Escribe: María
Teresa Tartaglia
El historiador Finley expresó: "Las generaciones
anteriores conocían el pasado mucho menos que nosotros,
pero tal vez sentían una mayor identidad y continuidad
con él...". Considero que es así, en muchos casos
perdimos la identidad y continuidad con un pasado común.
Hay fechas olvidadas en la historia, como hay nombres
y protagonistas también postergados por diversas causas
que pueden ir desde lo político, desconocimiento,
indiferencia, modas, oportunidades, etc. En nuestra
época hay un resurgir de los estudios históricos, nuevas
investigaciones, interpretaciones, presentación de
problemas que acercan el ayer con el hoy, nuevas
metodologías, otras actitudes científicas, estudiosos
del pasado que revelan nuevas facetas del significado
histórico.
¿Fechas olvidadas en este mes? (recordadas en otros
momentos) son el 18 y 27 de febrero: creación de la
Escarapela y de La Bandera por iniciativa de Manuel
Belgrano. Son fechas desapercibidas, tal vez porque no
es época de clases, pero no justifica la distracción de
las autoridades oficiales.
Recordemos lo sucedido en aquellos momentos de
nuestra historia.
Acontecían las guerras por la independencia. El
General Manuel Belgrano estaba al frente de las tropas
que debían enfrentar a los realistas españoles y
marchaban hacia la Villa del Rosario. Le pidió al
Superior Gobierno( 13 de febrero de 1812) la creación de
una escarapela de color azul-celeste y blanco, de uso
obligatorio para las tropas, pero "pudiendo llevarla
también cualquier paisano como distintivo", como forma
de unificar las divisas que usaban los ejércitos, una
escarapela que "nos identificara frente al adversario".
Este pedido se aceptó por Decreto el 18 de febrero de
1812 y la Asamblea Nacional de 1813, la adoptó como
símbolo, así como el Congreso General Constituyente de
1816 reconoció la Bandera.
Belgrano instaló dos baterías: una sobre la barranca
del Paraná, que llamó Libertad, y la otra en una isla de
frontera, hoy desaparecida, bautizada como
Independencia. El 27 de febrero de 1812, al inaugurarla,
expresó al gobierno: "Que siendo preciso enarbolar
Bandera y no teniéndola, la mandó a hacer celeste y
blanca conforme con los colores de la escarapela
nacional". La Bandera es el símbolo máximo de
independencia, por eso el Triunvirato la rechazó. En su
arenga al inaugurar la batería Independencia, con la
bandera celeste y blanca, Belgrano les habló a los
"Soldados de la Patria" de esta forma: "Hemos tenido la
gloria de vestir la escarapela nacional (al crearse la
batería Libertad) (...), juremos vencer a los enemigos
interiores y exteriores, y la América del Sur será el
templo de la independencia y de la libertad. En fe de
que así lo juráis decid conmigo ¡Viva la Patria!".
No hubo juramento oficial de la Bandera, tal vez
esperando la ratificación del Superior Gobierno
(Triunvirato).
Al hacerse cargo del Ejército del Norte, Manuel
Belgrano, en San Salvador de Jujuy, enarboló la Bandera
en los balcones del Cabildo y fue bendecida por primera
vez (25 de Mayo de 1812) y saludada con una salva de
bombas. A la tarde Belgrano hizo formar las tropas en la
plaza ante la Bandera y arengó a los soldados con
palabras que expresaban la "independencia". Al gobierno
le disgustó esto y le ordenó a Belgrano que "hiciese
pasar como un rapto de entusiasmo el suceso de la
Bandera blanca y celeste enarbolada, ocultándola
cuidadosamente". El 27 de junio de 1812, el Triunvirato
ordenó nuevamente a Belgrano que guardara la Bandera y
recriminó su desobediencia.
La primera vez que la Bandera se izó en Buenos Aires
fue el 23 de agosto de 1812, en la torre de la Iglesia
de San Nicolás de Bari, donde hoy se encuentra el
Obelisco.
Luego de la declaración de la independencia el 9 de
julio de 1816, la Bandera azul celeste y blanca fue
adoptada como símbolo por el Congreso reunido en Tucumán
el 20 de julio de 1816, y el 25 de febrero de 1818, el
Congreso trasladado a Buenos Aires, a propuesta del
diputado Chorroarín, aprobó como Bandera de guerra la
misma, pero con el emblema incaico del sol en el centro.
El 8 de julio de 1938, con aprobación del Congreso,
el entonces presidente de la Nación, Roberto M. Ortiz,
promulgó la Ley 12.361, disponiendo que el 20 de junio
sea el Día de la Bandera, como homenaje a Manuel
Belgrano( fallecido en Buenos Aires el 20 de junio de
1820).
¿Qué pasa con nuestros sentimientos en estas dos
fechas? ¿Qué actitudes patrias demostramos nosotros y
las autoridades? ¿Cuántas Banderas lucen en las casas el
27 de febrero y cuántas escarapelas lucimos el 18 de
febrero?
Tal vez la respuesta esté muy dentro nuestro, con
distintos sentimientos y expresiones. Pero son fechas
que pueden ayudarnos a reflexionar sobre nuestra Patria,
su presente y futuro. Los símbolos nos identifican como
nación. Permiten unir el ayer y el hoy. Siempre es
oportuno celebrar y homenajear nuestros símbolos,
también dar a conocer aquellas fechas que pueden ser
olvidadas o reemplazadas. Son oportunidades para pensar.
¿Qué es la Patria hoy en el año 2007, en un año
electoral?
Joaquín V. González escribió sobre la Bandera:
"Vínculo sagrado e indisoluble entre las generaciones
pasadas, presentes y futuras (...) Que a su sombra la
Nación Argentina acreciente su grandeza por siglos y
siglos y sea para todos los hombres mensajera de
libertad, signo de civilización y garantía de justicia".