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De positivo,
debe pasar a fructífero
El método
de trabajo, a simple vista, parece acertado. Trasladar el
gabinete provincial a un municipio, llegar junto al
gobernador, y en esa ciudad escuchar los planteos urgentes
que tengan para realizar los responsables de cada área de
gobierno comunal. Eso fue lo que sucedió el jueves en el
Museo Municipal de Bellas Artes y el trabajo se extendió
durante más de dos horas.
Para
realizar una tarea ordenada y que no se dispersara en
grandes alocuciones, lo que se pidió desde Gobernación fue
que los secretarios o directores presentaran los títulos
de las necesidades de su área. Ante ello, los ministros
expondrían respuestas y eventuales soluciones.
Los
funcionarios locales hicieron los deberes. Cada uno llevó
un informe de situación y resumieron cada concepto con
pedidos concretos. Entre otras cosas, se solicitó
maquinaria para arreglar caminos rurales y para prestar
los servicios urbanos; más patrulleros; más personal
policial que permita disminuir el tamaño actual de las
cuadrículas; dinero para refaccionar 21 de los 22 centros
de atención primaria que se esparcen en toda la geografía
local; destrabar la burocracia que impide la llegada a dos
barrios de Luján de salas de primeros auxilios con todo su
equipamiento; dinero constante y sonante para enfrentar
parte de la deuda heredada, 21 millones de pesos, y lo que
la comuna tarde o temprano -millón más, millón menos-
tendrá que erogar de los cerca de 12 millones de pesos por
los que está demandada en 60 juicios. También se pidió la
apertura de líneas de crédito blando para que las pequeñas
y medianas empresas -todas, no sólo las que por diferentes
razones o contactos caían simpáticas al gobierno de turno-
accedan a dinero que les permita soñar con un crecimiento
productivo; mejoras edilicias en establecimientos
escolares, y dinero para la puesta en marcha de la planta
depuradora y del nuevo espacio para el depósito y
selección de los residuos sólidos urbanos.
El método
de trabajo tiene otra particularidad positiva: todo se
habló delante de los medios de prensa. Por esa razón, el
jueves quedó establecida y difundida una gran cantidad de
promesas que ahora deberán concretarse.
Sólo de
esa manera, lo que hoy se vislumbra como positivo pasará a
ser fructífero.
Lo
contrario sería el paso del tiempo sin que se realicen las
obras que prometió la ministra de Infraestructura; sin que
lleguen las aulas que ofrendó el director de Cultura y
Educación; sin que se gire el dinero que aseguró el
ministro de Salud; sin que lleguen los canales de
financiamiento que prometieron los responsables del Banco
Provincia y de Producción o la capacitación que se
describió desde el área de Trabajo.
Si eso
pasa, es decir, si el tiempo pasa y las promesas no se
concretan, el jueves, entonces, sólo asistimos a una muy
ordenada puesta en escena, para que los medios tengan
material de sobra para sus horas o páginas de información. |