Sábado 17 de Marzo de 2007 - Año 92 - Edición 7265 - Edición digital 0565

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¿Cuántos autos más...?

¿Cuántos autos más tienen que robar en esta bendita ciudad para que las autoridades tomen mejores medidas de seguridad?

En ocasión del último festival de folklore, o cuando hay música en la plaza, los malvivientes aprovechan nuestra distracción para asegurarse el robo de autos, pick up y motos sin que nadie los controle.

La Policía se justifica diciendo que tienen pocos móviles y los ciudadanos estamos a la buena de Dios.

¿A quién le corresponde ordenar más móviles y personal? Al señor comisario, al señor intendente o al señor gobernador.

Es que no es importante el robo de alrededor de 30 vehículos en dos semanas. ¿Por qué no se publican los hechos? ¿Quién detiene la información?

Acaso es normal que en una ciudad medianamente tranquila de repente haya tantos robos de automotores.

¿A quién le corresponde investigar este aumento tan importante del delito?

Esta situación es insostenible, como damnificada exijo una solución.

María R. Camarano


Carta a un asesino

Vos no me conocés, pero yo sí te conocí el día que asesinaste a "Poli", mi sobrino, el lunes 19 del corriente va a hacer un mes.

Quiero preguntarte, ¿qué sentiste cuando apretaste el gatillo? ¿Tal vez placer, gozo? ¿Lo disfrutaste? ¿Qué sentiste cuando te suplicaba que no lo mataras? ¿Qué sentiste cuando su sangre te salpicó? ¿Qué sentiste cuando le pusiste el arma en la mano?

Te cuento algo: tal vez la justicia del hombre te absuelva, dijo que era un ladrón que merecía morir, pero hay una justicia de la que nunca vas a poder escapar que es la justicia de "Dios". Era un pibe trabajador y lo privaste de conocer a su hijo y privaste a un hijo de conocer a su padre, dejaste a una nena sin el amor de su padre. ¿Podés imaginar el dolor de esa nena? Cuando se acuesta sin el beso de su padre dejaste a una mujer sola con dos hijos.

No sé si tenés hijos pero si los tenés, ¿qué sentís cuando los abrazás, cuando abraza a tu madre? Porque tenés las manos sucias con la sangre de "Poli".

Cuando te levantás a la mañana y te mirás al espejo, ¿qué ves? ¿No ves los ojos de Poli llenos de terror?

Mi última pregunta: ¿podés dormir?

María Luz Correa


"Defensa del consumidor": para tener en cuenta

<texto>Por estos días, las inseguridades de la justicia ocupan los planos preponderantes de nuestra vida cotidiana. Tanto así, que me tocó vivirla en carne propia debido a un problema surgido en mi negocio de mensajería, fue radicada una denuncia en Defensa del Consumidor de la Municipalidad local, organismo que de inmediato tomó cartas en el asunto y procedió a citar a ambas partes a una reunión conciliatoria.

Más que conciliatoria fue algo digno de una fiscalía.

La profesional letrada actuante adoptó la postura de un fiscal, "porque usted esto, porque usted lo otro", siempre en función acusadora.

Que mi negocio no cumplía con ciertos requisitos, de la ley (cosa que nunca me mostró), habló de mis obligaciones hacia el denunciante, y casi siempre dirigiéndose a mí como si realmente lo sucedido hubiera sido obra mía, cosa que no es así. Pero claro, después que salí de la oficina me di cuenta que la funcionaria actuante denotaba cierta obsecuencia hacia el denunciante de apellido influyente en dicha Municipalidad.

Además, nunca me preguntó si tenía pruebas de lo sucedido, cosa que el denunciante no tiene, entonces sentí inseguridad, la misma que sentí cuando habilité mi local, conforme a la ley, y ver cómo otros abrían sus puertas del negocio y cómo trabajan sin habilitación alguna, provocando una competencia desleal. Y hacer la denuncia siempre sin respuestas.

Del problema, la justicia, en la cual sigo confiando, determinará qué sucederá.

Por lo pronto, debido a la publicidad del problema y de la competencia desleal, mi negocio ya no existe, vuelvo a tener inseguridad laboral, y no sé cuál será nuestro futuro.

Para tener en cuenta: comerciantes de Luján, si les pasa algo similar, no concurran sin asesoría legal por aquello de las películas "todo lo que diga puede ser usado en su contra" (tal cual).

Para tener en cuenta: al señor de apellido influyente, sólo Dios le dará la sabiduría necesaria para darse cuenta que esto es injusto.

Para tener en cuenta: a mi hija Micaela me resta decirle que sus papás sólo viven de su trabajo, y que no andan por la vida jorobando gente, y que los apellidos que lleva son también influyentes, porque es la mejor herencia que puede tener.

Porque no son apellidos de "poder" sino de buena gente.

José Luis Rodríguez


Agradecimiento

María Eva Prestes agradece por este medio a todos los vecinos de diferentes partidos políticos, entidades, particulares y colegas periodistas que me han hecho llegar sus mensajes de apoyo, solidaridad y confianza con motivo de los comentarios que ponen en duda su integridad moral y honestidad profesional al sugerir que la entrevista a don Silverio Pedro Sallaberry, publicada en Vecinalismo Hoy, sería falsa. "Con la verdad, no ofendo ni temo".

María Eva Prestes

 

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