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Para que
esto no suceda tomemos conciencia, cuidemos el agua
Carta
escrita en el año 2070
Estamos
en el año 2070, acabo de cumplir los 50, pero mi
apariencia es de alguien de 85. Tengo serios problemas
renales porque bebo muy poca agua, creo que me resta poco
tiempo.
Hoy soy
una de las personas más viejas en esta sociedad.
Recuerdo
cuando tenía 5 años, todo era muy diferente, había muchos
árboles en los parques, las casas tenían bonitos jardines
y yo podía disfrutar de un baño quedándome debajo de la
ducha por una hora.
Ahora
usamos toallas humedecidas en aceite mineral para limpiar
la piel.
Antes las
mujeres mostraban sus bonitas cabelleras. Ahora debemos
raparnos la cabeza para mantenerla limpia sin usar agua.
Antes mi
padre lavaba el coche con el agua que salía de la
manguera. Hoy los niños no creen que el agua se utilizaba
de esa manera.
Recuerdo
que había muchos anuncios que decían “CUIDA EL AGUA” sólo
que nadie hacia caso, pensaban que el agua jamás se podía
terminar.
Ahora
todos los ríos, presas, lagunas y acuíferos están
irreversiblemente contaminados o agotados. Inmensos
desiertos constituyen el paisaje que nos rodea por todos
lados.
Las
infecciones gastrointestinales, enfermedades de la piel y
de las vías urinarias, son las principales causas de
muerte.
La
industria está paralizada y el desempleo es dramático.
Las
fábricas desanilizadoras son la principal fuente de empleo
y te pagan con agua potable en lugar de salario.
Los
asaltos por un bidón de agua son comunes en las calles
desiertas. La comida es el 80% sintética.
Antes la
cantidad de agua indicada como ideal era beber 8 vasos por
día para una persona adulta, hoy sólo puede beber medio
vaso.
La ropa
es descartable, lo que aumenta la cantidad de basura,
tuvimos que volver a la (cámara séptica) como en el siglo
pasado porque las redes de cloacas no se pueden usar por
falta de agua.
La
apariencia de la población es horrorosa, cuerpos
desfallecidos, arrugados por la deshidratación, llenos de
llagas en la piel por los rayos ultravioletas que no
tienen la capa de ozono que los filtraban en la atmósfera.
Por la sequedad de la piel una joven de 20 años está como
si tuviera 40. Los científicos investigan, pero no hay
solución posible. No se puede fabricar agua, el oxígeno
también esta degradado por falta de árboles lo que
disminuyó el coeficiente intelectual de las nuevas
generaciones. Se altera la morfología de los
espermatozoides de muchos individuos y como consecuencia
hay muchos chicos con insuficiencias, mutaciones y
deformaciones.
El
gobierno nos cobra por el aire que respiramos, 137 m3 por
día por habitante adulto, y la gente que no puede pagar es
retirada de las “zonas ventiladas” que están dotadas de
gigantescos pulmones mecánicos que funcionan con energía
solar. No son de buena calidad, pero se puede respirar, la
edad promedio es de 35 años.
En
algunos países quedaron manchas de vegetación con su
respectivo río, que es fuertemente vigilado por el
ejército.
El agua
se volvió un tesoro muy codiciado, más que el oro o los
diamantes.
Aquí, en
cambio, no hay árboles porque casi nunca llueve y cuando
llega a registrarse una precipitación es de lluvia ácida.
Las
estaciones del año están severamente transformadas por las
pruebas atómicas y de las industrias contaminadas del
siglo XX.
Se
advertía cuidar el medio ambiente y nadie hizo caso.
Cuando mi
hija me pide que le hable de cuando era joven, describo lo
bonito que eran los bosques. Le hablo de las lluvias, de
las flores, de lo agradable que era darse un baño y poder
pescar en los ríos y en las represas, beber toda el agua
que quisiere. Y lo saludable que era la gente.
“¡Papá!
¡Por qué se acabó el agua!
Entonces
siento un nudo en la garganta, no puedo dejar de sentirme
culpable porque pertenezco a la generación que terminó
destruyendo el medio ambiente o simplemente no tomamos en
cuenta tantos avisos. Ahora nuestros hijos pagan un precio
muy alto, sinceramente creo que la vida en la tierra ya no
será posible dentro de muy poco, porque la destrucción del
medio ambiente llegó a un punto irreversible. Cómo me
gustaría volver atrás y hacer que toda la humanidad
hubiera comprendido esto... ¡cuando todavía podíamos hacer
algo para salvar nuestro planeta tierra!
¿Tomaremos conciencia necesaria para cuidar nuestro
entorno y ayudar a preservar la naturaleza para que el
futuro de nuestros hijos sea mejor?
Documento escrito en la revista “Crónica de los tiempos”
de abril del 2002
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