006, finalmente,
recaló en Almagro para jugar en la B Nacional.
Al cabo de un paso poco feliz por el
conjunto de José Ingenieros, le llega esta chance a los 21
años de ir a probar suerte al Unión San Felipe de Chile,
equipo que será dirigido por el DT argentino Daniel Chazarreta,
ex Argentino de Merlo. "Se dio la oportunidad de ir para allá,
a un equipo de segunda, voy con la idea de ir a probar suerte,
pensando en un futuro y poder seguir creciendo, con la firme
convicción de que las cosas salgan lo mejor posible".
Hoy en el fútbol profesional es muy
común que muchos jugadores argentinos estén dispersados por
todo el mundo, el ex Flandria será uno de ellos, y llega al
club trasandino por negociaciones llevadas a cabo por su
representante: "Julio, mi representante, realizó todas las
gestiones, me consiguió esta oportunidad, y voy con muchas
ganas y a tratar de jugar seguido, que fue lo que me faltó en
Almagro".
De acuerdo a las charlas personales que
el juvenil jugador mantuvo con dirigentes chilenos y los
dueños de su pase, el objetivo en Unión San Felipe parece
estar más que claro. "Lo que pude hablar con gente de allá y
con Chazarreta, la idea es ir en busca del ascenso a la
primera división, es una categoría donde con un buen equipo se
puede salir campeón, hay pocos clubes en la divisional, y las
chances de lograr el ascenso pueden ser factibles, vamos a
tratar de conseguirlo".
UNA DECISIÓN DIFÍCIL
Maximiliano Pighín es una persona muy
familiar, le gusta mucho en sus ratos libres disfrutarlo con
sus seres queridos, y esta chance de ir a Chile, quizás, le
llegó de sorpresa. "La verdad cuesta mucho irse de los
afectos, me costó decidirme, más para mí que soy muy familiero,
tenía ganas de jugar en mi país, no salió una oportunidad que
me agradara demasiado, se dio esto, lo pensé, me decidí, y en
principio son sólo seis meses, ojalá salga todo de la mejor
manera".
Jugar en un club de la segunda división
puede servirle a Pighín para ir en busca de continuidad en su
juego, mostrarse y ser el trampolín para llegar al fútbol
grande del vecino país: "Esto debo tomarlo con mucha
responsabilidad, si muestro un buen nivel, esto puede ser una
buena vidriera para lograr jugar en primera, es un club chico,
pero allá se sigue mucho, primero debo hacer bien las cosas en
San Felipe, tratar de ascender, y luego sí podría darse el
salto a la división superior".
EL PASADO DE ALMAGRO
Las expectativas de Maxi cuando llegó a
Almagro eran muy importantes, la pobre campaña del equipo no
pasó inadvertida en el ex Flandria, y así analizó su
rendimiento personal en la institución que milita en la B
Nacional: "Mi llegada al club me había depositado muchas
ilusiones, lamentablemente el equipo no funcionó, no cumplimos
con el objetivo de pelear bien arriba, y en lo personal,
quizás jugué más de lo pensado, pero lejos del nivel que pude
mostrar en Flandria, por eso no fueron buenos estos últimos
seis meses".
Para muchos de los que saltan a una
categoría superior se nota el cambio, es probable que haya
sido uno de los factores por los que Pighín no haya mostrado
su mejor nivel de juego: "Muchas diferencias no hay de la B a
la B Nacional, se juega un poco más rápido y hay jugadores más
importantes, pero sinceramente en lo personal, si bien no
jugué en el nivel que yo puedo tener, creo que no me costó
mucho la adaptación".
SUEÑO PERSONAL
El domingo por la mañana partió desde
Ezeiza el avión que llevó al volante central hacia su nuevo
destino. Las últimas horas aquí en Luján las aprovechó para
estar bien cerca de sus íntimos y amigos. Ahora intentará
seguir progresando futbolísticamente: "Lo principal es que me
salgan bien las cosas, uno hará un sacrificio grande y deseo
que me vaya bien en lo personal y al equipo también, y sueño
con poder jugar en un club de la primera de allá o volver a mi
país y dar lo mejor. Además quiero seguir creciendo, en mayo
voy a ser papá y deseo hacer bien las cosas, para el futuro de
mi hijo, el de mi novia, a la que voy a extrañar mucho, y el
de mi familia".