Miércoles 14 de Febrero de 2007 - Año 92 - Edición 7256 - Edición digital 0556

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Carta pública al pueblo de Luján

Otra vez el pueblo de Luján fue manoseado y agraviado por los que dicen ser nuestros representantes, cuando llega la época de las elecciones y luego se olvidan de sus promesas y obligaciones.

Yo soy la persona que el presidente del Concejo Deliberante Héctor Melo no permitió expresarse, conjuntamente con dos jubilados, Pedro Bonvecchi y María Elena Alvarez, en la sesión del Concejo el día 31 de enero, cuando trataron el Presupuesto 2007, y el aumento de las tasas municipales.

No solamente se nos prohibió hablar, sino que el concejal Melo, fuera de sí y a los gritos, me agredió verbalmente gritándome "cállese, Ud. es una maleducada", olvidando su responsabilidad de respeto y seguridad que debe prestarle al ciudadano de acuerdo a nuestra Constitución Nacional y Pactos Internacionales de Derechos Civiles y Políticos de los ciudadanos, donde reconoce que estos derechos se derivan de la dignidad inherente a la persona humana y entre ellas establece el Art. 14: "Toda persona tendrá derecho a ser oído públicamente y con las debidas garantías".

No solamente fui agraviada por el concejal Melo, sino también por el resto de los concejales que con su silencio aprobaron la actitud e irresponsabilidad de Melo, olvidando que meses atrás, el 12 de octubre de 2006, un funcionario del municipio y gremialista Enrique Peñalba, con un grupo de inadaptados, golpearon al secretario del Partido Radical, Juan Carlos Rodríguez y amenazaron a otros concejales.

Sin embargo, a estas personas que cometieron todos estos atropellos no se les prohibió hablar, ni tampoco se les pidió por ello sanción o exoneración por el incumplimiento al Estatuto del Empleado Público.

Y ya que estamos en el año de la memoria vamos a recordar Las Leyes que no se cumplieron: Ley 10.430, Capítulo III Régimen Disciplinario. Art. 67, Prohibiciones.

1) "Está prohibido a todo agente"

- b) "Arrogarse atribuciones que no le corresponde" (como procedió Peñalba y otros).

- c) Referirse en forma evidentemente despectiva por la prensa o por cualquier otro medio a las autoridades o a los actos de ellas emanadas (en este caso dirigido a los concejales).

2) Art. 70 Medidas Expulsivas

- c) Cesantía

- d) Exoneración

Punto 2) "Falta de respeto a los superiores o al público".

3) Ley Orgánica de las Municipalidades.

Art. 81- "El Concejo puede proceder contra Las Terceras personas que faltaren el respeto en sus sesiones a algunos de los miembros del mismo o a éste en general ordenando el arresto del culpable por un término que no exceda de tres días y someterlo a la Justicia por desacato, en caso de mayor gravedad".

Estos olvidos y parcialidades hacen mucho daño a nuestra democracia, especialmente a los derechos humanos, que últimamente está de gran moda en Luján, de parte del Poder Ejecutivo y de algunos concejales del Frente Para la Victoria. Para nosotros no hubo "derechos humanos".

Yo, solamente como ciudadana, quería manifestar en esa sesión "una moción", creyendo en la responsabilidad que deben tener los concejales: de acuerdo al Capítulo IX Art. 241 que se refiere sobre "el principio de responsabilidad de los funcionarios municipales por todo acto que autoricen, ejecuten o dejen de ejecutar excediéndose en el uso de sus facultades o infringiendo los deberes que les conciernen en razón de sus cargos".

Esta moción consistía en solicitar que se optara por una "consulta popular" como se había realizado a través del intendente de Mar de Plata, Elio Aprile, año 1997-1998, mediante un Fondo Solidario, que se realizó a través de un plebiscito.

Pero al recibir el recibo del impuesto, dos días hábiles después de la sesión, es decir el domingo 4 de febrero de 2007 a la tarde, con el aumento ya establecido, me di cuenta que esa sesión del 31 de enero fue nada más que otro engaño y estafa a la población de Luján.

Creo que anteriormente a la sesión ya estaba todo pactado, porque se supone que en dos días hábiles después de la sesión (1 y 2 de febrero) es imposible sacar los porcentajes del aumento de las tasas, imprimir y repartir las boletas, sería un acto de eficiencia, que careció permanentemente este municipio.

Juana Scarano de Betancor


HAY PAÍS, PAÍS, PAÍS... (Piero)

En estos días nuestro país ha recibido calificaciones de los Foros Internacionales de la más variada especie muy difícil de comprender (para los que no son argentinos, claro). Mientras que para el Foro Económico Mundial estamos ubicados en el puesto 69 (lindo número), entre 125 naciones, o sea que es lo mismo decir, que nuestras instituciones tienen el nivel de Nigeria, Nepal o Burundi y que tenemos infraestructura básica cercanas a las de Pakistán o Jamaica, por un lado, y por otro para la Revista Irlandesa Internacional "Living", la Argentina es uno de los diez mejores destinos del planeta. ¿Será que los periodistas de esta revista se habrán rendido a los encantos del 2x4 (tango) o del 3x1 (Pesos por Dólar), al bife de chorizo o a los encantos de la Primera Dama?

Sin embargo, cabe otra explicación: que sea cierto que las instituciones no funcionan bien, que los trenes jamás llegan a horario o que la gente se mata alegremente en las calles y rutas; que también sea la reina de la "cometa", de la mano en la lata y el "Diego", que la de piquetero o sindicalista sea la actividad más estable y duradera y que los automovilistas parecen haber sido entrenados para ignorar las luces rojas y las velocidades máximas, que para la gente de las grandes ciudades que tienen un perro como mascota éste sea el rey, dado que hace sus necesidades donde se le canta mientras su dueño (en realidad su súbdito), lo mira con aire de santo mientras lo hace, pero eso sí, jamás se le ocurre recoger sus porquerías, en fin, pero a pesar que muchas cosas anden como la mona, no quita lo mucho positivo que subsiste, a pesar de todo.

Casi milagrosamente, el país sigue y flota como si tal cosa, la gente igual se ríe, canta y trabaja, llena los teatros y los cines, invade las playas propias y las de los vecinos (Uruguay y Brasil) y por supuesto vota mansamente cuando se lo piden.

Por momentos parece que todo cambia de un día para el otro y "que se vayan todos", pero los sindicalistas parecen eternos como Evita y que, para asombro mundial, no se tenga una pirámide de Keops, pero sí la mayor feria al aire libre (la salada) que tiene a la vista todas las marcas truchas del continente y celosamente custodiada por los agentes del orden, como debe ser.

Y todo esto tiene valor, porque se trata de un conjunto de cosas tan raras como inexplicables, que terminan otorgándole a la Argentina un hechizo irresistible, tanto para los viajeros más estructurados del primer mundo, como para los discípulos de Bakunin, que luego de visitar el país podrán decir: "¿Vieron que el anarquismo era posible?".

Pero para alegrarnos a pesar de todos los indicios decepcionantes que ofrece el país el mismo foro y en la misma encuesta nos iguala a Italia, Irlanda, Austria y Reino Unido en materia de salud, educación y capacitación, lo que resulta tan curioso como gratificante.

Eso sí, somos muy coherentes al momento de elegir quién nos gobierne, siempre le damos el voto a cualquiera.

 

Dr. Rodolfo A. Tesone

 

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