Sábado 3 de Marzo de 2007 - Año 92 - Edición 7261 - Edición digital 0561

Portada
Editorial
Clasificados
Archivo
Links
Suplementos             
Cartas de lectores
Lujanenses en el mundo


Agradecimientos
Asambleas
Centro de jubilados
Cursos
Hallazgos y extravíos
Mensajes del Alma
Parroquiales
Sociales

Farmacias de turno
Teléfonos útiles
Horarios de trenes
Guía de Profesionales
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Festival que no fue fiesta

Escribe: Alejandro Reinhold

Privatización con Antecedentes

Luján disfrutó de su privatizado Festival Folklórico "Encuentro de la Fe y la Historia". Esta edición fue la más grande, la mejor organizada, la de mejor calidad artística y técnica y por vez primera sin remanente deudor para el castigado presupuesto municipal.

Hasta aquí pareciera que estamos suscribiendo un panegírico de la privatización. Y ese hubiera sido el propósito, de no ser por la cadena de irregularidades que podemos advertir en su instrumentación. Los mecanismos burocráticos adoptados por el intendente, para adjudicar la realización del evento a una empresa comercial privada, burlando los que fija la legislación para las contrataciones del Estado, están en sospechosa consonancia con las implicancias de su frustrado proyecto de constituir una sociedad anónima, gerenciadora de todo el patrimonio turístico de Luján.

A principios del 2005 los Vecinos Autoconvocados alertaron a la ciudadanía sobre la incompatibilidad entre una tal empresa, y las garantías de preservación del patrimonio público, el derecho de propiedad de los particulares afectados y la salvaguarda de los más elementales derechos ciudadanos; acceso a la información de los actos de gobierno; transparencia en la gestión y respeto por las leyes que regulan la disposición y administración de los fondos públicos.

Entre las razones que enunciaron en su documento "POR QUÉ DECIMOS NO", una de ellas fundamentaba: "Porque esta herramienta para manejar los dineros públicos libera un gran espacio a la CORRUPCIÓN. Si por administración un intendente adjudicara directamente una obra a un amigo o socio, estaría cometiendo un acto de corrupción. La S.A. podría hacerlo en un marco perfectamente legal. Puede (y de hecho se da) haber corrupción dentro de la normativa vigente, pero quien la cometa deberá responder ante la ley. En la S.A. está garantizada la IMPUNIDAD."

La ineludible brevedad y concisión con que debió ser expuesto el argumento, no permitió un análisis adecuado a quienes no están familiarizados con las regulaciones de los actos administrativos municipales y sus procesos burocráticos. La advertencia apuntaba al riesgo cierto que, para el patrimonio público y para la salud de las instituciones republicanas, significaba la abolición de los controles legales para las acciones del intendente y sus funcionarios, sacando de la órbita de competencia de esos organismos la planificación, gestión y administración de la política turística.

Reincidencia

Este somero preámbulo viene a cuento porque el intendente ha dado un paso importante para salirse con la suya. Defenestrado su proyecto por la movilización popular, intenta ahora realizar en pequeñas dosis lo que le hubiera permitido, sin recurrir a estratagemas ni argucias legales, el marco jurídico de la sociedad anónima.

Se ha valido para ello de una no demasiado ingeniosa triangulación. Al fracaso de sus delegados para organizar un festival acorde con la envergadura turística de Luján, respondió adjudicando su realización a los "Amigos del Encuentro de la Fe y la Historia", un ente armado a escondidas con unos pocos allegados de su entorno político. Al tratarse de una entidad sin fines de lucro, la contratación directa es perfectamente legal, aunque la entidad carezca de antecedentes que avalen su idoneidad técnica y no posea respaldo financiero. Estos "amigos" designaron a varias personalidades de la cultura popular de Luján, miembros de un pomposo "Consejo Honorario Consultivo", a quienes hicieron el honor de no consultar nunca.

Nuevo fracaso organizativo con los Amigos, más pérdidas. Y ahora es la entidad la que subcontrata a la empresa comercial privada Infomedia S.A., para llevar adelante el evento. Curiosamente esta contratación es a título gratuito. Pero, aunque tomado aisladamente el acto tiene visos de legalidad, si lo consideramos como parte de un proceso de transferencia de un bien público (el Festival) a una empresa comercial, podríamos encontrarnos ante un caso de defraudación. Corresponde a los organismos de contralor, en especial al Concejo Deliberante, investigar si se han cometido trasgresiones a la ley y, en tal caso, arbitrar los recursos administrativos y/o judiciales para su sanción.

Pérdidas encubiertas

El representante de Infomedia, aunque no se extendió sobre el contenido del contrato, aseguró que el Festival no produciría pérdidas para el municipio. Esta no deja de ser una declaración meramente efectista pero sin correspondencia con la realidad. Porque la Municipalidad, es decir todos los contribuyentes, asumieron riesgos comerciales desde el mismo acto de contratación y afrontaron gastos que no serán reembolsados.

En respaldo a esta afirmación consideremos lo siguiente:

1º Desde la perspectiva administrativa, la responsable de la organización del Festival sigue siendo la Asociación de Amigos, ya que es la única entidad a la que el municipio otorgó la concesión del evento. Persistiría por lo tanto su garantía para cubrir las pérdidas que se produjeran.

2º Si la entidad organizadora quebrara o incumpliera alguno de sus compromisos con los artistas u otro personal contratado, la parte perjudicada podría accionar contra la Municipalidad.

3º En caso de que los concesionarios no hubieran suscripto un seguro o éste resultara insuficiente para responder por un eventual accidente, la Municipalidad sería corresponsable solidaria con Infomedia.

4º Se transfirieron recursos públicos a Infomedia: a) en la asignación de personal y funcionarios para tareas preparatorias, propias de la empresa: b) en la renuncia a percibir derechos, especificados en la Ordenanza Fiscal y que legítimamente debieran haberse exigido; y c) se desconoce quién afrontó los gastos de alquiler del ex Hotel Real.

nterrogantes a modo de conclusión

Una evaluación imparcial de los precedentes enunciados habilita a cualquier lujanense, responsable en el ejercicio de sus deberes cívicos, a sospechar fundadamente sobre el proceder de sus autoridades y a plantearse algunos interrogantes que el Ejecutivo debería despejar.

¿Por qué el intendente Prince no adjudicó la realización del Festival por Licitación Pública? Esta es la vía legal pertinente a un contrato de tal dimensión económica. Infomedia está posicionada en el mercado como para haber resultado ganadora, pero seguramente no en las condiciones que obtuvo por este artilugio jurídico.

¿Por qué si la Municipalidad asumió tales gastos y riesgos económicos, no contempló su participación en eventuales utilidades?

No viene al caso polemizar sobre la conveniencia de la privatización. Si la autoridad municipal se confiesa impotente para organizar el evento, por administración o por la Asociación de Amigos, la privatización cuadra como una solución adecuada. Pero esto no demuestra que el Estado por sí es ineficiente, sino sólo que este Estado, conducido por este intendente, es el incapaz.