Sábado 5 de Septiembre de 2007 - Año 92 - Edición 7313 - Edición digital 0613

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La fiscal ordenó la diligencia ante las dudas que persisten en el caso

Caso Contreras: este lunes reconstruyeron el crimen



A siete meses y medio del hecho, la fiscal ordenó la reconstrucción del episodio con la finalidad de poder disipar muchas de las dudas que presenta el caso.

La secuencia se hizo sobre la base de las declaraciones que hicieron en su momento los policías involucrados. El autor del disparo optó por no asistir.

Ahora, se espera que la causa sea elevada a juicio para determinar si el entonces sargento acusado de matar a Marcos Contreras resulta culpable o inocente.

A pedido de la defensa de los familiares de la víctima, la fiscal Miriam Rodríguez ordenó este lunes la reconstrucción del homicidio del joven Marcos “Poli” Contreras, un paso más en la etapa procesal preparatoria que sigue adelante la UFI Nro. 1 del Departamento Judicial Mercedes encargada de investigar casos complejos. El hecho aconteció el 19 de febrero de este año cuando el entonces sargento Sebastián Moyano -quien prestaba servicio como policía en la Comisaría Luján Primera- le disparó en el rostro con su arma reglamentaria y a menos de 45 centímetros.

Todo ocurrió segundos después que Moyano y quien estaba a cargo del servicio externo de la Comisaría Luján Primera, teniente Fabián Benítez, interceptaran a un primo de Contreras llamado Maximiliano Carias ante la sospecha de que estaba por asaltar a un repartidor de gaseosa que transitaba por el barrio Padre Varela.

La versión oficial habló de la existencia de un forcejeo entre Carias, Benítez y Moyano. Al ver lo que estaba pasando, se acercó Contreras quien dejó su bicicleta en Liniers al 200 y empezó a pelearse con los policías para defender a su primo.

Carias, tras aplicarle un golpe a Benítez, logró zafarse de los policías, corrió en dirección a la calle 9 de Julio y alcanzó a refugiarse en la casa de unos familiares.

Moyano decidió perseguir a Contreras mientras Benítez -siempre según la versión policial- pedía a los vecinos que llamaran a la Policía con el objetivo de conseguir refuerzos. A todo esto, el sargento y “Poli” corrieron por Liniers, doblaron por Marcenaro y al adentrarse a un baldío se produjo un disparo que resultó mortal para el joven de 26 años.

Algunos vecinos que viven en calle Liniers dijeron no haber visto armas en poder de Carias y Contreras cuando se inició el incidente. La Policía sostiene todo lo contrario y al día de hoy asegura que, al menos, Contreras portaba un revólver. Con esa arma habría intentado dispararle a Moyano cuando se encontraron cara a cara en el baldío, aunque la víctima apretó el gatillo pero la bala no salió. De manera simultánea Moyano hizo lo mismo con su 9 milímetros con el resultado ya conocido.

Carias, por su parte, manifiesta que Moyano pudo haber detenido a su primo cuando se trenzaron en lucha en plena calle Liniers ya que estaba desarmado pero, sin embargo, prefirió acribillarlo en el terreno, alejado del vecindario y luego con la complicidad de su compañero en la fuerza, “plantaron” el arma para simular que hubo intento de enfrentamiento.

Otras personas, a una distancia de casi una cuadra (82,60 mts. para ser exactos), aseguraron que Moyano directamente lo fusiló a Contreras cuando la víctima había caído indefensa en el baldío que en esa época presentaba una altura de los pastizales de aproximada 50 cm. “El chico que mataron venía corriendo. El milico, con el revólver, disparaba para todos lados. El chico se cayó, el milico lo pisó, sacó el revólver y le tiraba los tiros”, volvió a decirle una vez más a la Justicia una vecina que vive en calle Maestro Argentino, quien asegura haber visto los segundos finales de la mortal persecución desde su casa.

PUNTOS OSCUROS Y CONTRADICTORIOS

Desde un principio, para la fiscal esto no está del todo claro y ante las dudas que existen en torno a este como así también a otros “puntos oscuros” y “contradictorios”, resolvió hasta ahora no pedir la detención de Moyano debido “a que la víctima aparece con el arma en la mano, empuñada y en una posición que se llama médicamente de espasmo cadavérico. Es decir, la posición que adopta el cadáver en el momento mismo de la muerte lo hace legítima, en principio -repitió este término-, la actitud de quien efectúa el disparo pero eso no quita que en el futuro se pueda peticionar y condenar por el delito de ‘homicidio simple’”, explicó la Dra. Rodríguez.

En cambio, optó por realizar la reconstrucción con el objetivo de disipar las incógnitas que siguen rodeando al caso. Por estos motivos, sigue sin haber detenidos, aunque Moyano hoy está imputado por “homicidio simple” y Benítez luego del hecho fue trasladado a otra dependencia policial fuera del partido de Luján.

Desde las primeras horas de la mañana la Policía bonaerense implementó un fuerte dispositivo en el barrio Padre Varela ante el temor de que familiares, amigos o vecinos de la víctima ocasionaran algún acto de violencia. Con la presencia de unos 115 efectivos de las divisiones de Infantería, Caballería y personal de seguridad de las reparticiones de la zona apostados en el predio donde se produjo el crimen y en las calles adyacentes, todo transcurrió con absoluta calma y normalidad.

La reconstrucción se basó en las declaraciones testimoniales que hicieron los dos policías comprometidos en la causa aunque sólo se hizo presente el teniente Benítez. El policía Moyano optó por no participar acogiéndose de ese modo al beneficio jurídico que le asiste en este caso. En su lugar, en cambio, estuvo su abogado defensor Salvador Alfredo Fucci, quien siguió cada instancia de esta diligencia judicial.

PUESTA EN ESCENA

Cerca de las 11 arribó la fiscal Rodríguez. Lo hizo acompañada por una secretaria de la Fiscalía 1 que cumplió una función similar a la de un apuntador de una serie televisiva. También hubo peritos en planimetría que midieron diferentes distancias, un fotógrafo procedente de la Asesoría Pericial de La Plata que se encargó de registrar los movimientos efectuados por los protagonistas del hecho y que fueron considerados de importancia para esclarecer el caso, como así también concurrió un médico forense de la Departamental Mercedes cuya intervención fue explicar la posición de Moyano y Contreras cuando se produjo el disparo homicida.

A poco de llegar, la fiscal convocó a media docena de vecinos que resultaron testigos de distintas secuencias y cuyas declaraciones fueron volcadas en la causa. Instantes después se reunió con los familiares de Marcos Contreras para explicarles que la reconstrucción es “como si fuera teatro”.

Elegidos los “actores”, el destino hizo que el rol de Moyano recayera en un vecino llamado Gustavo Redondo cuya apariencia dista de ser precisamente un efectivo policial mientras que al actual jefe de Calle de Luján Primera, teniente José Luis De Paolo, le tocó hacer justamente de Marcos Contreras. Por su parte, Benítez fue relatando los hechos de acuerdo a su punto de vista mientras Carias debió aceptar a regañadientes la versión que fue contando el policía. Luego, ante EL CIVISMO, Carias sostuvo que el teniente en todo momento “mintió”.

Lo mismo piensan los familiares de Contreras. “Mi hijo nunca tuvo arma y se la plantaron ellos en el descampado. Él no usaba arma”, aseveró la madre de Marcos, quien insistió en pedir las detenciones de Moyano por considerarlo el autor del crimen de su hijo y la de Benítez por “mentir”. “Él sigue suelto, feliz con su familia en su casa y nosotros estamos sufriendo, padeciendo toda la angustia”, agregó.

En la esquina de Liniers y Marcenaro un grupo de personas siguió en silencio el trabajo de los funcionarios judiciales pero sosteniendo un par de pancartas en las que condenan al “gatillo fácil” y reclaman que se haga justicia.

La reconstrucción demandó casi dos horas bajo una temperatura que se acercaba a la de aquella tórrida mañana del 19 de febrero de 2007. La secuencia dio inicio cuando el auto con los policías se detuvo ante la presencia sospechosa de Carias en Liniers al 230, prosiguió en los metros que anteceden a la esquina de Marcenaro, continuó en el lote baldío y antes de dejar constancia de todo lo actuado en un acta, la fiscal habló con los testigos oculares. Al menos tres de ellos ratificaron sus declaraciones, complicando de esta forma la situación de los policías involucrados.

BALANCE IN SITU

“El balance es positivo. Yo no había tenido la oportunidad de venir al lugar del hecho. He podido comprobar las distancias, las posiciones que tenían cada uno de los testigos que son presenciales de los primeros episodios y del disparo fatal. Ahora tengo que hacer un estudio integral partiendo de todos los testimonios y de las manifestaciones del imputado”, expresó al final de la jornada desarrollada en Padre Varela la fiscal Rodríguez.

Con lágrimas en sus ojos, en un momento de la mañana, la madre de Contreras le preguntó a Benítez: “¿Por qué mataste a mi hijo?”. El policía no le respondió y la fiscal reprendió a la mujer por su intervención. A seis meses y 17 días, este elemental interrogante sigue esperando una respuesta.

 

Abogados opinan

Para el abogado Roberto Damboriana, que asiste a la familia Contreras bajo la figura del “particular damnificado”, la reconstrucción sirvió para determinar la ubicación de la víctima, de los agresores y de los testigos como paso previo a la elevación a juicio de la causa. “Esto es muy importante para saber cómo fue el delito que se está investigando”, dijo a la prensa.

Según Damboriana, “no hay dudas” de que la víctima nunca disparó porque estaba desarmado, tal como aseguraron algunos vecinos que fueron testigos de una parte del episodio. “Con las pruebas de parafina que se hicieron y que están en la causa, tenemos la posibilidad de poder determinar que no efectuó disparos. En un momento se habló de que el arma había sido colocada, como así lo sostuvimos nosotros, pero quedó determinado que el rigor mortis dura una cierta cantidad de tiempo y que puede colocarse un arma y cerrarse (la mano de la víctima). La prueba de parafina dio resultado negativo”.

Por su lado, el doctor Fucci anticipó a este medio que pedirá la declaración de una vecina, quien durante la reconstrucción dijo desde la puerta de su casa haber visto los hechos pero de manera diferente a lo que relató el testigo en la causa y vecino Agustín Moglie, ya que de lograr llevar a la Justicia este testimonio favorecería a su defendido.

En tanto, este abogado confía en que los jueces le darán la razón a Moyano porque “hay una cosa muy clarita: este (por Carías), que presuntamente sería víctima, no abrió la boca” y ante la requisitoria periodística acerca de la situación procesal del imputado respondió que al estar libre “es importante porque se trabaja con la tranquilidad de la producción de la prueba sin que le corran los tiempos con una persona detenida”.

A diferencia de lo que algunos piensan, el Dr. Fucci, entre tanto, aseveró que no se trata de un caso de los denominados “gatillo fácil” porque así lo indica “la verdad oficial que es lo que está en la causa”. Reconoció que los familiares presionan por ver a Moyano en “cautiverio” pero negó de manera categórica la hipótesis del arma “plantada” por los policías a la víctima ya que “esto no aparece en la causa”.