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Está frenada la inversión en el centro y
la zona turística
Arquitectos preocupados
por “restricciones al desarrollo”

Un grupo de profesionales nucleados en el
Colegio de Arquitectos de Luján se comenzó a reunir para
analizar la compleja situación del sector. Hablan de la
necesidad de definir las reglas que enmarcan al
urbanismo y la construcción. Y se manifiestan dispuestos
a aportar para la revisión al Código de Ordenamiento
Urbano.
Arquitectos de la ciudad de Luján se
convocaron para debatir acerca de la problemática que
afecta a la actividad económica de la ciudad causada,
principalmente, por las restricciones al desarrollo
urbano contenidas en la normativa vigente, el Plan
Regulador de Luján. Las charlas y debates tienen lugar
en la sede del Colegio de Arquitectos de Luján (San
Martín al 1200) y, en general, se reúnen los miércoles
por la noche.
En el marco de esos encuentros, un grupo
de profesionales comenzó a delinear y pasar en limpio
distintas situaciones que preocupan al sector. Diego
Romano, Juan Pablo Ostojic, Luis Cocilovo, Alejandro
Puyos, Marcelo Marrone y Fernando López Yánez, le dieron
forma a las inquietudes y redactaron una nota a la que
tuvo acceso EL CIVISMO.
En ese documento se indica que “hoy en
día existen normas que limitan el dominio en áreas clave
como son el casco micro céntrico, céntrico y turístico,
en una superficie delimitada por las calles Carlos
Pellegrini, Deán Funes, Avellaneda, Barnech y río Luján,
y en una franja que bordea al río Luján desde el Acceso
Oeste hasta las vías del ferrocarril San Martín”.
Indican que “algunas de estas medidas
fueron tomadas por el área de Obras Públicas de la
anterior gestión, primeramente afectando el microcentro
(9 de Julio, 25 de Mayo, Alsina y Mitre) suspendiendo a
modo de medida cautelar la aprobación de permisos obra y
luego ampliando la restricción al área definida
anteriormente. Esto se instrumentó por medio de las
ordenanzas 5081 y 5314”, aclaran los arquitectos.
ZONA TURÍSTICA
“El poco alentador panorama se completa
con la situación del área turística, el sector con mayor
potencial en términos económicos y urbanísticos, en el
cual desde hace 30 años no es posible obtener permisos
ni habilitaciones definitivas para emprendimientos
comerciales con destino turístico, lo cual explica su
grado de deterioro”, puntualizan.
“Desde 1979 –fecha de aprobación de la
actual norma- este sector se encuentra definido como ‘de
reserva’, sin parámetros urbanísticos. Eso obliga al
circunstancial inversor a suscribir un compromiso de
demolición del inmueble sin derecho a indemnización por
la inversión realizada”, indican los profesionales, y
agregan el dato que “se le otorga un permiso precario de
construcción ‘hasta que se dicten las normas definitivas
del distrito’. Y lo que es aún peor: lo hace pasible de
expropiación con los perjuicios que eso conlleva”.
Para los firmantes, “el cuadro de
situación coloca a Luján en inferioridad de condiciones
respecto a otras localidades, con escasas posibilidades
de inversión en las áreas de mayor potencial y con
síntomas evidentes que corrobora la Delegación Luján del
Colegio de Arquitectos”. Esa institución habla de una
“drástica disminución de expedientes ingresados por
visado de obra nueva”.
LA MIGRACIÓN
La disminución de expedientes para
visado, según los arquitectos, “explica el aumento de la
obra clandestina (sin planos aprobados) algo que podría
generar ingresos en las arcas municipales en forma
inmediata. Además, pone en funcionamiento mecanismos de
multa posterior que convalidan hechos consumados, la
mayor parte de ellos antirreglamentarios”.
“Si bien durante la anterior
administración se aprobaron algunos permisos para
edificios residenciales, en algunos de ellos no se
respetaron los parámetros vigentes, originando reclamos
de vecinos afectados. Ante esos reclamos y la falta de
soluciones, el municipio no encontró mejor solución que
incrementar el bloqueo al desarrollo, sin medir las
consecuencias económicas que esto generaba”, señalan.
“Encontramos hoy que ya no se verifica el
pleno empleo del personal de la construcción local,
contrariamente a los índices de crecimiento registrados
en la actividad a nivel nacional, sin dejar de mencionar
las expectativas que trae cada nuevo emprendimiento en
lo que hace a fuentes de trabajo”.
“De hecho –continúan- las inversiones
migran hacia municipios con condiciones más favorables
desde el punto de vista administrativo y jurídico,
situación de la que pueden dar cuenta los profesionales
de esta localidad, con pruebas fehacientes”.
EL VALOR INMOBILIARIO
A pesar de la expresa preocupación, se
aclara que “se mantuvieron reuniones con las autoridades
municipales, quienes se mostraron abiertos a un trabajo
conjunto con quienes están en mayor contacto con la
problemática”.
El grupo de arquitectos contó que “allí
se aportaron soluciones puntuales entre las que estarían
la derogación de las ordenanzas mencionadas y la
reglamentación de otras, no obstante lo cual la
Dirección de Planeamiento manifestó cierta urgencia en
aprobar el nuevo Código de Ordenamiento Urbano (que
cuenta con la aprobación del Concejo Deliberante durante
la anterior gestión), aún con las falencias que reconoce
tener. Esa medida –destacan- no se condice con la
intención manifiesta de la señora intendenta, en cuanto
a someter la futura norma a revisión, tarea que debería
contar con la participación de diversos actores
sociales, quienes no fueron convocados en su
oportunidad”.
Indican, de todos modos, que “existió por
parte del Ejecutivo una convocatoria reciente dirigida a
profesionales locales, canalizada a través del Colegio
de Arquitectos, a la cual algunos profesionales
respondieron con una serie de reuniones de trabajo con
el fin de consensuar acciones”.
De ese mecanismo surgió el primer aporte
concreto, que ya fue puesto a consideración de la
Dirección de Planeamiento. Con lo expuesto, se
manifiesta la oposición “a la inmediata aprobación del
nuevo Código de Ordenamiento Urbano ya que, sin entrar
en detalles, se vería seriamente afectado el valor
inmobiliario de las propiedades del caso céntrico debido
a la disminución del número de pisos edificables
respecto de la norma vigente la cual, sin caer en
excesos desmesurados, posibilita una mayor densidad
habitacional (cantidad de habitantes por manzana)”.
Para los autoconvocados “esta medida
pretendería ocultar las deficiencias que presenta la
infraestructura de servicios local, además de desalentar
aún más la inversión en el sector a causa de que la
nueva norma no contempla la viabilidad
económico-financiera de los emprendimientos y seguiría
sin reglamentarse el distrito turístico, agudizando el
estado de abandono del mismo, algo que puede observar
cualquier vecino que camine por el área ribereña”.
“La finalidad de la autoconvocatoria es
poner en conocimiento de la opinión pública la necesidad
de resolver en forma urgente la problemática expuesta
mediante el esfuerzo conjunto de los arquitectos
locales, con el aporte de los sectores afines a la
actividad y fundamentalmente contando con el apoyo del
Ejecutivo, tal como lo manifestara la intendenta en su
oportunidad”, concluyen
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