Escribe: Alejandro Reinhold
Privatización con Antecedentes
Luján disfrutó de su privatizado Festival Folklórico
"Encuentro de la Fe y la Historia". Esta edición fue la
más grande, la mejor organizada, la de mejor calidad
artística y técnica y por vez primera sin remanente
deudor para el castigado presupuesto municipal.
Hasta aquí pareciera que estamos suscribiendo un
panegírico de la privatización. Y ese hubiera sido el
propósito, de no ser por la cadena de irregularidades
que podemos advertir en su instrumentación. Los
mecanismos burocráticos adoptados por el intendente,
para adjudicar la realización del evento a una empresa
comercial privada, burlando los que fija la legislación
para las contrataciones del Estado, están en sospechosa
consonancia con las implicancias de su frustrado
proyecto de constituir una sociedad anónima,
gerenciadora de todo el patrimonio turístico de Luján.
A principios del 2005 los Vecinos Autoconvocados
alertaron a la ciudadanía sobre la incompatibilidad
entre una tal empresa, y las garantías de preservación
del patrimonio público, el derecho de propiedad de los
particulares afectados y la salvaguarda de los más
elementales derechos ciudadanos; acceso a la información
de los actos de gobierno; transparencia en la gestión y
respeto por las leyes que regulan la disposición y
administración de los fondos públicos.
Entre las razones que enunciaron en su documento "POR
QUÉ DECIMOS NO", una de ellas fundamentaba: "Porque esta
herramienta para manejar los dineros públicos libera un
gran espacio a la CORRUPCIÓN. Si por administración un
intendente adjudicara directamente una obra a un amigo o
socio, estaría cometiendo un acto de corrupción. La S.A.
podría hacerlo en un marco perfectamente legal. Puede (y
de hecho se da) haber corrupción dentro de la normativa
vigente, pero quien la cometa deberá responder ante la
ley. En la S.A. está garantizada la IMPUNIDAD."
La ineludible brevedad y concisión con que debió ser
expuesto el argumento, no permitió un análisis adecuado
a quienes no están familiarizados con las regulaciones
de los actos administrativos municipales y sus procesos
burocráticos. La advertencia apuntaba al riesgo cierto
que, para el patrimonio público y para la salud de las
instituciones republicanas, significaba la abolición de
los controles legales para las acciones del intendente y
sus funcionarios, sacando de la órbita de competencia de
esos organismos la planificación, gestión y
administración de la política turística.
Reincidencia
Este somero preámbulo viene a cuento porque el
intendente ha dado un paso importante para salirse con
la suya. Defenestrado su proyecto por la movilización
popular, intenta ahora realizar en pequeñas dosis lo que
le hubiera permitido, sin recurrir a estratagemas ni
argucias legales, el marco jurídico de la sociedad
anónima.
Se ha valido para ello de una no demasiado ingeniosa
triangulación. Al fracaso de sus delegados para
organizar un festival acorde con la envergadura
turística de Luján, respondió adjudicando su realización
a los "Amigos del Encuentro de la Fe y la Historia", un
ente armado a escondidas con unos pocos allegados de su
entorno político. Al tratarse de una entidad sin fines
de lucro, la contratación directa es perfectamente
legal, aunque la entidad carezca de antecedentes que
avalen su idoneidad técnica y no posea respaldo
financiero. Estos "amigos" designaron a varias
personalidades de la cultura popular de Luján, miembros
de un pomposo "Consejo Honorario Consultivo", a quienes
hicieron el honor de no consultar nunca.
Nuevo fracaso organizativo con los Amigos, más
pérdidas. Y ahora es la entidad la que subcontrata a la
empresa comercial privada Infomedia S.A., para llevar
adelante el evento. Curiosamente esta contratación es a
título gratuito. Pero, aunque tomado aisladamente el
acto tiene visos de legalidad, si lo consideramos como
parte de un proceso de transferencia de un bien público
(el Festival) a una empresa comercial, podríamos
encontrarnos ante un caso de defraudación. Corresponde a
los organismos de contralor, en especial al Concejo
Deliberante, investigar si se han cometido trasgresiones
a la ley y, en tal caso, arbitrar los recursos
administrativos y/o judiciales para su sanción.
Pérdidas encubiertas
El representante de Infomedia, aunque no se extendió
sobre el contenido del contrato, aseguró que el Festival
no produciría pérdidas para el municipio. Esta no deja
de ser una declaración meramente efectista pero sin
correspondencia con la realidad. Porque la
Municipalidad, es decir todos los contribuyentes,
asumieron riesgos comerciales desde el mismo acto de
contratación y afrontaron gastos que no serán
reembolsados.
En respaldo a esta afirmación consideremos lo
siguiente:
1º Desde la perspectiva administrativa, la
responsable de la organización del Festival sigue siendo
la Asociación de Amigos, ya que es la única entidad a la
que el municipio otorgó la concesión del evento.
Persistiría por lo tanto su garantía para cubrir las
pérdidas que se produjeran.
2º Si la entidad organizadora quebrara o incumpliera
alguno de sus compromisos con los artistas u otro
personal contratado, la parte perjudicada podría
accionar contra la Municipalidad.
3º En caso de que los concesionarios no hubieran
suscripto un seguro o éste resultara insuficiente para
responder por un eventual accidente, la Municipalidad
sería corresponsable solidaria con Infomedia.
4º Se transfirieron recursos públicos a Infomedia: a)
en la asignación de personal y funcionarios para tareas
preparatorias, propias de la empresa: b) en la renuncia
a percibir derechos, especificados en la Ordenanza
Fiscal y que legítimamente debieran haberse exigido; y
c) se desconoce quién afrontó los gastos de alquiler del
ex Hotel Real.
nterrogantes a modo de conclusión
Una evaluación imparcial de los precedentes
enunciados habilita a cualquier lujanense, responsable
en el ejercicio de sus deberes cívicos, a sospechar
fundadamente sobre el proceder de sus autoridades y a
plantearse algunos interrogantes que el Ejecutivo
debería despejar.
¿Por qué el intendente Prince no adjudicó la
realización del Festival por Licitación Pública? Esta es
la vía legal pertinente a un contrato de tal dimensión
económica. Infomedia está posicionada en el mercado como
para haber resultado ganadora, pero seguramente no en
las condiciones que obtuvo por este artilugio jurídico.
¿Por qué si la Municipalidad asumió tales gastos y
riesgos económicos, no contempló su participación en
eventuales utilidades?
No viene al caso polemizar sobre la conveniencia de
la privatización. Si la autoridad municipal se confiesa
impotente para organizar el evento, por administración o
por la Asociación de Amigos, la privatización cuadra
como una solución adecuada. Pero esto no demuestra que
el Estado por sí es ineficiente, sino sólo que este
Estado, conducido por este intendente, es el incapaz.