Mientras algunos medios se preguntan si
el participante del reality show Gran Hermano, Diego Leonardi,
debe estar preso o seguir concursando para ganar el premio en
dinero que ofrece el programa, se conoció que su pasado oscuro
se vincula con Luján ya que fue a prisión por cometer varios
robos, entre los que se encuentran tres estaciones de servicio
de esta ciudad.
En 1998 la vida de este joven que hoy
tiene 28 años nada tenía que ver con la actual. Uno de los
protagonistas de la famosa casa en la que todo -o casi todo-
lo que sucede puede ser visto por el televidente, confesó
haber estado preso. Y aunque podía parecer irreal en un
principio, luego se comprobó que el muchacho no mentía.
Leonardi posee un interesante prontuario
que lo llevó a estar detenido en la Unidad Penitenciaria de
Mercedes por cometer varios robos a mano armada y en dos
cárceles de Florencio Varela hasta que hace tres años recuperó
la libertad como consecuencia de un "vericueto legal" que
ahora es materia de discusión.
En total pasó cinco años detenido tras
haber sido aprehendido luego de un raid delictivo que incluyó
el asalto a las estaciones de servicio ASPRO de General
Rodríguez, la Shell de Gaona entre Libertad y Beschetd, la YPF
de Mitre al 100, y finalmente la Shell de Mitre al 600.
Por esos días, las estaciones de
servicios era uno de los blancos favoritos de la delincuencia.
"No hay tres sin cuatro" era el título de EL CIVISMO del 14 de
octubre de 1998 y hacía mención a que "una pareja asaltó en
seguidilla cuatro estaciones de servicios".
Lonardi tenía 20 años -según lo
establecido por la Policía en ese entonces- y su cómplice,
identificado por este medio sólo con el apellido de Moreira,
tenía 19 y vivía en El Palomar.
Casado, padre de tres hijas, Leonardi no
dudó en contar parte de su oscuro pasado al resto de los
participantes, tal vez sin llegar a imaginarse que ahora su
situación legal empieza a despertar controversias debido a que
algunos sostienen que tendría que continuar preso.
"El primero de los hechos de una jornada
violenta se inició cuando encañonó al remisero José Bazán para
robarle el auto en el que luego se transportaría para seguir
su tour de robos. El Renault 9 patente AHR 184 trasladó a
Diego por todos lados hasta llegar a Luján", publicó esta
semana el sitio en internet de Infobae.
EL CIVISMO de aquellos agitados días de
octubre de 1998 daba cuenta de que en General Rodríguez
asaltaron la ASPRO, el martes 13 a las 6, y luego al llegar a
esta ciudad hicieron lo propio en la Shell situada en Gaona
"pero sin saber que la Policía bonaerense le seguía los pasos
de cerca".
Repitieron la modalidad en otras dos
estaciones de servicio céntricas.
"Sin conciencia de lo que estaban
haciendo, amenazaron al playero de la estación de servicio
Shell (de Mitre al 600), le sustrajeron un importante monto de
dinero y trataron de huir. Los efectivos ya tenían la presa en
la jaula, ya que no abandonaron la persecución y entablaron
permanente comunicación para enviarse información acerca de
las características de los sujetos, de los movimientos y de
los lugares por los que iban pasando", detallaba este medio.
"Al escapar del último comercio que
asaltaron, los sujetos fueron interceptados por un patrullero
de la comisaría Luján 1ª, a pocos metros del lugar del hecho,
más exactamente en Mitre y Alsina. Al verse sorprendidos por
los efectivos, los malvivientes intentaron maniobrar con el
automóvil doblando hacia Alsina, pero perdieron el control de
su vehículo y colisionaron contra un árbol de la cuadra de
Alsina", agregaba el artículo periodístico de aquella época.
EN TRIBUNALES
"En el camino, el joven que se encuentra
por un atajo legal en libertad, apuntó con su arma a varias
personas, tal como confesó ante el Tribunal Oral número 5 de
Morón, el mismo que lo condenó a ocho años de prisión
efectiva, por haber sido encontrado culpable de "robo agravado
por uso de arma de fuego.
Después de robar el dinero a mano
armada, Leonardi dijo ante la Justicia: "Me quise hacer el
canchero con Verónica (Torres, su ex mujer) robando en una
estación de servicio". Pero Diego no se hizo el "canchero" con
una, sino con tres estaciones de servicio: una Shell en la
ruta 28 y Los Naranjos, en General Rodríguez, y dos más en
Luján; una YPF en la calle Mitre al 129 y otra Shell a pocas
cuadras de allí, al 650. Todo lo ejecutó en menos de dos
horas, lo cual demuestra el "profesionalismo" en su accionar".
Leonardi fue llevado tras las rejas en
1999 a la Unidad Número 5 de Mercedes, donde permaneció
alojado hasta 2001, cuando se lo trasladó hasta el penal de
Florencio Varela. En 2003 quedó libre por el beneficio de la
ley del 2 x 1, cuando aún le restaba cumplir otros cuatro tras
las rejas, hasta fines de 2007. Lo cual le habría impedido
entrar en la casa de Gran Hermano.
A medida que crece la polémica, no sólo
Leonardi gana popularidad sino también su ex mujer a través de
programas televisivos especializados en noticias del mundo del
espectáculo. "Me pasaba cinco pesos y un paquete de pañales
cada dos días", dijo la joven. Y reveló que el ex preso toma
alcohol y hasta la golpeó.
Mientras la ex mujer se pasea por los
medios, dentro de la casa el joven oriundo de Caseros sigue
derrochando carisma al impresionar al resto de los
participantes cuando contó un extraño suceso, ocurrido hace un
tiempo atrás, en el que una luz que pasaba por debajo de una
puerta cerrada comenzó a crecer hasta alcanzar la cama en
donde él estaba acostado.
Asustado, cerró los ojos, esperando que
aquel espectro desapareciera pero, para su desgracia, cuando
miró en la oscuridad vio una mujer que levantó su sábana y se
acostó a su lado. "¿Vieron la chica de la película La llamada?
Bueno... ¡Era igual a esa!", detalló Leonardi.