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Repartiendo enfermedad
Carta a los ciudadanos de
Luján:
En estos últimos días
de febrero, marzo y abril la mayoría de nosotros hemos
recibido una buena dosis de envenenamiento, producto de la
quema de residuos y sobre todo plásticos, los cuales
dejan a toda hora una densa capa de ácido cianhídrico
(léase veneno mortal para la salud). Algún ignorante o
que no quiera ver lo que sucede en la ciudad le puede
llamar neblina.
Fuimos con un grupo de
vecinos a la Municipalidad a ver por qué las emisiones de
estos venenos son cada vez más fuertes y nos encontramos
con el Sr. Hernán Mosca, presidente del Concejo
Deliberante. Él y el encargado de Servicios Públicos nos
dijeron que allí, en la quema, el gobierno no desea
quemar ni producir esos contaminantes pero que hay un
grupo de cirujas que son los que prenden fuego, por
ejemplo: cables para quedarse con el cobre, baterías de
autos, frenos y todo tipo de agentes asesinos del
medioambiente.
Nosotros explicamos que
ya no podíamos más, porque sobre todo a la noche no se
puede respirar, se tapan las vías respiratorias,
empezamos todos con dolor de cabeza, ardor en los ojos,
problemas de asma -generalmente en niños y ancianos,
obligados a usar nebulizadores- y ni hablar del daño que
se hace con esto al sistema inmunológico con tanta
sustancia cancerígena.
Ahora preguntamos: ¿por
qué se permite hacer esto a esas personas que estaban
ahí? Y nos respondieron que ellos no podían hacer nada
porque esta gente los “¡AMENAZABA!”. O sea, encima
que estaban haciendo algo totalmente ilegal amenazaban con
usar la violencia porque no les permitían hacer algo
ilegal. Entonces nosotros decimos: ¿cómo ese predio no
está vigilado por alguna presencia policial que evite
cualquier tipo de ataque? Nos dijeron que no lo podían
poner, a pesar de que nosotros cuando pasamos varias veces
por la puerta de la casa de la intendenta siempre tiene un
par de policías rondando por ahí.
Creemos que sería mejor
poder respirar a que se dedique tanta Policía para ver si
alguien lleva un casco o no en la moto, porque el que no
lo lleva tiene la posibilidad de "elegir" entre
llevarlo o no y romperse la cabeza o no. Pero nosotros,
los ciudadanos de Luján, que creímos que con un nuevo
gobierno la cosa iba a cambiar y que creíamos que
podíamos tener derecho a respirar, vemos que no tenemos
derecho a respirar aire puro en una ciudad que está en el
medio del campo. ¡Increíble!
Cuidado, felicitamos a la
Sra. intendenta por la gran cantidad de cosas que está
haciendo por la sociedad. Hizo un cambio radical que la
ciudad lo necesitaba, sobre todo por los jóvenes, y que
seguramente todavía no se valoró. Pero no podemos
tolerar que, como nos respondió el Sr. Mosca, ese cambio
en el foco infeccioso que es la Quema vaya a tardar 4 o 6
años en erradicarse (creemos que si hubiese dicho esta
misma frase en la campaña política, o sea la verdad, no
los hubiera votado ni la mitad de la gente que los votó,
entre los cuales nos incluimos).
Nos parece totalmente
irracional, ya que en un lugar como Botnia, que no
contamina ni la mitad que esto, ya se han cortado puentes,
fronteras, relaciones entre países, hay reuniones
continuas en la Casa Rosada, etc. Esperamos que encuentren
la solución que está a la vista de todos y que sería
prohibir totalmente la quema de basura, cables, etc.,
mediante la fuerza policial.
No puede ser que un grupo
de gente (cirujas) mediante amenazas, tenga más fuerza
que un gobierno recién llegado que debería ser bien
consciente del desastre que todo esto produce, más aún
teniendo en cuenta que la intendenta es médica y el
presidente del Concejo Deliberante también.
Sabemos que van a abrir
una planta de tratamiento de basura en Open Door, porque
ellos amablemente lo explicaron y los felicitamos, pero
nosotros necesitamos -para poder vivir- respirar hoy NO
DENTRO DE 4 o 6 AÑOS y no tener que vivir presos del aire
pestilente, calculando que la mayoría de las noches uno
tiene que meterse en su casa, poner trapos debajo de las
puertas, cerrar todas las ventanas, y así y todo el hedor
que queda por las mañanas dentro de las casas es
insoportable.
Esperemos que adopten una
actitud de valentía y pongan manos a la obra porque así
no se puede vivir y creemos que, hoy por hoy, es el
problema número uno de la ciudad, así que debería ser
tratado como tal ya que una persona para poder vivir lo
primero que debe hacer es ¡respirar! Y si no lo pueden
solucionar deberíamos, entre los miles de vecinos
afectados, ir observando con cuidado la posibilidad de
cortar la ruta en conjunto con los medios nacionales de
comunicación para hacernos oír y avisar que queremos
respirar. Pero es por eso que aquí enviamos esta crítica
constructiva, ya que creemos que esto se resuelve en pocos
días tal vez cobrando una mínima tasa de aire de $0,50
por casa por mes. Total, se paga la Tasa de Barrido y
Limpieza y prácticamente no existe, ya que la basura que
se recoge se vierte a menos de 1.000 mts. del centro de la
ciudad y se quema ahí -es prácticamente como si la
quemáramos en el fondo de nuestras casas. Se debería
hacer un censo de la gente que trabaja ahí y darles una
ayuda mensual para que paren de contaminarnos a todos y
poder controlar eso, ya que de persistir la contaminación
(cirujeo) como industria va a seguir promoviendo
delincuencia, cáncer y enfermedades de todo tipo, aparte
de ratas y contaminación de las napas subterráneas ya
que todo se entierra y se vierten líquidos al suelo sin
malla de contención, como en una planta de tratamiento
normal.
Firmado: S.R., DNI
20.019.140; J.G., DNI 0843.510; V.R., DNI 23.775.429;
A.V., DNI 27.736.876; S.V., DNI 35.177.105.
ser1502@hotmail.com
Sin ánimo de polemizar
En correo de lectores de
este bisemanario del día sábado 29 de marzo de 2008,
bajo el título de “Los tantos cambiados”, leo con
asombro que a una Fundación, en este caso Fundación
Bingo, se le reprocha la donación de distintos elementos
a la Escuela Rural Nº 18 de Luján. Creo que es la
primera vez en mi vida que leo o escucho que una buena
obra es reprochable. El hecho que a la palabra Fundación
le siga la palabra Bingo no significa, en sí misma, que
no se haya realizado una buena acción. Es bien sabido que
todo lo que sea “vicio” tienta contra la salud física
y mental de las personas que lo poseen y su familia, ya
sea el cigarrillo, las bebidas alcohólicas y las drogas.
En el caso del
cigarrillo, los grandes impuestos aplicados se los lleva
el Estado, y también en sus paquetes reza la leyenda “Fumar
es perjudicial para la salud”. Con el alcohol, estamos
en el mismo caso, y el caso de las drogas, pobres de
aquellos que están atrapados en semejante castigo.
La cantidad de loterías,
juegos de todo tipo, llámese Quini 6, u otros, la
quiniela oficializada, las carreras de caballos. Es decir,
el país convertido en una timba cuyo único ganador es el
Estado.
Cómo podríamos nosotros
poner en tela de juicio a esta Fundación y menos aún a
los maestros rurales.
Ahora bien, los impuestos
recaudados, en estos permitidos vicios, deberían regresar
al pueblo en salud y cultura.
Realmente, señor Carlos,
¿usted cree que es así? Pues yo no. En mi humilde
opinión, creo que debemos dejar trabajar a las
fundaciones, cualquiera sea el nombre, independientemente
del negocio que realicen, porque si no deberíamos objetar
el porcentaje pactado por el gobierno comunal para la
Cooperadora del Hospital, o de la agencia de carreras en
su momento. Porque en el Hospital se salvan vidas, y una
sola de ellas vale mucho más que su opinión o la mía y
mucho menos que el nombre de la fundación.
Quisiera saber cuánto
hace que esta escuela rural no recibe la tan esperada
ayuda del gobierno. Por lo tanto, con qué autoridad
podemos objetar la moral de los que dirigen dicha escuela.
Platos, vasos ¿para qué? para darle de comer a tantos
chicos cuyos padres no pueden hacerlo.
Armarios, útiles
escolares ¿para qué? para que nuestros niños aprendan y
no contraigan todos esos vicios que mencioné
anteriormente. Por último, y para terminar, diré que
conozco el Bingo Luján solamente de afuera y no he visto
a nadie que llame a la gente para entrar. Quiero decir con
esto, que todos los vicios afectan a la salud de la
población, pero que toda obra de bien debe ser apoyada y
no retractada.
Señores de Fundación
Bingo, sigan adelante con sus obras porque gran parte de
la población de Luján está con ustedes.
Luis Alberto Comite
Ante un inmenso dolor
El lunes 24 de marzo se
produjo el lamentable deceso de Oscar Alberto Cuervo, uno
de los afectos más importantes de mi vida. Mi madre, al
llegar a su casa, lugar que compartía con Oscar, se
encuentra con él tendido en su cama ya sin vida. Ante tan
terrible episodio acudieron de inmediato los Bomberos
Voluntarios de Luján para quienes tengo palabras de
agradecimiento.
A partir de allí
comenzó la búsqueda de un médico que firmara el acta de
defunción, comenzando por el médico de guardia del
Hospital de Luján quien no pudo firmar argumentando que
se trataba de muerte dudosa. En ese instante comenzamos a
llamar a diferentes profesionales médicos, entre ellos
nuestros médicos de cabecera. Todos se negaron a firmar
el acta de defunción para evitar, según ellos, temas
legales a futuro.
Dada esta situación
había que practicarle autopsia y seguir el curso legal
que correspondía.
El martes 25, a las 2 de
la madrugada, el cuerpo de Oscar fue llevado a la morgue
del Hospital de Luján a la espera de un turno para
efectuar dicha autopsia.
En horas de la mañana
nos informan que ese día no se podría practicar la
autopsia ya que no había turnos disponibles, otorgando el
turno del día miércoles 26 a las 9.
Durante la mañana del
miércoles me encuentro en el local del Servicio Funerario
de la Cooperativa Eléctrica cuando entra un llamado del
Hospital Vicente López pidiendo las características
físicas de Oscar Cuervo, ya que no estaba identificado el
cuerpo de quién iban a realizar una autopsia.
Ante la desesperación me
dirijo a la Comisaría Luján 1º para averiguar qué era
lo que estaba pasando y, en malos términos, me responden
que el cuerpo de Oscar aún estaba en la morgue del
Hospital de Luján y que del Servicio Funerario le
respondían que no había ambulancia. Cabe aclarar que yo
estuve presente en la oficina de servicios funerarios
desde las 6 de la mañana, y no hubo ninguna llamada de la
Policía solicitando una ambulancia para el traslado del
cuerpo de Oscar al hospital Vicente López de General
Rodríguez.
A las 12 del día
miércoles llevé, en mi propio vehículo, a un agente de
Policía al Hospital de Luján a retirar el cuerpo de
Oscar junto con la ambulancia de servicios funerarios. A
las 14.20 se le practicó la autopsia en el Hospital
Vicente López de General Rodríguez, y a las 17.35
pudimos darle cristiana sepultura.
Para que nunca más nadie
pase por una situación tan traumática, solicito a las
autoridades competentes:
1) Equidad: frente a una
muerte dudosa es comprensible que los médicos no firmen
un acta de defunción, pero cómo poder entender que
fallece un profesional de la salud de Luján en similares
circunstancias, es encontrado sin vida después de varias
horas y no le fue practicada ninguna autopsia.
2) Que exista una guardia
forense permanente, ya que es inhumano sentir el dolor de
quienes amamos y fallecen, para que también seamos
sometidos a un manoseo burocrático innecesario.
3) Que se defina quiénes
deben realizar traslados de cuerpos para ser sometidos a
una autopsia, facilitando los medios para quien deba
desarrollar esta tarea.
4) Que no se juegue con
el dolor de quienes quedamos llorando la pérdida de
nuestro ser querido.
Patricia B Zarate |