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La fiscal ordenó la diligencia ante
las dudas que persisten en el caso
Caso Contreras: este
lunes reconstruyeron el crimen

A siete meses y medio del hecho, la fiscal ordenó la reconstrucción
del episodio con la finalidad de poder disipar muchas de las dudas
que presenta el caso.
La secuencia se hizo sobre la base
de las declaraciones que hicieron en su momento los policías
involucrados. El autor del disparo optó por no asistir.
Ahora, se espera que la causa sea
elevada a juicio para determinar si el entonces sargento acusado de
matar a Marcos Contreras resulta culpable o inocente.
A pedido de la defensa de los
familiares de la víctima, la fiscal Miriam Rodríguez ordenó este
lunes la reconstrucción del homicidio del joven Marcos “Poli”
Contreras, un paso más en la etapa procesal preparatoria que sigue
adelante la UFI Nro. 1 del Departamento Judicial Mercedes encargada
de investigar casos complejos. El hecho aconteció el 19 de febrero
de este año cuando el entonces sargento Sebastián Moyano -quien
prestaba servicio como policía en la Comisaría Luján Primera- le
disparó en el rostro con su arma reglamentaria y a menos de 45
centímetros.
Todo ocurrió segundos después que
Moyano y quien estaba a cargo del servicio externo de la Comisaría
Luján Primera, teniente Fabián Benítez, interceptaran a un primo de
Contreras llamado Maximiliano Carias ante la sospecha de que estaba
por asaltar a un repartidor de gaseosa que transitaba por el barrio
Padre Varela.
La versión oficial habló de la
existencia de un forcejeo entre Carias, Benítez y Moyano. Al ver lo
que estaba pasando, se acercó Contreras quien dejó su bicicleta en
Liniers al 200 y empezó a pelearse con los policías para defender a
su primo.
Carias, tras aplicarle un golpe a
Benítez, logró zafarse de los policías, corrió en dirección a la
calle 9 de Julio y alcanzó a refugiarse en la casa de unos
familiares.
Moyano decidió perseguir a Contreras
mientras Benítez -siempre según la versión policial- pedía a los
vecinos que llamaran a la Policía con el objetivo de conseguir
refuerzos. A todo esto, el sargento y “Poli” corrieron por Liniers,
doblaron por Marcenaro y al adentrarse a un baldío se produjo un
disparo que resultó mortal para el joven de 26 años.
Algunos vecinos que viven en calle
Liniers dijeron no haber visto armas en poder de Carias y Contreras
cuando se inició el incidente. La Policía sostiene todo lo contrario
y al día de hoy asegura que, al menos, Contreras portaba un
revólver. Con esa arma habría intentado dispararle a Moyano cuando
se encontraron cara a cara en el baldío, aunque la víctima apretó el
gatillo pero la bala no salió. De manera simultánea Moyano hizo lo
mismo con su 9 milímetros con el resultado ya conocido.
Carias, por su parte, manifiesta que
Moyano pudo haber detenido a su primo cuando se trenzaron en lucha
en plena calle Liniers ya que estaba desarmado pero, sin embargo,
prefirió acribillarlo en el terreno, alejado del vecindario y luego
con la complicidad de su compañero en la fuerza, “plantaron” el arma
para simular que hubo intento de enfrentamiento.
Otras personas, a una distancia de
casi una cuadra (82,60 mts. para ser exactos), aseguraron que Moyano
directamente lo fusiló a Contreras cuando la víctima había caído
indefensa en el baldío que en esa época presentaba una altura de los
pastizales de aproximada 50 cm. “El chico que mataron venía
corriendo. El milico, con el revólver, disparaba para todos lados.
El chico se cayó, el milico lo pisó, sacó el revólver y le tiraba
los tiros”, volvió a decirle una vez más a la Justicia una vecina
que vive en calle Maestro Argentino, quien asegura haber visto los
segundos finales de la mortal persecución desde su casa.
PUNTOS OSCUROS Y CONTRADICTORIOS
Desde un principio, para la fiscal
esto no está del todo claro y ante las dudas que existen en torno a
este como así también a otros “puntos oscuros” y “contradictorios”,
resolvió hasta ahora no pedir la detención de Moyano debido “a que
la víctima aparece con el arma en la mano, empuñada y en una
posición que se llama médicamente de espasmo cadavérico. Es decir,
la posición que adopta el cadáver en el momento mismo de la muerte
lo hace legítima, en principio -repitió este término-, la actitud de
quien efectúa el disparo pero eso no quita que en el futuro se pueda
peticionar y condenar por el delito de ‘homicidio simple’”, explicó
la Dra. Rodríguez.
En cambio, optó por realizar la
reconstrucción con el objetivo de disipar las incógnitas que siguen
rodeando al caso. Por estos motivos, sigue sin haber detenidos,
aunque Moyano hoy está imputado por “homicidio simple” y Benítez
luego del hecho fue trasladado a otra dependencia policial fuera del
partido de Luján.
Desde las primeras horas de la mañana
la Policía bonaerense implementó un fuerte dispositivo en el barrio
Padre Varela ante el temor de que familiares, amigos o vecinos de la
víctima ocasionaran algún acto de violencia. Con la presencia de
unos 115 efectivos de las divisiones de Infantería, Caballería y
personal de seguridad de las reparticiones de la zona apostados en
el predio donde se produjo el crimen y en las calles adyacentes,
todo transcurrió con absoluta calma y normalidad.
La reconstrucción se basó en las
declaraciones testimoniales que hicieron los dos policías
comprometidos en la causa aunque sólo se hizo presente el teniente
Benítez. El policía Moyano optó por no participar acogiéndose de ese
modo al beneficio jurídico que le asiste en este caso. En su lugar,
en cambio, estuvo su abogado defensor Salvador Alfredo Fucci, quien
siguió cada instancia de esta diligencia judicial.
PUESTA EN ESCENA
Cerca de las 11 arribó la fiscal
Rodríguez. Lo hizo acompañada por una secretaria de la Fiscalía 1
que cumplió una función similar a la de un apuntador de una serie
televisiva. También hubo peritos en planimetría que midieron
diferentes distancias, un fotógrafo procedente de la Asesoría
Pericial de La Plata que se encargó de registrar los movimientos
efectuados por los protagonistas del hecho y que fueron considerados
de importancia para esclarecer el caso, como así también concurrió
un médico forense de la Departamental Mercedes cuya intervención fue
explicar la posición de Moyano y Contreras cuando se produjo el
disparo homicida.
A poco de llegar, la fiscal convocó a
media docena de vecinos que resultaron testigos de distintas
secuencias y cuyas declaraciones fueron volcadas en la causa.
Instantes después se reunió con los familiares de Marcos Contreras
para explicarles que la reconstrucción es “como si fuera teatro”.
Elegidos los “actores”, el destino
hizo que el rol de Moyano recayera en un vecino llamado Gustavo
Redondo cuya apariencia dista de ser precisamente un efectivo
policial mientras que al actual jefe de Calle de Luján Primera,
teniente José Luis De Paolo, le tocó hacer justamente de Marcos
Contreras. Por su parte, Benítez fue relatando los hechos de acuerdo
a su punto de vista mientras Carias debió aceptar a regañadientes la
versión que fue contando el policía. Luego, ante EL CIVISMO, Carias
sostuvo que el teniente en todo momento “mintió”.
Lo mismo piensan los familiares de
Contreras. “Mi hijo nunca tuvo arma y se la plantaron ellos en el
descampado. Él no usaba arma”, aseveró la madre de Marcos, quien
insistió en pedir las detenciones de Moyano por considerarlo el
autor del crimen de su hijo y la de Benítez por “mentir”. “Él sigue
suelto, feliz con su familia en su casa y nosotros estamos
sufriendo, padeciendo toda la angustia”, agregó.
En la esquina de Liniers y Marcenaro
un grupo de personas siguió en silencio el trabajo de los
funcionarios judiciales pero sosteniendo un par de pancartas en las
que condenan al “gatillo fácil” y reclaman que se haga justicia.
La reconstrucción demandó casi dos
horas bajo una temperatura que se acercaba a la de aquella tórrida
mañana del 19 de febrero de 2007. La secuencia dio inicio cuando el
auto con los policías se detuvo ante la presencia sospechosa de
Carias en Liniers al 230, prosiguió en los metros que anteceden a la
esquina de Marcenaro, continuó en el lote baldío y antes de dejar
constancia de todo lo actuado en un acta, la fiscal habló con los
testigos oculares. Al menos tres de ellos ratificaron sus
declaraciones, complicando de esta forma la situación de los
policías involucrados.
BALANCE IN SITU
“El balance es positivo. Yo no había
tenido la oportunidad de venir al lugar del hecho. He podido
comprobar las distancias, las posiciones que tenían cada uno de los
testigos que son presenciales de los primeros episodios y del
disparo fatal. Ahora tengo que hacer un estudio integral partiendo
de todos los testimonios y de las manifestaciones del imputado”,
expresó al final de la jornada desarrollada en Padre Varela la
fiscal Rodríguez.
Con lágrimas en sus ojos, en un
momento de la mañana, la madre de Contreras le preguntó a Benítez:
“¿Por qué mataste a mi hijo?”. El policía no le respondió y la
fiscal reprendió a la mujer por su intervención. A seis meses y 17
días, este elemental interrogante sigue esperando una respuesta.
Abogados opinan
Para el abogado Roberto Damboriana,
que asiste a la familia Contreras bajo la figura del “particular
damnificado”, la reconstrucción sirvió para determinar la ubicación
de la víctima, de los agresores y de los testigos como paso previo a
la elevación a juicio de la causa. “Esto es muy importante para
saber cómo fue el delito que se está investigando”, dijo a la
prensa.
Según Damboriana, “no hay dudas” de
que la víctima nunca disparó porque estaba desarmado, tal como
aseguraron algunos vecinos que fueron testigos de una parte del
episodio. “Con las pruebas de parafina que se hicieron y que están
en la causa, tenemos la posibilidad de poder determinar que no
efectuó disparos. En un momento se habló de que el arma había sido
colocada, como así lo sostuvimos nosotros, pero quedó determinado
que el rigor mortis dura una cierta cantidad de tiempo y que puede
colocarse un arma y cerrarse (la mano de la víctima). La prueba de
parafina dio resultado negativo”.
Por su lado, el doctor Fucci anticipó
a este medio que pedirá la declaración de una vecina, quien durante
la reconstrucción dijo desde la puerta de su casa haber visto los
hechos pero de manera diferente a lo que relató el testigo en la
causa y vecino Agustín Moglie, ya que de lograr llevar a la Justicia
este testimonio favorecería a su defendido.
En tanto, este abogado confía en que
los jueces le darán la razón a Moyano porque “hay una cosa muy
clarita: este (por Carías), que presuntamente sería víctima, no
abrió la boca” y ante la requisitoria periodística acerca de la
situación procesal del imputado respondió que al estar libre “es
importante porque se trabaja con la tranquilidad de la producción de
la prueba sin que le corran los tiempos con una persona detenida”.
A diferencia de lo que algunos
piensan, el Dr. Fucci, entre tanto, aseveró que no se trata de un
caso de los denominados “gatillo fácil” porque así lo indica “la
verdad oficial que es lo que está en la causa”. Reconoció que los
familiares presionan por ver a Moyano en “cautiverio” pero negó de
manera categórica la hipótesis del arma “plantada” por los policías
a la víctima ya que “esto no aparece en la causa”. |