El 12 de enero habría violado a una
mujer en Mercedes. El hecho presenta coincidencias con un caso
ocurrido dos días antes en el barrio El Quinto.
El imputado tenía antecedentes por
"abuso sexual agravado" pero estaba en libertad.
El Juzgado de Garantías 1 le dictó la
prisión preventiva y permanece tras las rejas en una
dependencia policial que alberga únicamente a personas
acusadas de delitos similares.
En septiembre del año pasado un familiar
lo denunció por haber abusado durante 11 años de una menor.
Pese a contar con antecedentes por "abuso sexual agravado"
estuvo libre hasta el viernes 19 cuando una comisión policial
lo detuvo en el barrio Padre Varela.
Gracias a este increíble beneficio que
le otorgó la Justicia en su momento, Ramón José Roseo pudo
continuar con su instinto y ahora está acusado de violar en
Mercedes a una mujer el pasado 12 de enero y, según fuertes
sospechas de los investigadores, creen que están en presencia
de la misma persona que dos días antes ultrajó sexualmente a
otra mujer pero en este caso en el barrio El Quinto de esta
ciudad.
Solo falta ajustar algunos detalles para
que la investigación llegue a su fin como, por ejemplo, que la
víctima de este último ataque lo reconozca en rueda de
detenidos. Mientras tanto, en la causa hay otros elementos
coincidentes con el caso ocurrido en Mercedes que relacionan a
Roseo como posible autor de la violación seguido de robo
cometida a principios de este año en Luján.
El modus operandi, el momento de la
madrugada que eligió Roseo para concretar el hecho, la manera
de entrar a las casas y otros detalles que aportaron las
víctimas resultan coincidentes y suficientes para que la
Justicia no haya dudado esta vez en dictarle la prisión
preventiva y ordenar que se mantenga tras la rejas en una
dependencia policial de San Andrés de Giles en la que se
alojan individuos acusados de delitos similares.
EL RASTRO DE LA LLAMADA
La detención de Roseo tuvo lugar en el
barrio Padre Varela, más precisamente en la calle Neuquen y
Gutiérrez, donde vivía.
Hasta este lugar llegó personal de la
Policía Distrital y de la comisaría de Mercedes en busca de un
hombre que había hablado con su pareja por un teléfono celular
que pertenecía a una de las víctimas.
Siguiendo en rastro de las llamadas, los
investigadores primero dieron con la novia de Roseo.
Localizarlo y luego detenerlo fue un mero trámite.
Poco astuto para algunas cosas, Roseo
habría sometido sexualmente a una mujer de unos 30 años de
modo casi calcado al hecho ocurrido en El Quinto días antes.
Esta forma de actuar ahora le pesan en su contra y como
agravante.
"La víctima -empleada de comercio-
volvía de trabajar a las 21 horas. La joven vivía con su
abuela quien, en esos momentos, no se encontraba en la
vivienda ubicada en la calle 9 y 36. La víctima llegó luego de
hacer algunas compras y se recostó a descansar. De repente se
despertó sobresaltada a las 3 de la madrugada y vio que a los
pies de su cama alguien la observaba fijamente, quien
inmediatamente se abalanzó sobre ella, la amenazó con un
cuchillo y la sometió sexualmente.
"Cuando el violador se fue se llevó el
celular de la víctima, dinero (600 pesos) y una bicicleta.
Aunque la joven no pudo precisar cuánto tiempo pasó desde que
el violador entró hasta que se fue, informó a la Policía que
inmediatamente llamó a sus padres, quienes la acompañaron a
hacer la denuncia. Según relató el teniente primero Mario
Javier Zotelo, y de acuerdo a declaraciones de la víctima, es
probable que la joven no haya cerrado la puerta de calle con
llave ya que no pretendía quedarse dormida profundamente como
ocurrió, sino sólo descansar tan sólo unos momentos", consignó
el semanario El Nuevo Cronista.
Ese viernes, Roseo había ido a visitar a
unos hermanos que viven en Mercedes. Luego volvió en tren a
Luján.
DUDAS Y COINCIDENCIAS
La crónica tiene varios puntos
coincidentes con la violación registrada en Luján. En ambos
casos, las víctimas se encontraban durmiendo cuando fueron
atacadas, el violador portaba un arma blanca y antes de huir
aprovechó para robar.
Desde un principio, los investigadores
se mostraron confiados en poder esclarecer el caso del barrio
El Quinto. El optimismo fue mayor cuando a los pocos días una
nota escrita con un nombre del presunto violador fue enviada a
la casa de la víctima de calle San José.
Sin embargo, ese nombre luego
desorientaría a los pesquisas, aunque los ayudaría en cambio
para resolver otra violación ocurrida en mayo de 2006 en el
mismo barrio, pero en un lote baldío.
Por entonces, ni siquiera la identidad
del ahora detenido era conocida para la Policía. Si Roseo no
hubiera llamado a su novia desde el celular que le robó a la
mujer en Mercedes, probablemente los casos nunca se habrían
esclarecidos.
Pero un celular lo terminó por enviar a
prisión. "Se establece que del celular llamó a un domicilio en
Luján. Se localiza a la persona que recibió el llamado,
pudiendo establecer que lo había hecho su pareja: José Roseo,
de 35 años, y cuyas características físicas coincidían
plenamente con el hecho de violación de Mercedes", confirmó
por su parte el capitán Adrián Silvestre de la Policía
Distrital.
Con estos elementos elevados al
secretario de la Fiscalía Nro. 2, a las pocas horas la Policía
obtuvo la orden de detención y la hizo efectiva. "Destaco la
celeridad por parte de las autoridades judiciales", resaltó el
capitán Silvestre.
A una semana de su detención, el Dr.
Marcelo Romero, a cargo del Juzgado de Garantías Nro. 1, dio
lugar al pedido de prisión preventiva por parte de la Fiscalía
2 que acusa al detenido por los delitos de "robo simple y
abuso sexual".
El antecedente que se le atribuye a
Roseo en el ámbito judicial data del 15 de septiembre de 2006
cuando fue denunciado por la hermana de su ex mujer en la
comisaría Luján Segunda.
La mujer dijo que Roseo había abusado de
su hijastra desde que la menor tenía 4 años y hasta los 15,
según lo confesado por la propia adolescente y así consta en
la Fiscalía Nro. 3 que actuó de forma muy distinta en
comparación con sus pares de la Fiscalía Nro. 2.