Sábado 21 de Julio de 2007 - Año 92 - Edición 7299 - Edición digital 0599

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Avanza el proyecto en el barrio Villa del Parque

La Aldea Infantil de Luján estaría lista para noviembre


BAJO TECHO: con la finalización de la etapa de techado, restan los trabajos interiores y de conexión a los servicios.

La organización internacional ya terminó la etapa de techado de los inmuebles que se construyen en esta ciudad. El conglomerado de viviendas sería terminado a fin de año.

En la actualidad, las cinco familias conformadas por la entidad viven en casas alquiladas.

Aldeas Infantiles es una organización mundial de desarrollo social, no gubernamental e independiente. Surgió en Austria luego del final de la Segunda Guerra Mundial, como intento de enfrentar la situación de orfandad en la que se encontraban muchos niños como consecuencia de ese enfrentamiento bélico.

Pasaron los años y el proyecto no sólo se amplió a otros países, sino que extendió su campo de acción con la búsqueda de contribuir a prevenir el abandono infantil a través de trabajos orientados a fortalecer las familias y comunidades.

En la Argentina, la entidad desembarcó hace más de 25 años con la construcción de la primera Aldea, ubicada en Oberá, Misiones. Existen, además, otros dos proyectos de ese tipo en el territorio nacional, uno en la ciudad balnearia de Mar del Plata y otro en Córdoba.

En 2004 se aprobó la construcción de una cuarta Aldea, en ese caso en el barrio Villa del Parque de Luján. La elección de esta ciudad estuvo relacionada con “las posibilidades de integración comunitaria, contención y desarrollo en un lugar que tiene características de ciudad y no está lejos de Capital Federal”, según explicó el director local del organismo, Cristian Cóceres.

“El tema de la ubicación es muy importante, porque nos permite hacer campañas de recaudación de fondos con gente que vive en Buenos Aires y que puede venir a ver una Aldea”, agregó.

En un predio de ese barrio se encuentran, en pleno proceso de construcción, 14 viviendas familiares y seis edificios anexos, entre ellos la casa del director, de huéspedes, la administración y un taller. Los inmuebles cuentan con cuatro habitaciones, un living comedor, tres baños, un lavadero, una despensa y una cocina.

Por estos días acaba de concluir la etapa de techado y restan trabajos de interior y las conexiones a los servicios (luz, gas y cloacas). Según informó Cóceres, las edificaciones podrían quedar terminadas para noviembre.

De todas maneras, la organización ya cuenta con cinco familias constituidas, lideradas por respectivos responsables de familia que ocupan, de manera provisoria, casas alquiladas en distintos barrios de la ciudad.

“Hay 23 niños viviendo en esas familias y próximamente, después de las vacaciones de invierno, vamos a recibir a cinco niños más. Para este año pensamos llegar a los 58 niños. El año próximo el total de chicos será de 126 y también esperamos completar el staff de mamás y tías, algo que lleva una formación previa. Hasta ahora tenemos siete mamás, que es la cantidad que necesitamos para este año”, comentó.

Una Aldea es, a grandes rasgos, un conjunto de inmuebles donde se les da cobijo a chicos que por diferentes razones no pueden vivir con sus familias de origen.

“El 95 por ciento de los chicos de la Aldea de Luján son judicializados, es decir que estaban en hogares o institutos de menores. Todos estos chicos tienen familias, nosotros somos guardadores de esos niños.

“Por un lado los recibimos familiarmente y por otro lado trabajamos estratégicamente con la familia biológica para revincular a ese chico con su familia de origen y ver, en el tiempo, la posibilidad de que puedan volver con sus padres, porque es el lugar donde deben estar. La idea es que la estadía con nosotros sea lo más corta posible en el tiempo”, explicó el responsable local de la organización.

Sobre la aceptación y la integración que la entidad tuvo en Luján, Cóceres opinó que “ha sido buena”.

“Las respuestas que tenemos son favorables, estamos logrando un buen posicionamiento social y además la integración de los chicos a los distintos lugares de la ciudad de Luján sin que sean estigmatizados. Hay mucha colaboración del barrio y una muy buena integración. Estamos contentos con toda la gente de Luján”, dijo.

EL PAPEL DE LAS MAMÁS

Cada familia está liderada por una Mamá SOS, que llega a ocupar ese lugar luego de un largo proceso de selección. Para eso se realizan entrevistas individuales y exámenes psicotécnicos y psicológicos. Una vez contratadas, comienza un período de prueba que se extiende durante tres meses, donde existe “una elección mutua”, tanto para estas mujeres como para la organización.

“Tuvimos dos personas que avanzaron en este proceso pero decidieron abandonarlo. Pero estamos dentro del número de lo previsto, no hemos tenido fugas masivas; por suerte ha sido muy bajo el índice de rotación”, expresó Cóceres sobre las mamás que deberán bregar por el cuidado y el desarrollo de los niños que habitarán la Aldea, además de comprometerse a respetar las familias de origen de los menores, sus raíces culturales y su religión.

“Una vez que son contratadas viven en estas familias. Ahora están en Luján, antes iban a otras aldeas que nosotros tenemos donde miraban lo que era una dinámica familiar.

Después de esto tienen tres cursos de formación teórica, a cargo de una asesora de madres, encargada de formar a estas chicas. En Luján se realizó en la Villa Marista. Terminado este proceso, que dura aproximadamente un año, están en condiciones de liderar una familia”, detalló.

Cóceres también destacó que “estas madres comienzan un proceso de vinculación con los chicos que tendrán a su cargo, integración que intenta ser lo más natural posible”.

Además de la construcción de la Aldea de Villa del Parque, la organización se encuentra abocada a un programa de fortalecimiento familiar en Luján y en General Rodríguez, con el objetivo de “evitar que más niños lleguen a ser acogidos. Para esto se arma un sistema de estrategias con otras organizaciones no gubernamentales. La idea es trabajar en un ámbito concreto para evitar estas situaciones”.

También acaba de concretarse la compra de un terreno, ubicado en el barrio mencionado, que será destinado a la edificación de un centro de formación de madres.

“En Argentina, Aldeas Infantiles está afiliada a una entidad madre con sede en Austria, de donde bajan los fondos. Tenemos 600 amigos SOS que cubren un porcentaje muy ínfimo del presupuesto a nivel nacional. Los Amigos SOS son personas que colaboran con un porcentaje mínimo y mensual. Intentaremos tener un financiamiento local, también a través de Amigos SOS y de empresas”, anunció Cóceres sobre el final de la charla que mantuvo con este bisemanario.