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El basural no permite demagogia
No hace mucho, concretamente en la edición del 17
de febrero pasado, desde nuestro editorial expresábamos que si
existe un tema en el que el gobierno de Miguel Ángel Prince siempre
estuvo en falsa escuadra, es en el cuidado del medio ambiente. La
afirmación respondía a expresiones públicas del jefe comunal, junto
a productores rurales de la zona, oponiéndose a la instalación de un
relleno sanitario del CEAMSE.
En ese mismo espacio de opinión subrayábamos que
“para fortuna del intendente Prince, el gobernador Solá graficó la
situación de los rellenos y los basurales a cielo abierto con el
ejemplo de otra comuna, pero advertíamos que “bien podría haber
utilizado el caso local”.
El lunes, en un acto en el que se hablaba de otras
cosas, Solá se sacó la espina que tenía clavada al menos desde
mediados de febrero. Después de escuchar a Prince destacando que
“somos parte de un todo”, en el que se relaciona lo local con lo
internacional, en el que hay una comunión ideológica y de acción
entre Nación, Provincia y Municipalidad, Solá arremetió contra las
incoherencias del discurso.
“Todos somos parte de un todo”, dijo, “pero no
queremos saber nada con la basura de otros”. “Tenemos basurales a
cielo abierto, pero no queremos que nos traigan la basura de los
otros para depositar en rellenos sanitarios”.
La falta de coherencia entre el discurso y la
acción de Prince estaba a la vista. Lo que nadie esperaba era que
“su amigo”, el gobernador gaucho Felipe Solá, le clavara “a Miguel”
semejante facón, ante no menos de 300 personas de su comunidad y los
medios de prensa para difundir el sermón.
Prensa de Gobernación, por ejemplo, el mismo lunes
envió detalles de la reprimenda a medios de prensa de prácticamente
todos los municipios bonaerenses.
Nadie en Luján quiere un relleno sanitario del
CEAMSE, porque el impacto de esos sitios es enorme, más allá de las
“futuras placitas” que quieran mostrar. Sin embargo, como decíamos
en febrero, “miramos la paja en el ojo ajeno”.
Porque también es enorme el daño que se está
produciendo al medio ambiente con la constante producción de la gran
curtiembre en Jáuregui. O con las cavas de barros industriales que
funcionaron (¿o funcionan?) a la vera de la ruta 192.
Solá podría haber abundado sobre la incongruencia
de protestar contra un relleno que nadie dijo que vendrá si reparaba
en que, primero, la basura en el predio de la ruta 192 se solía
amontonar para, cada tanto, enviarla justamente al CEAMSE. O que en
ese mismo espacio hace años que no se apagan focos ígneos. O que en
los últimos meses se permite que allí vuelquen sus contenidos
tanques atmosféricos, sin ninguna clase de tratamiento previo o
posterior.
Prince saltó de su silla apurado, cuando terminó
el acto del lunes, para explicarle a Solá sobre los proyectos de
reciclado. Los lujanenses sabemos que “Luján Recicla” no es más que
una buena idea y una pila de folletos repartidos a domicilio. Y que
el basural expone la verdad sobre medio ambiente en Luján.
La situación ecológica en el partido de Luján no
permitía, ni permite, vociferar absolutamente nada. En todo caso, lo
más sensato para las autoridades sería trabajar arduamente -y en voz
baja- para dentro de algunos años no tener que enfrentar las
irremediables consecuencias de una supina (o cómplice) ignorancia de
lo que se está permitiendo. |