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Custodio agredió a un
joven por caminar por una vereda
Una
inexplicable y lamentable confusión

VEREDA CON
CUSTODIA: al parecer, al dueño de esta casa no le agrada
que cualquier vecino camine por la vereda.
En la mañana del
miércoles, el custodio de una mansión atacó a un
muchacho que pasaba por la vereda. Le apuntó con un arma
y lo golpeó sin mediar palabras.
La víctima es un
humilde joven que padece epilepsia y se dirigía al
Hospital Municipal.
Tomó intervención la
Municipalidad que dispuso asistencia médica y legal a la
persona que habría sido confundida con un delincuente.
Cristian Carrere tiene 18
años y padece epilepsia. El miércoles a la mañana se
dirigía al Hospital Municipal en busca de medicación.
Caminaba con las manos en los bolsillos, llevaba una
mochila y con la mirada trataba de encontrar un lugar para
sacar fotocopias. Aunque parezca increíble, esta actitud
le pudo costar caro.
Le faltaba media cuadra
para llegar al centro de salud pública cuando fue
interceptado por un hombre que le apuntó con un arma de
fuego, lo tiró al piso y comenzó a golpearlo. El
iracundo sujeto no era un delincuente, aunque por la
actitud demostrada obligaba a pensar lo contrario. Se
trataría de un peligroso gendarme, presuntamente
contratado por un vecino para que le custodie su
propiedad.
El incompresible ataque
ocurrió a las 9.30 en plena vía pública, más
concretamente en San Martín al 1800. El “error” de
Carrere, un humilde joven del barrio Parque Lasa, fue
pasar caminando por la vereda de la mansión que posee el
poderoso empresario del transporte Julio Forastieri.
Sin mediar palabras, el
custodio apareció blandiendo un arma por detrás de un
automóvil que estaba estacionado y le apuntó al
indefenso joven. Carrere se asustó, no opuso resistencia,
no entendía lo que estaba pasando.
El custodio aparentemente
lo habría confundido con un ladrón. Tal vez pensó, con
prejuicio, que ese joven de tez morena reunía por su
aspecto las características que muchos le adjudican al
delincuente juvenil. En este sentido, es probable que haya
pensado que en el bolsillo del pantalón Carrere portara
un arma, cuando en realidad lo único que tenía era un
teléfono celular. “Justo unos días antes le había
dicho que cuidara el celular por si te van a robar”,
dijo Juan Carrere, el padre de Cristian, a EL CIVISMO.
Hoy, para una persona que sufre epilepsia un celular puede
salvarle la vida.
EN PRIMERA PERSONA
“Iba al Hospital a
renovar el carnet para retirar los medicamentos. Justo
después que había mandado un mensaje y guardaba el
celular, un tipo se paró frente a un auto, me apuntó con
un arma, me dijo que saque las manos de los bolsillos y
que me quede quieto. Pensé que me iban a robar. El tipo
viene, me empuja contra la pared, me sigue repitiendo que
sacara las manos de los bolsillos y me tira contra el piso”,
relató la víctima.
Carrere sostuvo que la
persona que lo atacó no llevaba puesto uniforme alguno
que lo identificara como personal de empresa privada de
seguridad o de fuerza de seguridad estatal. Recuerda, en
cambio, que las personas que pasaban a esa hora por el
lugar no intervinieron. Mientras tanto el mal momento que
estaba sufriendo no cesaba.
“Cuando estaba tirado
de espalda, se puso arriba mío. Me sostuvo un brazo y me
dio algunos golpes con el arma”, agregó, mientras
mostraba las marcas que le quedaron en el pómulo
izquierdo, en la cabeza y en la nunca.
Ante la sucesión de
golpes, Cristian atinó a sacar las manos de los bolsillos
y mostrarle a su agresor que no tenía otra cosa que no
fuese un teléfono celular. “Antes que me golpeara le
dije que era epiléptico y que iba a hacer unos trámites
en el Hospital pero el tipo no me escuchaba. Después,
llamó a otro para que me revise y se fijara en la
mochila. Una vez que comprobaron que no tenía nada, pedí
que me dejaran sentar porque estaba todo ensangrentado.
Cuando quise ir al Hospital, me dijeron que me quede hasta
que llegara la Policía”.
Minutos después un
móvil policial llegó hasta la mansión de la familia
Forastieri. Cristian aseguró que el agresor le manifestó
al personal policial que le había pegado con la mano, “pero
se nota por las marcas que me dio con un arma”, aseveró
el joven como para que no quedaran lugar a dudas.
Minutos después,
Cristian Carrere ingresaba al Hospital, pero lo hacía con
la cabeza rota y el rostro desfigurado. El hecho no pasó
desapercibido por las autoridades municipales que además
de brindarle asistencia médica pusieron a disposición de
la víctima los servicios del área de Asuntos Legales de
la Comuna.
En la tarde del
miércoles, un remis llegó hasta el domicilio de la
familia Carrere. El chofer, contratado por el empresario
Julio Forastieri, le encomendó enviarle las disculpas del
caso y le dejó una tarjeta con un número telefónico que
el padre de Cristian hasta este jueves a la tarde no
había utilizado.
Tras lo sucedido,
familiares de la víctima contaron a este medio que le
llegaron comentarios de otros incidentes similares que
habrían ocurrido en la vereda del fastuoso chalet. “Según
nos dijeron, a un pibe lo amenazaron con una ametralladora
y le dijeron: ‘vos negrito por esta vereda no pasas’.
A un matrimonio le habría pasado algo parecido”,
señalaron a este medio y formularon una pregunta
elemental que hasta ahora no tiene respuesta: “¿Son los
dueños de la vereda?”
”Son cosas que pasan”
En la tarde del jueves EL
CIVISMO fue hasta el domicilio del empresario del
transporte Julio Forastieri. Más allá de que los
pintores dijeran que el dueño de casa no se encontraba en
ese momento, acceder aunque sea al portero eléctrico fue
una misión imposible: las rejas imponen una distancia
suficiente para que el brazo no llegue al lustroso
llamador dorado.
A esa hora, no se
observó la presencia de personal de seguridad custodiando
la propiedad pero en cambio había una cuadrilla de
pintores. Salvo uno de los pintores que calificó al hecho
como: “son cosas que pasan”, el resto prefirió hacer
silencio y seguir con sus tareas.
Algunas preguntas
- ¿Desde cuándo la
vereda de San Martín al 1800 es privada?
- ¿Cómo es posible que
un custodio ataque a un joven que pasaba caminando por el
lugar?
- ¿Estamos en presencia
de un caso de discriminación?
- ¿Qué antecedentes
tiene la persona que cometió este hecho para trabajar en
“seguridad”?
- ¿Fue un hecho aislado
o han ocurrido otros casos en este lugar como contaron
familiares de la víctima?
- ¿Qué hace el Estado
para evitar que se comentan excesos como el ocurrido este
miércoles?
- ¿Tiene responsabilidad
el dueño de casa por el lamentable incidente ocurrido
frente a su domicilio?
- ¿Si la víctima en
lugar de un celular tenía un arma, el custodio lo mataba?
- ¿Qué pasaba si al
joven epiléptico le daba una convulsión en el momento en
que era sujetado y golpeado en la cabeza? |