Miércoles 12 de Septiembre de 2007 - Año 92 - Edición 7315 - Edición digital 0615

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“El hombre de...”; “reporta a...”

Imposible comprender las listas para diputados y senadores provinciales (y nacionales, aunque no se analice en esta columna) si no se tiene un contacto fluido con los actores de la política. Además, comprender a esas listas sería un primer paso, lejano al hecho de aceptar o saludar con agrado la manera en que se arman estas tiras de nombres que le asegurarán un buen pasar a un puñado de dirigentes.

Sin ninguna clase de dato contextual, los lujanenses podrían alegrarse al conocer la lista de candidatos a diputados provinciales del Frente para la Victoria por la Primera Sección Electoral. Una lujanense, Claudia Prince, está en esa nómina en un sitio que la coloca, prácticamente, con un pie dentro del Congreso.

Si la hermana del jefe comunal no se olvida de sus raíces, su tarea legislativa puede ayudar a la presentación de proyectos que aporten a mejorar la calidad de vida de los locales. De todos modos, falta mucho camino por recorrer.

Hoy, las noticias frescas cuentan sobre el armado de las listas y, como se dijo en el editorial del sábado pasado, afloraron las peores prácticas políticas.

La lectura de las noticias sobre la constitución de esas nóminas roza el grotesco. Si las lee alguien ajeno a la jerga político-partidaria, pensará que se trata de un ensayo literario sobre relaciones humanas, escrito por un trasnochado.

Como punta de lanza electoral o escondidos bajo las sábanas, aparecen los flamantes candidatos a diputados o senadores provinciales, con la aclaración de las razones que los depositaron en esos sitios. Y en ninguno de los casos se menciona un proyecto, una idea, una causa social o ciudadana por la cual deberían ser electos. Lo importante pasa por otro lado.

“Guido Lorenzín, un hombre de Scioli; Adriana Tolos, responde a Luis D´Elía; Jorge De Simoni, un radical K del intendente de San Isidro; Claudia Prince, la hermana del intendente de Luján; Luis Pronesti, intendente felipista de Carmen de Areco; Jorge Pirozzolo, hombre de Balestrini; Cristina Fioramonti, la mujer de Carlos Kunkel; Roberto Ravale, representante de Scioli; Alicia Sánchez, responde a Luis D´Elía; Graciela Rolandi, responde a Florencio Randazzo; Carlos Paso, hombre de Scioli; Jorgelina Porta, reporta a Daniel Katz, intendente radical K de Mar del Plata; Trujillo, un representante de la UOCRA marplatense; Santiago Nardelli, responde a Graciela Ocaña; Ricardo Móccero, intendente de Coronel Suárez, vecinalista aliado al FPV; Patricio López, un radical K de Saladillo y hombre del secretario de Kirchner, Walter Abarca; Martín Ferre, de Tigre, responde a Scioli. Helena Chávez, la novia del gobernador Felipe Solá, no consiguió un lugar”.

Textuales de una de las notas de agencia en la que se detallan los candidatos y la causa por la cual fueron elegidos.

Hace años, las listas seguramente se armaban con el mismo criterio. Estaba presente y, sin duda, sería prioritario el hecho de responder a tal dirigente, el hecho de servir para tal causa, o de representar a algún poderoso sector. Sólo que se mantenía la delicadeza -o la hipocresía- de informar sobre virtudes personales y no sobre dependencias hacia terceros. Hoy, si no sos “hombre de...” o “reportás a...” no tenés lugar en las altas esferas de la política.

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