Dos asaltantes que habían robado en
Carmen de Areco fueron detenidos en Luján.
Intentaban llegar a Moreno pero no
pudieron eludir uno de los tantos cercos policiales que le
tendió la fuerza de seguridad en el camino.
Dos tipos tan audaces como delincuentes
y pistoleros recorrieron los 70 kilómetros que separan Carmen
de Areco con Luján a toda velocidad, repartiendo tiros a
diestra y siniestra al primer móvil policial que se les
cruzaba en el camino. Finalmente, tras colisionar con una
patrulla en el Puente de Control e intercambiar no menos de
media docena de disparos lograron ser detenidos.
La Policía los conoce por sus apellidos:
Gutiérrez y Rojo. El sumario de la instrucción policial lo
lleva adelante la comisaría carmeña, ciudad donde comenzó la
aventura de estos dos sujetos hoy tras las rejas.
Todo se inició el domingo a la noche en
la zona céntrica de Carmen de Areco cuando los dos asaltantes
atracaron en plena vía pública a un joven a quien le robaron
un teléfono celular y algo de dinero.
Tras cometer el despojo y asestarle al
menor algunos golpes, huyeron en una moto de alta cilindrada y
con suficiente potencia como para dejar desairado a cualquier
móvil policial que osara salir a perseguirlos.
La Policía fue alertada del hecho pero
para entonces la moto había escapado de la tranquila ciudad de
no más de 10.000 habitantes por ruta 7 en sentido a Luján. Lo
único más rápido que pudo hacer la fuerza de seguridad fue
irradiar el aviso a las seccionales de la zona.
Operativo cerco
Como se esperaba, la moto llegó primero
a San Andrés de Giles pero no hubo caso. Los efectivos no
pudieron interceptar a los malandras, quedando ahora la
resolución del caso en un operativo montando especialmente
cerca de la localidad de Cortínez.
En manos de personal de Luján Segunda,
móviles de esta dependencia, de las cuadrículas y con el apoyo
del grupo especial que cuenta la Distrital para situaciones
complejas, se apostaron en la Variante de Paso y la carretera
nacional.
Avistada la moto, los policías tomaron
posiciones mientras que los delincuentes empuñaron sus armas y
como cowboys en caballo metálico comenzaron a disparan sin dar
en el blanco debido a la dificultad que implica tener puntería
en movimiento y a toda velocidad.
Instantes después personal del Puesto de
Vigilancia de Open Door aguardó el paso de la moto en el cruce
de 192 y ex 7. El experimentado agente Cáceres probó puntería
pero esta vez no tuvo suerte. El dúo de pistoleros contestó
con plomo pero con el mismo resultado.
El periplo de los delincuentes continuó
por Carlos Pellegrini y Constitución. Al llegar al Puente de
Control no pudieron zafar de un nuevo cerco policial tendido
por la fuerza del orden.
"Debajo del puente, la persona que
acompañaba se bajó de la moto, se atrincheró detrás de una
columna y le tiró al patrullero. Esa agresión también fue
repelida", indicó el capitán Sergio Fiore a EL CIVISMO.
Por su parte, el conductor de la moto
siguió la marcha aunque no pudo ir muy lejos. La intención era
llegar a Moreno donde tienen residencia los sujetos detenidos
pero a los pocos metros del Puente de Control el poderoso
rodado chocó contra otra patrulla del grupo especial policial.
El intrépido motociclista perdió el control de la máquina y
resultó lesionado como consecuencia de los raspones y
excoriaciones menores que recibió en el cuerpo producto de la
caída al pavimento.
De inmediato, la Policía procedió al
arresto de los dos delincuentes al tiempo que recogió
numerosas cápsulas calibre 9 milímetros que quedaron
esparcidas por el lugar del enfrenamiento.
Pese a la gran cantidad de disparos que
efectuaron tanto lo malvivientes como las distintas comisiones
policiales que salieron al cruce de los asaltantes
motorizados, nadie resultó con heridas de balas.
Según trascendió, Rojo contaría con
antecedentes por otros ilícitos cometidos en Carmen de Areco,
ciudad donde viven familiares. La UFI Nro. 3 caratuló el hecho
como "Robo y disparos de arma de fuego agravado para lograr la
impunidad". En tanto que el menor víctima del asalto recuperó
el celular y otros objetos que les fueron robados.