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Injusticia
Con respecto a la carta de
lectores de Beatriz Kellermann, publicada en este
bisemanario, la cual resulta agraviante e injusta para
nuestra empresa y, en particular, para el personal del
establecimiento, hemos instruido a nuestros asesores
legales a iniciar las acciones pertinentes.
Ocho años en el exigente
mercado hotelero y gastronómico, marcados por excelentes
encuestas de satisfacción del cliente, nos avalan
suficientemente.
Seguros del resultado de
dicho proceso judicial, donaremos lo obtenido en la
sentencia favorable, a la escuela Nº 9 de la localidad
de Open Door.
Raúl Laballos
Presidente
Resort del Oeste S.A
29 de julio: Día de la
Cultura
Según lo expresa el
diccionario de la Real Academia Española, cultura es el
resultado de cultivar los conocimientos y de mejorar las
facultades intelectuales, simplemente hablando
correctamente.
Porque la cultura -somos
todos como comunidad- es la que cura a la sociedad
sacándola de todos los males adictivos como
delincuencia, daños morales, perversión, entre otras
cosas.
Una vez alguien dijo: “Si
todos los defensores de las buenas costumbres y de la
propagación de la cultura a través del arte y la
educación, pusieran un granito de arena, las cosas
comenzarían a cambiar, la cuestión está en empezar”. La
idea es que la cultura vuelva a tener (al menos en
nuestra ciudad) el espacio con el respeto que se merece,
para comenzar a cambiar con nuevas y mejores formas de
expresión. Es el mayor y mejor deseo de todos, porque el
uso incorrecto del lenguaje en algunos medios y parte de
la sociedad, se observa con profunda preocupación. La
utilización del lenguaje procaz, ordinario y chabacano,
en muchos programas y algunos medios de comunicación que
al amparo de una presunta y mal entendida modernidad,
deforman nuestra rica lengua, lesiona el buen gusto y
difunden en la población una idea equivocada acerca de
qué está bien y qué está mal.
La historia de la radio,
la televisión y la redacción en nuestro país, posee una
enorme nómina de profesionales que saben utilizar el
vocablo adecuado en cada momento; el verbo en su
correcta conjugación y la frase adecuada a la
circunstancia. Así se transforman en importantes
colaboradores de docentes y padres, en la tarea de
educar a la población, contribuir a elevar el nivel de
las nuevas generaciones y difundir cultura (hablar
correctamente que nos reporta mayor y mejor beneficio).
No puede ser de otro modo
si se toma en cuenta que todos los medios ejercen, desde
siempre, una innegable influencia sobre las personas.
Hoy son muchos los que
mantienen y entienden que es posible expresar una idea
con la palabra adecuada, sin caer en excesos o
deformaciones y sin agredir a quienes no participan de
aquella forma de expresión.
Sin embargo otros,
lamentablemente, con el argumento de hablar como lo hace
el pueblo, caen en la vulgaridad utilizando palabras
inadecuadas y/o groseras y provocando en realidad el
efecto contrario, pues el pueblo comienza a hablar como
lo hacen los comunicadores. Tal vez la única razón que
determina esa conducta y que deforma nuestro hermoso
idioma, sea la incapacidad de esos comunicadores para
establecer un diálogo abierto con las palabras precisas
y emitir un pensamiento razonable y sano conteniendo
palabras que puedan ser recibidas por todas las personas
y sin que nadie se sienta afectado.
Tampoco sirve el
argumento que algunos esgrimen acerca de que hay cosas
más importantes en la vida.
Todo es importante y
sobre todo en los medios de comunicación.
Sólo se trata de hablar
con propiedad.
Ha llegado la hora de
poner freno a esta verborragia que destruye nuestra
imagen de pueblo culto.
Corresponde a las
autoridades del área, vigilar y buscar los mecanismos
necesarios y poner fin para mejorar el lenguaje que se
utiliza ya en muchos medios.
Y debemos preguntarnos
qué idea se llevarán de nuestro país y de nuestra
cultura los visitantes que llegan y nos tienen como
anfitriones. Comunicadores sociales... no queremos que
la mediocridad nos supere.
El deseo mayor es que
todos los que trabajan en los distintos medios de
comunicación, sean difusores de nuestra cultura, tan
vasta y hermosa.
Curuzú |