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90 años
de la Biblioteca Obrera Jean Jaurés
Cuando los
libros hacen historia

Con
más de 20 mil volúmenes en su patrimonio, el 29 de marzo
cumplirá nueve décadas de su constitución. Junto a EL
CIVISMO miembros de su comisión directiva destacan su
presente y aspiraciones futuras.
Un
fachada original que desafía los tiempos, y destaca la
forma arquitectónica con que se la concibió, es la primera
impresión que recibe el visitante frente a la Biblioteca
Obrera Jean Jaurés.
Un aire
renovado revela su interior, visible en la dinamización
del espacio adecuado al presente y a los fines de la
entidad. Un objetivo que desde los primeros tiempos se
asocia a la difusión del libro y del mundo de la cultura.
Aquel
salón de ingreso, pleno de vitrinas, lugar habitual de
distintos actos culturales, mediante una oportuna
abertura, se proyectó en la actualidad hacia el interior
del edificio. La reforma permitió ganar superficie y
practicar una división: un sector de lectura y otro de
atención al público, provisto de mesas de consulta,
computadoras y estanterías en las que junto a las
históricas y conservadas vitrinas, reposan los más de
veinte mil volúmenes que enriquecen el patrimonio de la
biblioteca.
El lugar
de lectura por el que, en temporada escolar, desfilan más
de cien visitantes diarios y es punto de encuentro de
docentes y alumnos, es el ámbito donde EL CIVISMO
entrevistó a miembros de la comisión directiva que en la
actualidad tienen la responsabilidad de conducir la
institución. Ellos son Marcelo Rodríguez, titular por
tercer período; Elma Villarreal, su vicepresidente; y
Antonio Pallavidini, prosecretario. La comisión se
completa con Graciela Lespada, Adriana Zucchi y Marta
Martínez.
Respuesta a la comunidad
Según
confió el presidente, desde el 2000 a la fecha, la
comisión procuró aggiornar la entidad, informatizándola e
incorporando más libros de textos, conforme el
requerimiento del usuario. Señaló al efecto, que si bien
la cantidad de socios siempre es pareja (más de 400),
desde la crisis del 2000 se notó el incremento del usuario
escolar, no socio. En consecuencia, se trató de dar
respuesta a la inquietud mediante recursos propios y
aportes y subsidios de la Conabip.
Una
adquisición importante, indicó Elma, pudo realizarse con
estos últimos subsidios en la Feria del Libro, donde
compraron libros al 50% de su valor conforme la sugerencia
de la bibliotecaria.
“El
incremento de volúmenes -apuntó Antonio- trajo aparejado
la necesidad de guardar y reordenar la forma de ataque del
libro. Significó un trabajo arduo de la comisión y trajo
aparejado una necesidad de espacio increíble.
Precisamente, ahora estamos embarcados para ver cómo
reordenamos el lugar para guardar más libros”
Con
relación al tema, destacó que a la compra de material debe
sumarse la entrega de donaciones, ya que hay muchas
familias de Luján que se desprenden de colecciones de
importancia. “Nosotros agradecemos profundamente las
donaciones de los últimos años, pero pedimos que nos
esperen. Muchos nos traen las bolsas, pero en cada caso
debemos clasificar el material". El tema, aunque complejo,
reconoce que ha deparado muchas sorpresas, dado que se han
encontrado con obras inéditas y de valor.
Popular y obrera
Una
cuestión que Rodríguez aborda con satisfacción, es lo
relativo al estado financiero de la entidad, señalando en
tal sentido que con el valor de las cuotas, y merced a la
inflexibilidad de las tesoreras ante las crisis, se ha
logrado -en un período de ocho años- mantener las cuentas
absolutamente equilibradas, la cuota en tres pesos e
incrementar la biblioteca en cinco mil libros. “La
intención es que la cuota siga en un valor bajo, en
respuesta al viejo anhelo de los fundadores de que la
biblioteca fuera popular y obrera”.
“En la
actualidad hay 20.000 volúmenes catalogados y los libros
solicitados por los profesores fueron nuestra prioridad”,
aportó Elma.
Esa
inversión, argumentó, es el motivo por el cual no han
promovido otras actividades que hubieran deseado, porque
significaban un gasto extra. “Entre uno u otro gasto,
siempre estábamos a favor de que los adolescentes contaran
con todo el material. Las actividades culturales, que
serían la vidriera de la biblioteca, han quedado relegadas
a un segundo plano. Pero es importante que la gente
conozca el patrimonio de la biblioteca”. Sobre el tema,
apuntó que la entidad cuenta, entre otros, con los legados
del arquitecto Zanetti, la biblioteca de Nelly Dorronzoro
y las colecciones de "Verdad" y "Tribuna Roja", material
que es a menudo consulta de investigadores del Conicet.
Un logro
significativo que valora Antonio es el hecho de que la
biblioteca esté abierta al público los sábados por la
mañana. Para llevar adelante esa determinación cuenta que
se debieron redistribuir las horas de atención para
atender el segmento del día sábado, conformado por un
público distinto. “Costó un gran esfuerzo económico
resolverlo y está funcionando. Y aún en el verano seguimos
sosteniendo la atención de ese día, dado que es
significativa la concurrencia de personas de una
determinada edad, de adultos mayores”. Informa que la
atención en estos días es de 8.30 a 12.30 y los sábados de
9 a 11. Y en temporada de 15 a 19, y los sábados por la
mañana.
Logros
Otra
conquista señalada por Antonio es que, desde hace cinco
años, la difusión de la biblioteca en el espacio radial
cedido por Rubén Costa. "Los días jueves, en la 91.7 y
durante cinco minutos, se divulgan noticias de la entidad,
estando al frente del micro un socio significativo como es
el señor Piaggio", añadiendo que en ocasión de promoverse
un certamen literario infantil los cuentos premiados
fueron, además, leídos por sus autores desde ese espacio.
Algunos
sucesos del pasado se cuelan en el diálogo de los
entrevistados, como fueron las censuras de que fue objeto
la entidad o la revisión de viejas actas que les reveló
que desde ese espacio los ciudadanos españoles
recolectaron fondos para la República, y funcionó la
comisión de homenaje a Florentino Ameghino, además del
Cine Club.
La
celebración del 90° aniversario es muy importante para la
entidad y la comisión, destacaron los entrevistados,
abocándose en estos días a la programación de los
festejos. Adelantan que, más allá del acto protocolar a
realizarse el 29 de marzo, prevén una agenda de
actividades que se extenderá a lo largo del año. “Será
-explicó Rodríguez- un año de festejos”. Al efecto,
solicitan que todas aquellas personas que cuenten con
material fotográfico o anécdotas relativas a la entidad,
se acerquen a la sede para enriquecer el patrimonio
histórico de la biblioteca.
Otro plan
inmediato es el de pintar el frente, acorde a un estilo
más parecido a lo que fue en su momento. Antonio
Pallavidini anota que cada paso es un esfuerzo grande,
pero valora el hecho de que el edificio fuera realizado
por los arquitectos contratados para terminar la Basílica
y que dejaron su huella en tres edificios locales: la
esquina del Bazar Dos Mundos, la esquina del almacén de
Iturriaga y la Jean Jaurés.
En el
presente, además, la comisión se ha propuesto optimizar el
servicio a socios y usuarios, completando la
informatización de su patrimonio, lo que permitirá
agilizar consultas, efectuar fichas de lectura de cada
socio y, para el futuro, contar con una terminal donde el
socio pueda realizar su propia consulta.
Años
de historia
En el año
1918 un grupo de lujanenses tuvo la feliz idea de fundar
una biblioteca con el fin de tener un lugar donde poder
reunirse, cambiar ideas, leer, estudiar, ya que el café no
era apropiado para esas actividades.
En la
asamblea constitutiva estuvieron presentes Pablo Torreta,
René Rossi Montero, Eduardo S. Vilieri, Heraldo Valcerde,
Jacinto Urbino, Luis A. Bolgiani, Bachisio Sías, Luis
Pignataro y Miguel Ángel Pérez. El capital con que contó
la biblioteca fue de 4 pesos.
Estos
datos corresponden a la investigación que en su momento
realizara José María Scarnato, para su libro
"Rememorando", donde destinó muchos capítulos a
instituciones y personalidades que forman parte de la
historia local.
Según
describe con relación a la entidad, en la primera asamblea
se designó una comisión provisoria con el fin que corriera
con el trabajo de organización y redacción de los
estatutos que regirían los destinos de la flamante
institución.
La
biblioteca quedó definitivamente organizada el 29 de marzo
de 1918, que es la fecha que se considera como la de su
fundación.
El 13 de
mayo de ese año se realizó una asamblea general que fue la
encargada de aprobar los estatutos y elegir la primera
comisión directiva de la institución, que desde entonces
tantos bienes culturales reportó a nuestro pueblo.
La
biblioteca se fundó en un local de negocios propiedad de
Bueri, ubicado en la esquina de Alsina y Lavalle, donde
actualmente se encuentra un edificio de departamentos.
Comenzó a funcionar inmediatamente y estuvo allí varios
años.
En enero
de 1919 fue reconocida por la Comisión Protectora de
Bibliotecas Populares. Ello constituyó indudablemente, un
gran paso para su afianzamiento posterior.
Luego
pasó a ocupar un local de la calle Italia. La parte
izquierda de esa casa la ocupaba la biblioteca y la
derecha la habitaba con su familia don Juan Carlos
Márquez, entonces regente y después propietario de EL
CIVISMO.
Más
adelante la entidad se trasladaría a Rivadavia entre Mitre
y Las Heras, lugar que fue provisorio hasta la
inauguración de la casa propia que fue construida en la
calle Lavalle entre Humberto y Alsina.
El nuevo
edificio se inauguró oficialmente el 6 de noviembre de
1927, contando con la presencia del gobernador de la
provincia Dr. Valentín Vergara, así como autoridades
locales y numeroso público.
A lo
largo de los años, no fueron pocas las vicisitudes que
debió sortear la entidad para llevar adelante su misión
cultural. Del mismo modo, personalidades del mundo de la
literatura y otras ciencias la visitaron concretando un
aporte de singular valía para la comunidad. |