Miércoles 7 de Febrero de 2007 - Año 92 - Edición 7254 - Edición digital 0554

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Preocupante sucesión de mortales accidentes de tránsito

Una semana trágica

Desde hace una década no había tantos accidentes con consecuencias fatales en pocos días de diferencia.

Entre el sábado y el lunes, tres personas murieron en distintos caminos de este distrito.

En el partido de Luján, prácticamente no existen los controles de tránsito ni se aplican sanciones a los infractores.

Cinco personas muertas y al menos cuatro heridas en apenas una semana dejaron fue el saldo de distintos accidentes de tránsito ocurridos en el partido de Luján y fuera de los límites de esta cuidad en la que estuvieron involucrados lujanenses.

La escalofriante cifra surgida casi de manera repentina en los últimos días representa el 25 por ciento del total de víctimas fatales que hubo durante 2006 en este distrito. Y equivale también al 20 por ciento durante el mismo período si se incluyen en estas estadísticas a los cinco integrantes de la familia Vallerino que murieron en un choque en la Ruta 7 a mitad del pasado año, cerca del deslinde de las provincias de Córdoba y San Luis.

Los números de esta semana muestran, además, que desde 1998 no se registran tantas muertes al comienzo de un año. Esa vez hubo cinco muertos en los primeros 40 días del año, pero tres de ellos murieron en un mismo accidente cuando un colectivo embistió a una camioneta en la esquina de Mitre y Pasaje Rossi.

A pesar del "estado de emergencia vial" decretado por el gobernador Felipe Solá en el marco del incremento de accidentes automovilísticos registrados en rutas bonaerenses, especialmente en las que conducen a la costa atlántica, este anuncio no parece generar conciencia en muchos conductores lujanenses o que transitan por caminos locales.

Más allá de la existencia de un decreto de necesidad y urgencia que propone la aplicación de multas y hasta arresto para quien exceda los límites de velocidad permitidos, además de mayor cantidad de efectivos custodiando los caminos, la seguidilla de accidentes demuestra que esta medida no surte ningún efecto, al menos en nuestro distrito donde los controles son escasos, las sanciones prácticamente inexistentes y se violan todas las normas con una facilidad asombrosa.

La iniciativa de Solá habilita además a la Justicia de Faltas de cada municipio a proceder a la aplicación de las sanciones, en tanto se proceda a la creación de la Justicia de Infracciones de Tránsito Provincial que tendrá como misión juzgar las contravenciones que se cometan en el territorio, algo difícil de aplicar por estos pagos donde el Juzgado de Faltas fue disuelto por el gobierno municipal y la no aplicación de multas por cometer faltas es algo común, corriente y habitual.

DÍAS MORTALES

Hasta el 28 de enero, policías y bomberos tocaban madera cuando sentían hablar sobre accidentes de tránsito con consecuencias trágicas. Pero a partir de ese día, la situación comenzó a ser otra.

El primer muerto en una ruta fue un policía de la bonaerense (y no Mónica Noemí Fernández quien murió por esos días aunque por otras causas) que falleció el 28 de enero en Mar del Plata cuando piloteaba una moto de alta cilindrada que había comprado recientemente.

Se llamaba Juan Carlos Gómez, tenía 48 años, vivía en Los Lirios 2230 y al velatorio asistieron muchos de sus compañeros en la fuerza de seguridad.

Las calles de Luján empezaron nuevamente en este verano a teñirse de sangre el 30 de enero cuando una moto marca Yamaha 110 cc. colisionó con una coupé Toyota Célica al llegar a la esquina de Colón y Barnech.

El rodado de menor porte era conducido por Yanina Ponce de León, quien a raíz del impacto recibió un fuerte golpe en la cabeza del cual no pudo recobrar el conocimiento. Tras ser trasladada primeramente al Hospital Nuestra Señora de Luján, luego fue derivada por su gravedad al Hospital Vicente López y Planes de General Rodríguez, donde finalmente murió el viernes. La víctima tenía apenas 27 años.

Con respecto a este accidente, la Policía informó que no hubo testigos presenciales a pesar de que el hecho ocurrió cerca de las 18.30 y en una zona por demás concurrida, sobre todo, desde la remodelación de la plazoleta Antigua Estación Basílica. Como ocurre en estos casos, la Justicia abrió una causa por "Lesiones culposas" que tras el deceso de la joven pasó a llamarse "Homicidio culposo". Tomó intervención la UFI Nro 2.

RÁPIDO Y SIN CASCO

El sábado, en horas de la tarde, otro motociclista perdió la vida a pocas cuadras de su casa. Eran las 17.10 cuando Juan Carlos Tavella, de 40 años, no pudo alcanzar a superar ni esquivar a un Ford Fiesta que se aprestaba a doblar en la esquina de Luis Gogna y Santa Rita.

Tavella guiaba una potente moto marca Kawasaki de 1100 c.c. de cilindrada. Al parecer, lo hacía a gran velocidad y al intentar rebasar al auto que conducía Jorge Romani colisionó en la parte delantera.

El motociclista salió despedido, golpeando su cabeza de lleno contra el asfalto. Su cráneo resultó dañado debido a que no llevaba casco protector. Pese a la celeridad con que los Bomberos lo llevaron al Hospital, murió a los pocos minutos pero en una clínica privada donde fue trasladado porque tenía cobertura de una obra social. Romani, por su parte, también resultó con contusiones pero de menor importancia.

El tránsito por Luis Gogna debió ser interrumpido durante varias horas a la espera de la llegada de los peritos quienes se hicieron presentes en el lugar recién cerca de la medianoche. Tavella vivía en Inocencio Pérez 745. La UFI Nro. 2 tituló el expediente como "Homicidio culposo".

MATÓ, HUYÓ, MINTIÓ Y CONFESÓ

Una causa que, por ahora, se llama "Homicidio culposo y hallazgo de automotor", a la que se le añade otra por "Falsa denuncia", involucra a un joven vecino de Jáuregui por haber atropellado a una persona en la entrada a la localidad de Cortínez, huir del lugar, abandonar luego el vehículo en Villa Flandria, regresar a Luján, denunciar el robo del automotor y luego confesar la autoría del hecho.

Todo comenzó el sábado a las 5.30 de la madrugada cuando Aquilino Bartolomé, de 23 años y con domicilio en calle Del Colegio 386, embistió con su Fiat 128 -que hacía cuatro días acababa de comprar y no posee seguro- a Germán Flores, un vecino de Pueblo Nuevo que vivía en R. Beláustegui entre Las Tipas y Pasteur.

La víctima, de 66 años, murió en el acto cuando se dirigía en bicicleta a su trabajo en un establecimiento rural de la zona conocido como lo de "Crespo".

El accidente tuvo lugar en Tropero Moreira y Mosconi y para la Policía no está claro si Bartolomé regresaba o iba a bailar por las derivaciones que tiene el episodio.

Minutos después del accidente, en la comisaría Luján Segunda, reciben un llamado dando cuenta del siniestro. Al llegar al lugar, un móvil policial comprobó que la víctima ya estaba muerta pero no estaban presentes el vehículo ni el conductor que lo había atropellado.

Cerca de las 7.30, Bartolomé se presentó en la comisaría Luján Primera con la intención de radicar una denuncia por el presunto robo de su auto. Dijo que había estado en un boliche bailable de la calle San Martín y que al salir su auto ya no estaba en el sitio donde lo había dejado estacionado.

La coartada empezó a desmoronarse cuando no pudo brindar una explicación coherente al preguntarle la Policía por qué no tenía las llaves del Fiat en su poder. Como respuesta, aseguró que el auto tenía problemas con la cerradura y que solía dejar las llaves debajo de la alfombra.

Mientras tanto, a esa hora un móvil de Luján Segunda encontraba el Fiat. Estaba en la entrada del Parque Industrial Villa Flandria y presentaba abolladuras compatibles con el accidente ocurrido en el ingreso a Cortínez. Es más, la pintura que le faltaba había quedado esparcida en el sitio de la colisión que le costó la vida a Flores como así también restos del estallado parababrisas.

Minutos después, Aquilino Bartolomé se quebró y confesó todo. Aseguró que no había tenido intención de matar a Flores y luego armó una historia que no pudo sostener.

Además, la Policía contaba con un testigo que escuchó el golpe que produjo el accidente y luego vio huir a un Fiat 128 de color azul a toda velocidad. Esto, sumado a otros elementos, ayudaron para esclarecer el hecho. Pese a todo, y más allá de que el conductor no tuviese licencia para manejar automotores, la Justicia entendió que Bartolomé debe estar en libertad.

 

DOS NENAS EN UNA MOTO

Imprudencia, irresponsabilidad y alta velocidad se conjugaron el domingo a la tarde cuando tuvo lugar otro grave accidente de tránsito protagonizado por un auto y un ciclomotor.

Ocurrió cerca de las 17, en la esquina de San Lorenzo y Rodolfo Moreno. El estruendo fue de tal magnitud que varios vecinos indicaron a este medio haber escuchado el golpe a varias cuadras de distancia.

La peor parte se la llevaron las dos niñas que iban en una Zanella 50 c.c. propiedad del abuelo de una de ellas. Las víctimas tienen 13 y 11 años, se desplazaban por San Lorenzo, iban sin casco y aparentemente lo hacían a alta velocidad.

Por Rodolfo Moreno lo hacía un Fiat Duna, color azul, que a juzgar por la frenada de unos 20 metros que quedó en el pavimento la Policía estima que muy despacio tampoco iba.

La moto chocó contra el lateral derecho del Duna. La zona del impacto fue prácticamente en la mitad del auto. Las menores sufrieron heridas de gravedad y sus vidas corrieron serio riesgo al menos hasta el martes al mediodía.

Ayer, la Policía informó a EL CIVISMO que evolucionaban de los severos golpes y lesiones que presentan sus cuerpos, según el parte médico que recibió del Hospital Vicente López y Planes adonde fueron trasladadas dada la complejidad del cuadro que presentaban cuando llegaron al Hospital Municipal local. La tremenda colisión conmocionó a los vecinos del barrio El Quinto.

La Justicia interviene por medio de la UFI Nro. 2 y el Juzgado de Menores Nro. 2 en una causa denominada "Lesiones culposas".

NOCHE FATAL

Este lunes, alrededor de las 22.30, una mujer murió en el acto al chocar de frente el auto que manejaba contra un camión cargado con 30.000 kilos de trigo.

El último -hasta ahora- de los accidentes mortales ocurrió en avenida Constitución y el cruce con las calles Buenos Aires y Gamboa.

Por causas que los peritos tratarán de develar, un Fiat Duna que circulaba en sentido al Puente de Control invadió el carril de la mano contraria justo cuando pasaba un camión Mercedes Benz 1114 con acoplado.

Algunas hipótesis recopiladas en el lugar del accidente indicaban que la conductora del Duna iba hablando por teléfono cuando perdió el control y se estrelló frontalmente contra el camión. Sin embargo, esto no pudo ser comprobado ya que la Policía no halló el celular de entre los hierros retorcidos del auto. Otros, en cambio, señalaron que el Duna venía haciendo zigzag y hasta se mencionó que la víctima habría sufrido una ataque al corazón.

Lo cierto es que en el lugar no pudieron observase marcas que delaten que el Duna haya intentado frenar para evitar la colisión. Fuentes policiales dijeron que, posiblemente, la conductora intentó hacer una maniobra en U justo cuando pasaba el camión al tiempo que no descartaron que el auto pudiese haber tenido algún desperfecto mecánico.

En tanto, el transporte terminó la marcha sobre la cinta asfáltica pero en dirección a la banquina de la mano por donde se desplazaba, lo que da cuenta de que el chofer buscó hasta último momento evitar el choque.

La única ocupante del Duna se llamaba Iris Jara Ahumada, era de nacionalidad chilena, tenía 39 años y vivía en General Rodríguez donde probablemente se dirigía a esa hora de la noche. El cuerpo permaneció varias horas en el interior del habitáculo a la espera de la llegada de los agentes judiciales. Dos hermanos y su propia madre debieron reconocer el cadáver en el lugar del siniestro. Tomó intervención la UFI Nro. 3 de Mercedes a cargo del fiscal Lennard que caratuló la causa como "Homicidio culposo".

Finalmente, un ciclomotor y un auto chocaron el lunes en la esquina de Alsina y Liniers, barrio San Cayetano. La moto era marca Suzuki e iba por Alsina, mientras que por la otra calle lo hacía un Peugeot 306. Con mejor suerte en comparación a las otras personas que manejaban motos y se accidentaron por estos días, el conductor del ciclomotor debió ser socorrido aunque presentaba lesiones sólo en la mano derecha.

"No sé lo que está pasando en otros lados pero en Luján, en todos los accidentes, se observa gran velocidad, motos y motociclistas sin cascos", intentó explicar el capitán Sergio Fiore.