Miércoles 14 de Febrero de 2007 - Año 92 - Edición 7256 - Edición digital 0556

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Se suspendió cuando San Lorenzo ganaba 1 a 0

La violencia volvió a decir presente

El lunes, en el Municipal, Eduardo Gómez de Camioneros agredió al árbitro Bustos a los 43 minutos de la etapa inicial y se suspendió el partido. Ambos protagonistas declararon en la comisaría de Luján y ahora con el triunfo parcial de San Lorenzo el Consejo Federal de la AFA decidirá qué sucederá con el encuentro. El único gol lo convirtió Malmoria.

Era un encuentro decisivo para las aspiraciones de ambos equipos pensando en poder clasificarse a la próxima ronda. San Lorenzo con una victoria alcanzaba la punta de la tabla, y Camioneros disponía de la última oportunidad si quería seguir con chances de clasificación. Pero a los 43 minutos del primer tiempo sucedió lo inesperado. Luego de una falta en la mitad de cancha sancionada por el árbitro Bustos, el volante central de Camioneros Eduardo Gómez protesta airadamente la sanción y el juez decide amonestarlo. Entonces se produce una entredicho entre ambos, el 5 visitante comete un exceso verbal y Bustos decide expulsarlo. Pero en el preciso momento en que el árbitro va a sacar la tarjeta roja Gómez le aplica una tremenda trompada que impacta en el pómulo izquierdo. Luego vino el caos: se produce un amontonamiento de jugadores e ingresan los integrantes de ambos bancos de suplentes y la Policía, quien se lleva al jugador devenido en boxeador. Minutos más tarde llegaría la suspensión del partido. Realmente increíble.

Una reacción injustificada

El trámite del encuentro no hacía prever que la historia pudiera terminar como finalmente sucedió. Era un partido que se estaba disputando con los dientes apretados, los dos se jugaban mucho pensando en la clasificación, se ponía fuerte pero con lealtad, no había faltas fuera de lugar, y el árbitro no había cometidos errores que incidieran a favor de un equipo u otro. Quizás se equivocó en sanciones menores que no perjudicaban a alguno de los dos, por eso no se entiende lo del volante central Gómez, que con las pulsaciones a mil, y disgustado con el juez, cometió un error gravísimo que le costará estar alejado de las canchas por mucho tiempo.

UNA CUESTIÓN PENAL

La agresión de Gómez al árbitro Bustos puede llegar a convertirse en un asunto penal si el juez así lo decide. Es que si el árbitro considera seguir adelante con la causa por lesiones físicas, la Justicia será la que se encargará de sancionar al jugador de Camioneros, que además de olvidarse del fútbol puede llegar a padecer un castigo en el ámbito judicial.

ERA UN TRIUNFO JUSTO

Haciendo un breve análisis de lo que fueron los 43 minutos que se disputaron, la ventaja parcial del equipo de Yonadi era más que justa. Se colocó en ventaja a los 34 segundos con una excelente definición tras un centro de la derecha de Ocampos. El trámite siempre favoreció a San Lorenzo, que manejó más y mejor la pelota, contó con las mejores chances y merecía estar con una ventaja más amplia en el marcador. Camioneros mostraba poco, le costaba generar peligro y sólo tuvo su chance en un tiro libre apenas alto de Duarte, pero estaba siendo superado por el equipo de Yonadi. Con estos tres puntos crecen sus chances de clasificarse a la próxima ronda y si todo lo bueno que realizó en el Campo Municipal lo demuestra en sus próximas visitas a Las Heras y Mercedes, seguramente terminará primero en su grupo.

LO BUENO

El nivel de juego de Gerardo Ocampos. Un lateral derecho completo, juega bien y marca cuando debe hacerlo. Cada vez que se proyecta deja un surco por su andarivel.

LO MALO

La agresión de Gómez al árbitro Bustos. Era un partido limpio y bien jugado, la reacción del 5 de Camioneros fue inexplicable.

34

Los segundos que pasaron desde el comienzo del encuentro para que San Lorenzo, a través de una buena definición de Malmoria, se colocara en ventaja en el marcador.

 

Partido suspendido

La piña en versión policial

El capitán Sergio Fiore estaba al frente del pequeño dispositivo policial que cubrió el partido entre San Lorenzo y Camioneros 15 de Diciembre.

Con sus propios ojos vio cuando el jugador Eduardo Gómez le dio un tremendo golpe de puño al árbitro del encuentro, el lujanense Rubén Bustos (h), luego de sacarle la tarjeta roja.

Corría el minuto 44 del primer tiempo de un partido áspero y decisivo para la suerte de Camioneros en el Torneo Argentino C cuando se desató la furia del jugador contra el hombre de negro.

En el ocaso de su carrera como jugador de fútbol y con "más de 3.000 partidos oficiales", según dijo Fiore acerca de Gómez, el mediocampista de 32 años prácticamente puso fin a su trayectoria deportiva semiprofesional de la peor manera y de la forma menos pensada.

A LA COMISARÍA

Gómez y Bustos debieron dirigirse a la comisaría. El primero para denunciar por "lesiones leves" y por cometer una infracción al artículo 10 de la Ley 11.929 conocida vulgarmente como Ley del Deporte, mientras que el agresor esperó desconsolado la decisión de la Jueza de Paz para saber si regresaba a casa con su familia o si debía pasar la noche en un calabozo.

La Dra. Carles del Departamento Judicial de Mercedes, horas después, imputó a Gómez por "lesiones leves" pero ordenó que permanezca en libertad. A todo esto, el Dr. Daniel Llermanos, representante legal del Sindicato de Camioneros, se mostró interesado por la situación legal que corría el jugador.

"Al árbitro le molestó la reacción de un jugador de 32 años", dijo Fiore luego de hablar con Bustos, al tiempo que por averiguaciones efectuadas la Policía corroboró que Gómez no tiene antecedentes de cometer acciones violentas como la que tuvo este lunes en el Campo Municipal de Deportes.

"Desde que se suspendió el encuentro y vino acá se la pasó llorando (por Gómez), más que había ido a la cancha con la familia", contó Fiore a este medio.

Por otra parte, la hinchada de Camioneros se retiró en absoluto orden del estadio.