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El error
Hay una diferencia bastante profunda
entre la "información" y la crítica.
Es bastante poco complicado informar,
pero criticar sólo es posible para quien
está informado, por eso hacerlo implica en
sí mismo el estar "formado" en el oficio de
escribir (que no es poca cosa ante la
mediocridad reinante en quienes lo hacen en
los medios de información).
Aun la crítica hacia los otros es tarea
bastante sencilla para la lógica del poder,
pero la crítica hacia nosotros mismos, hacia
lo que hacemos, hacia lo que decimos y
escribimos es la más compleja porque implica
el reconocimiento del error.
El "error", tan "temido" en esta sociedad
exitista y consumista es la herramienta
indispensable del conocimiento. Equivocarse
es aprender. Es más, nadie aprende sin
equivocarse.
Para ejemplo, pensemos en alguien que
anda en bicicleta, hace una mala maniobra y
se cae; si responsabiliza a la calle, a la
bicicleta, a otro conductor es muy probable
que vuelva a caerse y repita la crítica a
los otros o a alguna cosa. Por el contrario,
si busca en que se equivocó y lo reconoce
para sí mismo, es bastante improbable que
vuelva a caerse en una circunstancia
semejante.
Si este mismo razonamiento lo
trasladamos, por ejemplo, a la política, a
la enseñanza, a las relaciones humanas de
cualquier tipo, la consecuencia es la misma:
la culpa es de los otros o asumo mi error y
de ese error aprendo.
Cuando somos seres humanos públicos, hay
gente que nos escucha o nos lee, entonces
allí el reconocimiento del error en público
no sólo es una enseñanza para nosotros sino
para los que nos escuchan/leen.
Gracias Horacio por reconocer
públicamente un error. No sé, ya que sigo
poco la mediocre política local (tan
mediocre como toda política y por ende como
todo político) las causas que te llevaron a
reconocerlo, algunos podrán opinar que
estuviste "obligado". Poco importa la
motivación, lo importante es la acción y sus
consecuencias.
Te digo gracias porque quienes te leemos
aprendimos algo, en educación lo llamamos
"didáctica del error", en el barrio lo
llamamos "aguantársela", y en la academia
"autocrítica".
Prefiero no "llamarlo", sino apreciarlo
como una demostración de combate contra la
mediocridad y la hipocresía.
Profesor Ricardo Lannutti
Aumento de Cable
Por la primera plana de la edición del
sábado último de EL CIVISMO, me enteré, no
voy a decir que con estupor, porque el tema
precios ya me tiene curado de espanto, pero
sí con enorme desagrado, que el abono
mensual de la televisión por cable aumenta a
$ 67,50. Al poco rato recibí la factura, la
que confirmaba el anuncio.
Recuerdo que, cuando comenzó este tipo de
servicio, hace ya unos cuantos años, lo
publicitaban como que no tendría cortes
comerciales y que la recepción de imágenes
sería muy buena, además podríamos ver
películas de cine, programas interesantes y,
en directo, los aconteceres deportivos.
Entonces, la cuota de abono mensual era
realmente razonable.
Con el transcurrir del tiempo las cosas
fueron cambiando: para ver partidos de
fútbol importantes y algunos otros eventos
deportivos, además de películas no tan
repetidas y más recientes que las que nos
ofrece el servicio básico, hay que pagar un
plus.
Los que vivimos alejados de las emisoras
de televisión, si no optamos por el "cable",
estamos sujetos a colocar una alta y costosa
antena, sin la seguridad de captar bien
todos los canales "de aire".
Reconozco que ahora disponemos de más
canales que en los comienzos, pero también
las empresas que prestan ese servicio han
aumentado, en mucha más proporción, el
número de sus abonados, lo cual,
naturalmente, da para pensar que en la
relación se les disminuyen los costos. A
diferencia de los primeros tiempos, tenemos
que soportar cortes comerciales, a veces se
prolongan más que los programas que queremos
seguir y qué no decir de las desagradables
sorpresas con las que nos encontramos por
inmoralidades que emiten en cualquier hora
del día, sea como publicidad o como avance
de programas o películas y ello sucede en
cualquier canal, aunque uno pretenda elegir
los que no pasen procacidades.
Volviendo al precio: sería interesante
conocer los motivos con los que las empresas
prestadoras del servicio de televisión por
cable justifiquen los aumentos; desde mayo
de 2006 a enero de 2007 mi empresa
prestadora me aumentó 16,379% (si no me
falla la matemática), de modo que, o
renuncio a ver televisión en mi casa o paso
a sentirme un REHEN DE LA TELEVISIÓN POR
CABLE.
Guillermo A. Busso
Las Avícolas en Carlos Keen
He leído con atención una carta de
lectores publicada en la edición del 27 de
enero que me obliga, haciendo uso del
derecho a réplica, a corregir inexactitudes
y hacer algunas reflexiones. Cumplo en decir
que no tengo "un amigo productor" que me
cuenta sobre el tema, sino que soy productor
avícola de Carlos Keen e Ingeniero Agrónomo,
lo cual me capacita para opinar por cuenta
propia y no por "mi amigo Alfredo".
No es cierto que la Resolución de SENASA
sea la 6114/97 sino es 614/97.
Todas las granjas de parrilleros de los
alrededores de Carlos Keen cumplen con la
misma pues son preexistentes a 1997 y dicha
resolución taxativamente declara que debe
ser cumplida en su totalidad por granjas a
instalarse con posterioridad a su entrada en
vigor, recordemos eso de que no se puede
legislar con retroactividad.
Todas estas granjas están ubicadas en
Zona Rural, único requisito de zonificación
existente en el momento de su instalación.
Es un disparate sanitario "fumigar" los
365 días del año pues implicaría que los
residuos existentes de insecticidas fueran
absorbidos por los pollos y luego
trasladados al consumidor. En cuanto a
"poblaciones, countries y viviendas que se
instalan en zona rural buscando una mejor
calidad de vida" es claro que tienen que
amoldarse a las características del medio.
En el campo hay moscas, ruido de
tractores, polvareda levantada por la
maquinaria agrícola, olor a vaca, etc. El
que no lo quiera compartir que se compre 200
has. y ponga la casa en el medio o un
departamento en la Av. Alvear en Capital.
En cuanto al repetido tema de las moscas,
no nos olvidemos que el invierno -natural
enemigo de los insectos- va desapareciendo.
Hace varios años que en mayo no hiela y en
2006 tampoco hizo frío en junio. La prueba
es la cantidad de mosquitos que estamos
soportando.
Por otro lado la proliferación de
Restaurantes y Casas de Fiestas en el pueblo
generan los fines de semana una cantidad de
deshechos significativa para el tamaño del
mismo, deshechos que con suerte retira el
camión municipal los martes.
Sin más y esperando traer un poco de luz
sobre el tema y lograr que se escuche la voz
de los productores me despido atte.
Eduardo Gallo
Ingeniero Agrónomo |