De nuestra mayor consideración:
En nombre y representación de este Grupo
que hace ya casi un lustro venimos luchando
básicamente para que los mayores tengamos
buena atención de salud y salarios dignos,
ya que hoy por hoy, no tenemos ninguna de
las dos cosas.
Al hacerlo, queremos dejar puntualizado
cuanto sigue:
en nuestro caminar y contacto diario con
nuestros pares, habitualmente recibimos
testimonios que al concurrir a nuestro
hospital en busca de alguna prestación nos
suele ser negada de una u otra manera,
debiendo por lo tanto recurrir a otros
centros de la zona, con los consiguientes
perjuicios de toda índole.
En consecuencia queremos expresarles que
no aceptaremos ninguna política que embozada
o desembozadamente se lleve a cabo en tal
sentido y que denunciaremos públicamente.
Esto es en defensa del HOSPITAL PÚBLICO y
en consecuencia del derecho de todos los
afiliados al INSSJP-PAMI.
Seguiremos de cerca la construcción de la
Sala de Terapia Intensiva para adultos, cuyo
proyecto fuera presentado por nosotros al
HHCD habiendo sido aprobado en forma
unánime.
Persuadidos de que la participación
ciudadana a través del diálogo constructivo
resulta indispensable para mejorar y
optimizar todo aquello que a través de
gobiernos constitucionales intentamos
construir.
Saludamos a Uds. atte.
José Pedro Bonvecchi
Elena Alvarez
Ricardo Córdoba
Santiago Basso
Agustín "Tino" Moglie
Pedro Cardona
Es curioso y preocupante ver cómo la
mayoría de los humanos dedicamos nuestro
tiempo a vivir aferrados al pasado y
pensando en el futuro. Todo lo vivido ya fue
y nos dejó una estela de enseñanza que nos
ayuda a comprender el presente y, si
actuamos con prudencia e inteligencia, no
repetiremos los mismos errores.
Aquí es donde nuestra conciencia nos
debería indicar la diferencia entre lo
verdadero y lo falso. Entre lo que creemos
que estuvo mal y lo que realmente estuvo
pésimo y tomarlo como enseñanza para no
repetirlo en el futuro. No podemos vivir
cargando culpas propias o ajenas. El camino
por recorrer nos impide llevar tantas cargas
como algunos pretenden que hagamos. El
futuro es, al menos para algunos, sueños,
proyectos, vivencias esperadas y
fundamentalmente lo inesperado. Lo
misterioso que cautiva. Es algo que
esperamos que ocurra y que en este momento
no existe.
Lo único concreto que podemos tener es
este instante de nuestro presente. Aquí se
encuentra nuestra verdad porque sabemos que
estamos vivos y podemos decidir nuestros
actos. En este instante podemos dar un nuevo
paso para alcanzar nuestro sueño futuro
siempre condicionado a que nuestras vidas
nos lo permitan. Es imperdonable perder el
presente aferrado al pasado y pendiente del
futuro sin saber si existirá. Sin saber si
estaré vivo dentro de un instante.
Por ello debemos resaltar la importancia
de vivir y defender nuestros derechos hoy.
Todos nuestros derechos los queremos
respetados hoy, no mañana. Hoy es nuestra
realidad y verdad.
Lo expuesto es simplemente dogmatismo y
esto es la acción de afirmar, sin la menor
duda, algunas ideas consideradas como
ciertas y que son en realidad discutibles. Y
como dogmático que somos algunos, nuestra
actitud es la de personas intransigentes en
sus convicciones. Y entre ellas, creo que
recordar el ayer tiene hoy un significado
especial. No podemos permitir que ese pasado
que nos ha llevado a este presente, con una
situación de grave marginalidad en que se
encuentran miles de argentinos, regrese.
Vemos cómo se reorganizan las mismas
caras de siempre. Algunas parecen más
presentables que otras pero no olvidemos que
sólo estamos viendo caras no cerebros.
Tenemos que vislumbrar con claridad quiénes
son los que están de estas aparentes nuevas
caras de la política. A poco de investigar
llegamos a la conclusión de que ¡SON LOS
MISMOS! ¡Esos que nos llevaron a reclamar
que se vayan todos! Esos que no pueden mirar
a la gente en la cara. Son los que no pueden
explicar de donde salió el dinero que
ostentan si no fue del hambre de la gente y
de los niños que comen basura.
Pero ellos, indiferentes a todo y a todos
siguen buscando alternativas para mantener
sus privilegios. Siguen sedientos de poder y
por amor al dinero lejos de las necesidades
de la gente. Que en estos momentos el ayer
nos sea útil para comprender el presente y
que el futuro no sea un viaje al pasado. ¡De
nosotros depende!
Juan José Fugazzotto