El viernes a la noche la oposición demostró
que, si quiere, puede asumir un rol constructivo, alejado de
especulaciones mezquinas o de respuesta a oscuras negociaciones de
dirigentes que están siempre dispuestos a acercar a las partes.
Para el tratamiento del presupuesto de gastos
y recursos 2007 no hubo acuerdo "bajo cuerda" que lograra torcer los
votos. No hubo cambio de figuritas ni compromisos alejados del
conocimiento público.
Todos los bloques opositores presenten en el
recinto (Ilma Vieiro, del unipersonal Mi Ciudad faltó por un
problema de salud), entendieron que el Departamento Ejecutivo no
proyecta un gasto racional para los recursos del corriente año que
aportan (y aportarán) todos los lujanenses y la coparticipación
provincial.
Un gobierno que sostiene una mochila
millonaria de deuda consolidada y flotante, no demuestra interés en
sanear sus cuentas. Por el contrario, planifica reabrir las vacantes
para el ingreso de personal y sumar a los recursos humanos actuales
cerca de 200 trabajadores (entre funcionarios y empleados de planta
temporaria o permanente).
Este dato de la realidad, palpable en el
expediente del presupuesto, se lo quiere decorar con expresiones que
poco aportan al buen entendedor.
Se afirma que la mayor parte del gasto se
derivará a las áreas de Salud, Educación y Desarrollo Humano y que
las vacantes son "en su mayoría" para la puesta en marcha de la
Terapia Intensiva para Adultos en el Hospital Municipal.
Íntimamente, el gobierno local sabe que la
creación de la terapia -una obra demorada- es la excusa perfecta
para incrementar la superestructura de la administración comunal.
Algo se esbozó el viernes, entre los
argumentos para rechazar la propuesta de gasto oficial. Por un lado,
la oposición le recordó al Ejecutivo que tiene en carpeta (sin
nombrar) unos 33 cargos que fueron aprobados por el Concejo en el
marco del presupuesto 2006. Con ese dato, cae el argumento de la
urgencia para contratar más personal. 33 cargos destinados
íntegramente al Hospital podrían ayudar a mejorar el servicio o
brindar nuevos en caso de que se abra la terapia. Se recordó el dato
porque tal vez, entre tanto nombramiento, los 33 cargos quedaron
olvidados.
Por otro lado, todos los bloques opositores
presentes en la sesión se comprometieron a votar la reapertura de
las vacantes, pero recién cuando la terapia del Hospital deje de ser
promesa y se haga efectivo el tan esperado corte de cintas.
La racionalización de los recursos disponibles
tiene que ser prioridad para un gobierno que debe millones. No se
pueden seguir justificando nombramientos para amigos, allegados,
militantes a los que se les adeuda una retribución, coordinadores de
direcciones, etcétera, etcétera.
Nadie pide volver a los tiempos del orden
sallaberrista que parece añorar la concejal Amanda Robles, con un
director encargado de veinte funciones y un intendente que decide
con su dedo absolutamente todo.
Hay situaciones intermedias que se pueden
otear en otros municipios de la Provincia. Pero eligiendo los
ejemplos de orden, funcionalidad y eficiencia; no lo que prefieren
mirar quienes defienden el presupuesto 2007 asegurando que "en
relación con la cantidad de habitantes, hay pocos funcionarios".