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Otro capítulo a un viejo problema
Violencia entre
vecinos en La Palomita
Tres personas agredieron a otros
tres hombres el domingo a la mañana.
Las víctimas ya habían sufrido
ataques similares a fines de febrero de este año.
Un nuevo capítulo sumó esta semana un
viejo problema que tiene a vecinos del barrio La Palomita como
protagonistas. Este domingo, al amanecer, la violencia volvió a
primar por sobre el diálogo cuando un grupo integrado por tres
personas cascoteó la puerta de la casa que habita la familia Sotelo.
Tras un intercambio de insultos, amenazas, golpes y lesiones, las
víctimas hicieron una nueva denuncia en la Comisaría Luján Segunda.
El antecedente más reciente de un
episodio similar data de febrero de este año, cuando Roberto Sotelo
dio a conocer a los medios que su familia era blanco de ataques
-casi en forma permanente- por jóvenes a los que sindica como
simpatizantes de Luján.
Debido a que uno de sus hijos juega
en las divisiones inferiores de Flandria, atribuye las agresiones a
motivos relacionados con la pasión irracional que despiertan los dos
clubes de fútbol más populares de la zona.
Sin embargo, en esta ocasión, la
Policía desmintió en forma categórica que los hechos ocurridos este
domingo se hayan inspirados en cuestiones deportivas.
Más allá de esto, a la familia Sotelo
le dañaron la puerta de su casa a piedrazos y a causa de los golpes
recibidos hubo personas que recibieron heridas de carácter leve.
Tanto los daños, como las amenazas y
las lesiones forman parte de la denuncia que ahora está en poder de
la Fiscalía Nro. 6 de Mercedes. La capitana Nora Cavallero sostuvo
que este episodio no está vinculado con un problema entre hinchas de
equipos antagónicos, marcando así una diferencia con un hecho
acontecido semanas atrás cuando un grupo de personas, que dijo ser
hincha de Luján, agredió a directivos de Flandria en momentos en que
éstos se disponían a salir de la sede social de la institución de
Jáuregui.
Según la denuncia que hizo la
víctima, tres personas se presentaron en su domicilio cuando
regresaba del centro de Luján acompañado por su padre y un hermano.
Los agresores apedrearon la puerta, amenazaron con quemar la
vivienda y con matar a los Sotelo al tiempo que propiciaron golpes a
sus víctimas con un palo. |