Miércoles 25 de Julio de 2007 - Año 92 - Edición 7300 - Edición digital 0600

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Se trata de la lujanense Alfonsina Soler

Premiada por su dibujo en un congreso internacional


PROTEGIDO: la bandera muestra al mundo y las manos de Alfonsina protegiéndolo. La cruz roja representa a los médicos.

Tiene ocho años y durante su internación en el Hospital Austral de Pilar diseñó una bandera que obtuvo el tercer lugar en un encuentro de médicos realizado en Suiza.

Una de las críticas más frecuentes que muchos hacen a la práctica periodística, con cierta dosis de verdad, es que en la mayoría de los casos está orientada a comunicar malas noticias. La información que dio origen a esta nota se ubica, sin embargo, en la despoblada vereda de las buenas noticias y tiene como protagonista a una vecinita de Luján: Alfonsina Soler, de ocho años.

Una bandera ideada por “Alfon” (como gustan llamarla en su entorno familiar), obtuvo el tercer puesto en el V Congreso Mundial de Cuidados Intensivos Pediátricos que se realizó en Ginebra, Suiza.

La chiquita, de sonrisa sincera y ojos pícaros, nació con una enfermedad congénita que se la conoce como “atrofia muscular espinal” y que le provoca limitaciones físicas y serios problemas respiratorios. Este cuadro la obligó a permanecer internada en reiteradas oportunidades. Fue durante su última internación en el Hospital Universitario Austral de Pilar donde Alfonsina confeccionó el dibujo por el que resultó premiada.

“Estuvo varias veces internada por la patología que tiene, que le trae problemas respiratorios serios. En junio fue la última internación, estuvo en terapia. Cuando estaba mejor y había salido del cuadro severo, Tomás Iolster (médico) le propuso participar de un concurso donde tenía que dibujar una bandera que representara a los nenes internados en las terapias intensivas”, contó a este bisemanario Marcela, mamá de la chiquita galardonada.

Alfonsina tuvo pocas horas para diseñar y dibujar la bandera que luego fue entregada a los profesionales de la salud para que la enviaran a los responsables de este congreso que se realiza cada cuatro años y es organizado por la World Federation of Pediatric Intensive and Critical Care Societies.

Algunos médicos husmearon por distintas dependencias de ese centro médico y lograron conseguir las hojas del tamaño que se especificaba en las bases del concurso. Luego llegó el momento de diseñar la bandera, tarea que no fue fácil.

“Fui probando hasta que hice el dibujo que finalmente quedó”, aclaró Alfonsina. El primer diseño consistió en un mundo, la cruz roja y dos nenes abrazando al mundo, pero no había salido bien. Después quería poner el mundo y la cara de dos nenes asomados sobre la tierra, pero tampoco salió bien”, agregó Alfonsina.

Apremiada por el tiempo, la chiquita también pensó en representar al mundo enfermo con vendas y curitas, pero la idea tampoco llegó a buen puerto. Sin embargo, tanto borrar, dibujar y volver a borrar trajo buenos resultados. La bandera confeccionada por Alfonsina y premiada en el V Congreso Mundial de Cuidados Intensivos Pediátricos muestra un mundo protegido por las dos manitos de la creadora del dibujo y una cruz roja que representa a los médicos.

Para demostrar que cuando uno no cuenta con todos los recursos es aconsejable utilizar el ingenio. Alfonsina contó que el globo terráqueo fue dibujado “con la parte de abajo de una tetera, aprovechando que estaba merendando”.

Y la propia Alfonsina colocó sus manos sobre el papel para luego contornearlas y darle color.

“Representa el mundo que está enfermo y mis dos manos cuidándolo, y la cruz roja representa a los médicos”, confesó la chiquita.

“A ella le gusta mucho dibujar y además lo tomó como una actividad para pasar la tarde en el Hospital. Puso ganas en hacerlo porque tenía ganas de dibujar, pero los detalles de adónde iba y todo el tema del congreso los desconocíamos. Los doctores nos avisaron que Alfonsina había quedado en el tercer puesto. De acá también habían participado dibujos de distintos hospitales”, agregó la mamá.

Marcela comentó, además, que “el dibujo está hecho con tonos suaves y no resalta tanto, pero en las otras banderas que participaron aparecían imágenes típicas de banderas que uno ya conoce. Tal vez llegó más porque es distinta y el tema de las manos que, sin ella saberlo, representan a la terapia”.

El viernes pasado, Alfonsina fue agasajada por el personal del Hospital Austral. El premio, 1.500 euros, será utilizado por ese centro de salud para comprar marcapasos para nenes operados del corazón.

Alfonsina asiste a la Escuela Fuente de Luz y cursa actualmente el tercer grado. Vive en el barrio San Cayetano con su papá Exequiel, su hermano Estanislao y su mamá Marcela, quien aseguró que “esta internación tuvo un final muy lindo, fue una vuelta distinta”.

Además, aprovechó para agradecer al pediatra lujanense Jorge Peretto por la “atención permanente” que brinda a su hija.

El congreso que distinguió a Alfonsina Soler contó con la participación de más de 2.000 investigadores de todo el mundo. Los profesionales que representaron al Hospital Austral presentaron tres trabajos relacionados con trasplantes hepáticos y de médula ósea. En total fueron más 1.200 las investigaciones efectuadas por científicos argentinos.