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¿Cuántos autos más...?
¿Cuántos autos más tienen que robar en esta
bendita ciudad para que las autoridades
tomen mejores medidas de seguridad?
En ocasión del último festival de
folklore, o cuando hay música en la plaza,
los malvivientes aprovechan nuestra
distracción para asegurarse el robo de
autos, pick up y motos sin que nadie los
controle.
La Policía se justifica diciendo que
tienen pocos móviles y los ciudadanos
estamos a la buena de Dios.
¿A quién le corresponde ordenar más
móviles y personal? Al señor comisario, al
señor intendente o al señor gobernador.
Es que no es importante el robo de
alrededor de 30 vehículos en dos semanas.
¿Por qué no se publican los hechos? ¿Quién
detiene la información?
Acaso es normal que en una ciudad
medianamente tranquila de repente haya
tantos robos de automotores.
¿A quién le corresponde investigar este
aumento tan importante del delito?
Esta situación es insostenible, como
damnificada exijo una solución.
María R. Camarano
Carta a un asesino
Vos no me conocés, pero yo sí te conocí
el día que asesinaste a "Poli", mi sobrino,
el lunes 19 del corriente va a hacer un mes.
Quiero preguntarte, ¿qué sentiste cuando
apretaste el gatillo? ¿Tal vez placer, gozo?
¿Lo disfrutaste? ¿Qué sentiste cuando te
suplicaba que no lo mataras? ¿Qué sentiste
cuando su sangre te salpicó? ¿Qué sentiste
cuando le pusiste el arma en la mano?
Te cuento algo: tal vez la justicia del
hombre te absuelva, dijo que era un ladrón
que merecía morir, pero hay una justicia de
la que nunca vas a poder escapar que es la
justicia de "Dios". Era un pibe trabajador y
lo privaste de conocer a su hijo y privaste
a un hijo de conocer a su padre, dejaste a
una nena sin el amor de su padre. ¿Podés
imaginar el dolor de esa nena? Cuando se
acuesta sin el beso de su padre dejaste a
una mujer sola con dos hijos.
No sé si tenés hijos pero si los tenés,
¿qué sentís cuando los abrazás, cuando
abraza a tu madre? Porque tenés las manos
sucias con la sangre de "Poli".
Cuando te levantás a la mañana y te mirás
al espejo, ¿qué ves? ¿No ves los ojos de
Poli llenos de terror?
Mi última pregunta: ¿podés dormir?
María Luz Correa
"Defensa del consumidor": para tener
en cuenta
<texto>Por estos días, las inseguridades
de la justicia ocupan los planos
preponderantes de nuestra vida cotidiana.
Tanto así, que me tocó vivirla en carne
propia debido a un problema surgido en mi
negocio de mensajería, fue radicada una
denuncia en Defensa del Consumidor de la
Municipalidad local, organismo que de
inmediato tomó cartas en el asunto y
procedió a citar a ambas partes a una
reunión conciliatoria.
Más que conciliatoria fue algo digno de
una fiscalía.
La profesional letrada actuante adoptó la
postura de un fiscal, "porque usted esto,
porque usted lo otro", siempre en función
acusadora.
Que mi negocio no cumplía con ciertos
requisitos, de la ley (cosa que nunca me
mostró), habló de mis obligaciones hacia el
denunciante, y casi siempre dirigiéndose a
mí como si realmente lo sucedido hubiera
sido obra mía, cosa que no es así. Pero
claro, después que salí de la oficina me di
cuenta que la funcionaria actuante denotaba
cierta obsecuencia hacia el denunciante de
apellido influyente en dicha Municipalidad.
Además, nunca me preguntó si tenía
pruebas de lo sucedido, cosa que el
denunciante no tiene, entonces sentí
inseguridad, la misma que sentí cuando
habilité mi local, conforme a la ley, y ver
cómo otros abrían sus puertas del negocio y
cómo trabajan sin habilitación alguna,
provocando una competencia desleal. Y hacer
la denuncia siempre sin respuestas.
Del problema, la justicia, en la cual
sigo confiando, determinará qué sucederá.
Por lo pronto, debido a la publicidad del
problema y de la competencia desleal, mi
negocio ya no existe, vuelvo a tener
inseguridad laboral, y no sé cuál será
nuestro futuro.
Para tener en cuenta: comerciantes de
Luján, si les pasa algo similar, no
concurran sin asesoría legal por aquello de
las películas "todo lo que diga puede ser
usado en su contra" (tal cual).
Para tener en cuenta: al señor de
apellido influyente, sólo Dios le dará la
sabiduría necesaria para darse cuenta que
esto es injusto.
Para tener en cuenta: a mi hija Micaela
me resta decirle que sus papás sólo viven de
su trabajo, y que no andan por la vida
jorobando gente, y que los apellidos que
lleva son también influyentes, porque es la
mejor herencia que puede tener.
Porque no son apellidos de "poder" sino
de buena gente.
José Luis Rodríguez
Agradecimiento
María Eva Prestes agradece por este medio
a todos los vecinos de diferentes partidos
políticos, entidades, particulares y colegas
periodistas que me han hecho llegar sus
mensajes de apoyo, solidaridad y confianza
con motivo de los comentarios que ponen en
duda su integridad moral y honestidad
profesional al sugerir que la entrevista a
don Silverio Pedro Sallaberry, publicada en
Vecinalismo Hoy, sería falsa. "Con la
verdad, no ofendo ni temo".
María Eva Prestes
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