Sábado 31 de Marzo de 2007 - Año 92 - Edición 7269 - Edición digital 0569

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El asalto a un minimercado del Santa Marta

Secuelas de un robo exprés

Dos ladrones robaron dinero y pertenencias a los clientes.

También golpearon en la cabeza al dueño del negocio pese a que no se resistió al asalto.

Ahora, tuvo que modificar horarios y la forma de atender a los clientes.

Cuando empieza a anochecer, el minimercado de Esteban Chañi se parece más a una farmacia que está de turno que a un comercio que expende alimentos. A partir de las 18 atiende con la puerta cerrada pero una vez que le coloquen la reja que inmediatamente mandó a construir, lo hará barrotes de por medio. Eso sí, tomó la drástica decisión de no trabajar más los domingos.

El forzado cambio que debió implementar el propietario se lo debe a la inseguridad y en particular a la situación padecida el domingo a la noche cuando dos delincuentes armados ingresaron cerca de las 20 a robar. Y no conformes con el dinero entregado por el dueño del negocio, los asaltantes lo golpearon en la cabeza a pesar de haber acatado la orden de permanecer arrodillado mientras se llevaba a cabo el ilícito.

Como consecuencia de este hecho, Chañi no dudó en decirle a EL CIVISMO: "Me cambió la vida". Y pese a no ser un novato en este tipo de casos ya que "hace 8 años un grupo comando de cinco personas me asaltó pero eran profesionales" -acotó-, ahora marcó una diferencia en el modo de actuar que tuvo aquella banda de ladrones y los jóvenes extremadamente violentos que en cuestiones de minutos lograron llevarse dinero y pertenencias de los clientes.

Chañi dice estar indignado "con la sociedad" pero a la vez tuvo palabras elogiosas tanto para la Policía por haber llegado a los pocos minutos y esforzarse en dar con el paradero de los ladrones como así también con los vecinos que demostraron ser solidarios ante el mal momento vivido.

De los delincuentes poco y nada se sabe. Chañi no los reconoce como personas del barrio. "Juego a la pelota tres veces por semana, conozco a todos pero a estos no los tenía en mi carpeta". Sólo sabe que eran jóvenes posiblemente de entre 22 y 28 años, que actuaron con los rostros descubiertos, estaban "pasados, dados vuelta" de droga y que tras permanecer entre "8 a 12 minutos" se fueron del negocio de la misma forma como llegaron: a pie, y se perdieron en la inmensidad de la oscuridad nocturna.

Según trascendió, uno de los ladrones habría salido de la cárcel de Mercedes hace un mes y cargaría con un homicidio. Por ahora, ese es el comentario más fuerte que se escucha en el barrio Santa Marta, aunque la Policía no puede acreditar está versión.

BRONCA E INDIGNACIÓN

A Chañi le pusieron un revólver en la cabeza, lo insultaron, lo obligaron a permanecer arrodillado mientras se desarrollaba el asalto y a pesar de no ofrecer resistencia, recibió un brutal golpe en la cabeza que de milagro no le provocó un corte. "Gracias a Dios no me partieron la cabeza porque la tengo muy dura. Sabían dónde tenían que pegar, no eran boludos", expresó.

El episodio sucedió cerca de las 20 del domingo, en Los Lirios 2320 casi esquina Las Palmeras, delante de unos 10 clientes, algunos de ellos niñas de no más de 12 años que estallaron en llantos al ver lo que estaba pasando.

"Ahora estoy atendiendo el negocio a puertas cerradas y esto implica un perjuicio total", agregó. Además, insistió en destacar la celeridad de la Policía. "No me puedo quejar del servicio policial. Salimos en el patrullero, recorrimos todo el barrio, nos metimos en el villaje pero no los encontramos", lamentó.

Desde el domingo la vida de este comerciante no es la misma. "No me siento bien anímicamente, no estoy en condiciones de manejar. Estoy muy alterado, con mucha indignación, mucha bronca acumulada y no puedo trabajar así. Te lo digo en criollo: esto es una mierda".

 

Siguieron en raid

Luego del asalto al mini mercado, los mismos delincuentes habrían robado en una casa del barrio. Víctima del hecho resultó ser una vecina de apellido Castillo y por el modo de actuar de los delincuentes, más la hora en que ocurrió el hecho, el margen de dudas para relacionar los dos hechos con la pareja de asaltantes es ínfimo.