Familiares, amigos y vecinos de la víctima volvieron a marchar
exigiendo justicia.
En esta ocasión, la convocatoria no fue numerosa. Estuvieron
acompañados por dirigentes de organizaciones sociales.
Este lunes se cumplió un mes de la muerte de Marcos Contreras.
Los familiares y amigos de la víctima organizaron una segunda marcha
en silencio reclamando justicia. La convocatoria logró reunir un
número de personas inferior con relación a la primera marcha,
realizada a las dos semanas del hecho.
Pasadas las 17.45, familiares, amigos y vecinos de la víctima
partieron desde la calle Marcenaro al 2300 (un baldío donde murió
Contreras al recibir un disparo en la cara efectuado a corta
distancia por un policía) y finalizaron en Basílica Nacional, tras
repetir el itinerario de la primera marcha.
Eso implicó acercarse hasta la comisaría Luján Primera -donde
prestaba servicio el sargento Carlos Moyano, acusado de la muerte-
pero nuevamente no pudieron llegar debido a un vallado colocado en
la esquina de Las Heras y Rivadavia, seguido por una fila de
efectivos de Infantería que, también en menor cantidad, fue
dispuesto por la Superintendencia de Policía para evitar posibles
incidentes.
Esta vez no hubo cánticos agraviantes contra la fuerza de
seguridad y apenas se escuchó el grito desgarrador mencionando por
su apodo al joven muerto. Manteniendo el orden y de manera pacífica,
se desarrolló la marcha que esta vez no contó con representantes de
organismos defensores de los derechos humanos.
En cambio, asistieron miembros del GJI (Grupo de Jubilados
Independiente), del FUL (Frente Universitario de Luján) y de FM La
Casa que, a su vez, integran la red de Organizaciones Sociales.
Ante los primeros insultos dirigidos por algunos menores hacia la
formación policial, los familiares más cercanos a Contreras se
encargaron de que nada se salga de su cauce, aunque no pudieron
evitar que se arrojen algunas piedras.
Tras permanecer unos minutos en la esquina, la marcha se puso
nuevamente en movimiento y manteniendo siempre el silencio, el grupo
caminó hasta el santuario.
En otro ámbito, el judicial, se supo que en la UFI Nro. 1 -a
cargo de la fiscal Mirian Rodríguez-, se continúan escuchando
testimonios para poder esclarecer el caso.
Entre otras declaraciones que tratan de poner luz sobre lo
sucedido aquella mañana, trascendió la exposición de un remisero,
presuntamente asaltado por Contreras y otro joven 72 horas antes del
lunes fatídico para "Poli".
A través de este testimonio se intenta esclarecer si Contreras
pudo haber tenido en su poder días antes de su muerte la misma arma
que la Policía sostiene que utilizó durante la corrida con el
sargento Moyano.
En este sentido, el trabajador del volante habría declarado que
tras ser obligado a permanecer en el baúl del auto, los jóvenes
asaltaron un supermercado chino y luego pasaron a buscar a un menor
de 15 años cerca del Puente de las Tropas.
PRECOZ DELINCUENTE
A todo esto, un menor de 15 años fue detenido esta semana luego
de robar una moto marca Yamaha 1000 de color negra. El rodado
permanece en la seccional a los efectos de ser reconocida por su
propietario para su posterior entrega.
El capitán Sergio Fiore informó que este lunes, en horas de la
noche, personal policial procedió a la aprehensión de un menor luego
de intentar escapar de la Policía saltando la reja de una casa en
las proximidades de Dr. Muñiz y Rivadavia. La huida le ocasionó
lesiones en una de sus manos.
Antes, había dejado abandonada una moto que acababa de sustraer.
Lo acompañaba otro joven que logró alejarse en bicicleta en
dirección al barrio San Cayetano.
El menor cuenta ya con numerosos antecedentes delictivos por lo
que el Juzgado de Menores 1 ordenó su internación en un instituto
especial de régimen cerrado, ubicado en la ciudad de San Martín.
"Si bien es menor y no se puede dar a conocer su identidad, sería
partícipe de varios hechos más junto con mayores", agregó el capitán
Fiore.