|
Avanza el proyecto en el barrio Villa
del Parque
La Aldea Infantil de
Luján estaría lista para noviembre

BAJO TECHO: con la
finalización de la etapa de techado, restan los trabajos interiores
y de conexión a los servicios.
La organización internacional ya
terminó la etapa de techado de los inmuebles que se construyen en
esta ciudad. El conglomerado de viviendas sería terminado a fin de
año.
En la actualidad, las cinco
familias conformadas por la entidad viven en casas alquiladas.
Aldeas Infantiles es una organización
mundial de desarrollo social, no gubernamental e independiente.
Surgió en Austria luego del final de la Segunda Guerra Mundial, como
intento de enfrentar la situación de orfandad en la que se
encontraban muchos niños como consecuencia de ese enfrentamiento
bélico.
Pasaron los años y el proyecto no
sólo se amplió a otros países, sino que extendió su campo de acción
con la búsqueda de contribuir a prevenir el abandono infantil a
través de trabajos orientados a fortalecer las familias y
comunidades.
En la Argentina, la entidad
desembarcó hace más de 25 años con la construcción de la primera
Aldea, ubicada en Oberá, Misiones. Existen, además, otros dos
proyectos de ese tipo en el territorio nacional, uno en la ciudad
balnearia de Mar del Plata y otro en Córdoba.
En 2004 se aprobó la construcción de
una cuarta Aldea, en ese caso en el barrio Villa del Parque de
Luján. La elección de esta ciudad estuvo relacionada con “las
posibilidades de integración comunitaria, contención y desarrollo en
un lugar que tiene características de ciudad y no está lejos de
Capital Federal”, según explicó el director local del organismo,
Cristian Cóceres.
“El tema de la ubicación es muy
importante, porque nos permite hacer campañas de recaudación de
fondos con gente que vive en Buenos Aires y que puede venir a ver
una Aldea”, agregó.
En un predio de ese barrio se
encuentran, en pleno proceso de construcción, 14 viviendas
familiares y seis edificios anexos, entre ellos la casa del
director, de huéspedes, la administración y un taller. Los inmuebles
cuentan con cuatro habitaciones, un living comedor, tres baños, un
lavadero, una despensa y una cocina.
Por estos días acaba de concluir la
etapa de techado y restan trabajos de interior y las conexiones a
los servicios (luz, gas y cloacas). Según informó Cóceres, las
edificaciones podrían quedar terminadas para noviembre.
De todas maneras, la organización ya
cuenta con cinco familias constituidas, lideradas por respectivos
responsables de familia que ocupan, de manera provisoria, casas
alquiladas en distintos barrios de la ciudad.
“Hay 23 niños viviendo en esas
familias y próximamente, después de las vacaciones de invierno,
vamos a recibir a cinco niños más. Para este año pensamos llegar a
los 58 niños. El año próximo el total de chicos será de 126 y
también esperamos completar el staff de mamás y tías, algo que lleva
una formación previa. Hasta ahora tenemos siete mamás, que es la
cantidad que necesitamos para este año”, comentó.
Una Aldea es, a grandes rasgos, un
conjunto de inmuebles donde se les da cobijo a chicos que por
diferentes razones no pueden vivir con sus familias de origen.
“El 95 por ciento de los chicos de la
Aldea de Luján son judicializados, es decir que estaban en hogares o
institutos de menores. Todos estos chicos tienen familias, nosotros
somos guardadores de esos niños.
“Por un lado los recibimos
familiarmente y por otro lado trabajamos estratégicamente con la
familia biológica para revincular a ese chico con su familia de
origen y ver, en el tiempo, la posibilidad de que puedan volver con
sus padres, porque es el lugar donde deben estar. La idea es que la
estadía con nosotros sea lo más corta posible en el tiempo”, explicó
el responsable local de la organización.
Sobre la aceptación y la integración
que la entidad tuvo en Luján, Cóceres opinó que “ha sido buena”.
“Las respuestas que tenemos son
favorables, estamos logrando un buen posicionamiento social y además
la integración de los chicos a los distintos lugares de la ciudad de
Luján sin que sean estigmatizados. Hay mucha colaboración del barrio
y una muy buena integración. Estamos contentos con toda la gente de
Luján”, dijo.
EL PAPEL DE LAS MAMÁS
Cada familia está liderada por una
Mamá SOS, que llega a ocupar ese lugar luego de un largo proceso de
selección. Para eso se realizan entrevistas individuales y exámenes
psicotécnicos y psicológicos. Una vez contratadas, comienza un
período de prueba que se extiende durante tres meses, donde existe
“una elección mutua”, tanto para estas mujeres como para la
organización.
“Tuvimos dos personas que avanzaron
en este proceso pero decidieron abandonarlo. Pero estamos dentro del
número de lo previsto, no hemos tenido fugas masivas; por suerte ha
sido muy bajo el índice de rotación”, expresó Cóceres sobre las
mamás que deberán bregar por el cuidado y el desarrollo de los niños
que habitarán la Aldea, además de comprometerse a respetar las
familias de origen de los menores, sus raíces culturales y su
religión.
“Una vez que son contratadas viven en
estas familias. Ahora están en Luján, antes iban a otras aldeas que
nosotros tenemos donde miraban lo que era una dinámica familiar.
Después de esto tienen tres cursos de
formación teórica, a cargo de una asesora de madres, encargada de
formar a estas chicas. En Luján se realizó en la Villa Marista.
Terminado este proceso, que dura aproximadamente un año, están en
condiciones de liderar una familia”, detalló.
Cóceres también destacó que “estas
madres comienzan un proceso de vinculación con los chicos que
tendrán a su cargo, integración que intenta ser lo más natural
posible”.
Además de la construcción de la Aldea
de Villa del Parque, la organización se encuentra abocada a un
programa de fortalecimiento familiar en Luján y en General
Rodríguez, con el objetivo de “evitar que más niños lleguen a ser
acogidos. Para esto se arma un sistema de estrategias con otras
organizaciones no gubernamentales. La idea es trabajar en un ámbito
concreto para evitar estas situaciones”.
También acaba de concretarse la
compra de un terreno, ubicado en el barrio mencionado, que será
destinado a la edificación de un centro de formación de madres.
“En Argentina, Aldeas Infantiles está
afiliada a una entidad madre con sede en Austria, de donde bajan los
fondos. Tenemos 600 amigos SOS que cubren un porcentaje muy ínfimo
del presupuesto a nivel nacional. Los Amigos SOS son personas que
colaboran con un porcentaje mínimo y mensual. Intentaremos tener un
financiamiento local, también a través de Amigos SOS y de empresas”,
anunció Cóceres sobre el final de la charla que mantuvo con este
bisemanario.
|