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Se trata de la lujanense Alfonsina
Soler
Premiada por su dibujo en un congreso internacional

PROTEGIDO: la bandera
muestra al mundo y las manos de Alfonsina protegiéndolo. La cruz
roja representa a los médicos.
Tiene ocho años y durante su
internación en el Hospital Austral de Pilar diseñó una bandera que
obtuvo el tercer lugar en un encuentro de médicos realizado en
Suiza.
Una de las críticas más frecuentes
que muchos hacen a la práctica periodística, con cierta dosis de
verdad, es que en la mayoría de los casos está orientada a comunicar
malas noticias. La información que dio origen a esta nota se ubica,
sin embargo, en la despoblada vereda de las buenas noticias y tiene
como protagonista a una vecinita de Luján: Alfonsina Soler, de ocho
años.
Una bandera ideada por “Alfon” (como
gustan llamarla en su entorno familiar), obtuvo el tercer puesto en
el V Congreso Mundial de Cuidados Intensivos Pediátricos que se
realizó en Ginebra, Suiza.
La chiquita, de sonrisa sincera y
ojos pícaros, nació con una enfermedad congénita que se la conoce
como “atrofia muscular espinal” y que le provoca limitaciones
físicas y serios problemas respiratorios. Este cuadro la obligó a
permanecer internada en reiteradas oportunidades. Fue durante su
última internación en el Hospital Universitario Austral de Pilar
donde Alfonsina confeccionó el dibujo por el que resultó premiada.
“Estuvo varias veces internada por la
patología que tiene, que le trae problemas respiratorios serios. En
junio fue la última internación, estuvo en terapia. Cuando estaba
mejor y había salido del cuadro severo, Tomás Iolster (médico) le
propuso participar de un concurso donde tenía que dibujar una
bandera que representara a los nenes internados en las terapias
intensivas”, contó a este bisemanario Marcela, mamá de la chiquita
galardonada.
Alfonsina tuvo pocas horas para
diseñar y dibujar la bandera que luego fue entregada a los
profesionales de la salud para que la enviaran a los responsables de
este congreso que se realiza cada cuatro años y es organizado por la
World Federation of Pediatric Intensive and Critical Care Societies.
Algunos médicos husmearon por
distintas dependencias de ese centro médico y lograron conseguir las
hojas del tamaño que se especificaba en las bases del concurso.
Luego llegó el momento de diseñar la bandera, tarea que no fue
fácil.
“Fui probando hasta que hice el
dibujo que finalmente quedó”, aclaró Alfonsina. El primer diseño
consistió en un mundo, la cruz roja y dos nenes abrazando al mundo,
pero no había salido bien. Después quería poner el mundo y la cara
de dos nenes asomados sobre la tierra, pero tampoco salió bien”,
agregó Alfonsina.
Apremiada por el tiempo, la chiquita
también pensó en representar al mundo enfermo con vendas y curitas,
pero la idea tampoco llegó a buen puerto. Sin embargo, tanto borrar,
dibujar y volver a borrar trajo buenos resultados. La bandera
confeccionada por Alfonsina y premiada en el V Congreso Mundial de
Cuidados Intensivos Pediátricos muestra un mundo protegido por las
dos manitos de la creadora del dibujo y una cruz roja que representa
a los médicos.
Para demostrar que cuando uno no
cuenta con todos los recursos es aconsejable utilizar el ingenio.
Alfonsina contó que el globo terráqueo fue dibujado “con la parte de
abajo de una tetera, aprovechando que estaba merendando”.
Y la propia Alfonsina colocó sus
manos sobre el papel para luego contornearlas y darle color.
“Representa el mundo que está enfermo
y mis dos manos cuidándolo, y la cruz roja representa a los
médicos”, confesó la chiquita.
“A ella le gusta mucho dibujar y
además lo tomó como una actividad para pasar la tarde en el
Hospital. Puso ganas en hacerlo porque tenía ganas de dibujar, pero
los detalles de adónde iba y todo el tema del congreso los
desconocíamos. Los doctores nos avisaron que Alfonsina había quedado
en el tercer puesto. De acá también habían participado dibujos de
distintos hospitales”, agregó la mamá.
Marcela comentó, además, que “el
dibujo está hecho con tonos suaves y no resalta tanto, pero en las
otras banderas que participaron aparecían imágenes típicas de
banderas que uno ya conoce. Tal vez llegó más porque es distinta y
el tema de las manos que, sin ella saberlo, representan a la
terapia”.
El viernes pasado, Alfonsina fue
agasajada por el personal del Hospital Austral. El premio, 1.500
euros, será utilizado por ese centro de salud para comprar
marcapasos para nenes operados del corazón.
Alfonsina asiste a la Escuela Fuente
de Luz y cursa actualmente el tercer grado. Vive en el barrio San
Cayetano con su papá Exequiel, su hermano Estanislao y su mamá
Marcela, quien aseguró que “esta internación tuvo un final muy
lindo, fue una vuelta distinta”.
Además, aprovechó para agradecer al
pediatra lujanense Jorge Peretto por la “atención permanente” que
brinda a su hija.
El congreso que distinguió a
Alfonsina Soler contó con la participación de más de 2.000
investigadores de todo el mundo. Los profesionales que representaron
al Hospital Austral presentaron tres trabajos relacionados con
trasplantes hepáticos y de médula ósea. En total fueron más 1.200
las investigaciones efectuadas por científicos argentinos.
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