Sábado 3 de Febrero de 2007 - Año 92 - Edición 7253 - Edición digital 0553

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Fue detenido en el barrio Padre Varela

Está preso un hombre acusado de violar en dos ciudades

El 12 de enero habría violado a una mujer en Mercedes. El hecho presenta coincidencias con un caso ocurrido dos días antes en el barrio El Quinto.

El imputado tenía antecedentes por "abuso sexual agravado" pero estaba en libertad.

El Juzgado de Garantías 1 le dictó la prisión preventiva y permanece tras las rejas en una dependencia policial que alberga únicamente a personas acusadas de delitos similares.

En septiembre del año pasado un familiar lo denunció por haber abusado durante 11 años de una menor. Pese a contar con antecedentes por "abuso sexual agravado" estuvo libre hasta el viernes 19 cuando una comisión policial lo detuvo en el barrio Padre Varela.

Gracias a este increíble beneficio que le otorgó la Justicia en su momento, Ramón José Roseo pudo continuar con su instinto y ahora está acusado de violar en Mercedes a una mujer el pasado 12 de enero y, según fuertes sospechas de los investigadores, creen que están en presencia de la misma persona que dos días antes ultrajó sexualmente a otra mujer pero en este caso en el barrio El Quinto de esta ciudad.

Solo falta ajustar algunos detalles para que la investigación llegue a su fin como, por ejemplo, que la víctima de este último ataque lo reconozca en rueda de detenidos. Mientras tanto, en la causa hay otros elementos coincidentes con el caso ocurrido en Mercedes que relacionan a Roseo como posible autor de la violación seguido de robo cometida a principios de este año en Luján.

El modus operandi, el momento de la madrugada que eligió Roseo para concretar el hecho, la manera de entrar a las casas y otros detalles que aportaron las víctimas resultan coincidentes y suficientes para que la Justicia no haya dudado esta vez en dictarle la prisión preventiva y ordenar que se mantenga tras la rejas en una dependencia policial de San Andrés de Giles en la que se alojan individuos acusados de delitos similares.

EL RASTRO DE LA LLAMADA

La detención de Roseo tuvo lugar en el barrio Padre Varela, más precisamente en la calle Neuquen y Gutiérrez, donde vivía.

Hasta este lugar llegó personal de la Policía Distrital y de la comisaría de Mercedes en busca de un hombre que había hablado con su pareja por un teléfono celular que pertenecía a una de las víctimas.

Siguiendo en rastro de las llamadas, los investigadores primero dieron con la novia de Roseo. Localizarlo y luego detenerlo fue un mero trámite.

Poco astuto para algunas cosas, Roseo habría sometido sexualmente a una mujer de unos 30 años de modo casi calcado al hecho ocurrido en El Quinto días antes. Esta forma de actuar ahora le pesan en su contra y como agravante.

"La víctima -empleada de comercio- volvía de trabajar a las 21 horas. La joven vivía con su abuela quien, en esos momentos, no se encontraba en la vivienda ubicada en la calle 9 y 36. La víctima llegó luego de hacer algunas compras y se recostó a descansar. De repente se despertó sobresaltada a las 3 de la madrugada y vio que a los pies de su cama alguien la observaba fijamente, quien inmediatamente se abalanzó sobre ella, la amenazó con un cuchillo y la sometió sexualmente.

"Cuando el violador se fue se llevó el celular de la víctima, dinero (600 pesos) y una bicicleta. Aunque la joven no pudo precisar cuánto tiempo pasó desde que el violador entró hasta que se fue, informó a la Policía que inmediatamente llamó a sus padres, quienes la acompañaron a hacer la denuncia. Según relató el teniente primero Mario Javier Zotelo, y de acuerdo a declaraciones de la víctima, es probable que la joven no haya cerrado la puerta de calle con llave ya que no pretendía quedarse dormida profundamente como ocurrió, sino sólo descansar tan sólo unos momentos", consignó el semanario El Nuevo Cronista.

Ese viernes, Roseo había ido a visitar a unos hermanos que viven en Mercedes. Luego volvió en tren a Luján.

DUDAS Y COINCIDENCIAS

La crónica tiene varios puntos coincidentes con la violación registrada en Luján. En ambos casos, las víctimas se encontraban durmiendo cuando fueron atacadas, el violador portaba un arma blanca y antes de huir aprovechó para robar.

Desde un principio, los investigadores se mostraron confiados en poder esclarecer el caso del barrio El Quinto. El optimismo fue mayor cuando a los pocos días una nota escrita con un nombre del presunto violador fue enviada a la casa de la víctima de calle San José.

Sin embargo, ese nombre luego desorientaría a los pesquisas, aunque los ayudaría en cambio para resolver otra violación ocurrida en mayo de 2006 en el mismo barrio, pero en un lote baldío.

Por entonces, ni siquiera la identidad del ahora detenido era conocida para la Policía. Si Roseo no hubiera llamado a su novia desde el celular que le robó a la mujer en Mercedes, probablemente los casos nunca se habrían esclarecidos.

Pero un celular lo terminó por enviar a prisión. "Se establece que del celular llamó a un domicilio en Luján. Se localiza a la persona que recibió el llamado, pudiendo establecer que lo había hecho su pareja: José Roseo, de 35 años, y cuyas características físicas coincidían plenamente con el hecho de violación de Mercedes", confirmó por su parte el capitán Adrián Silvestre de la Policía Distrital.

Con estos elementos elevados al secretario de la Fiscalía Nro. 2, a las pocas horas la Policía obtuvo la orden de detención y la hizo efectiva. "Destaco la celeridad por parte de las autoridades judiciales", resaltó el capitán Silvestre.

A una semana de su detención, el Dr. Marcelo Romero, a cargo del Juzgado de Garantías Nro. 1, dio lugar al pedido de prisión preventiva por parte de la Fiscalía 2 que acusa al detenido por los delitos de "robo simple y abuso sexual".

El antecedente que se le atribuye a Roseo en el ámbito judicial data del 15 de septiembre de 2006 cuando fue denunciado por la hermana de su ex mujer en la comisaría Luján Segunda.

La mujer dijo que Roseo había abusado de su hijastra desde que la menor tenía 4 años y hasta los 15, según lo confesado por la propia adolescente y así consta en la Fiscalía Nro. 3 que actuó de forma muy distinta en comparación con sus pares de la Fiscalía Nro. 2.