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La renuncia
de Raúl Matranga
Qué
difícil es irse así Raúl. Qué pena para nosotros que
te vayas así Raúl. Cuánto dolor para quien dio tanto
durante tanto tiempo.
Pero...
nada es en vano. Es preferible no verte, a verte enfermo.
Es preferible recordar tu sonrisa, a ver fruncido tu
ceño.
Porque
son muchos los años, son muchas las enseñanzas, son
muchos los momentos compartidos, son muchos los
campamentos... y son esas muchas cosas que siempre van a
estar en las aulas del Instituto, en la pista, en el
campo, en nosotros.
Y quizás
los nuevos estudiantes no sepan de vos, pero todos
aquellos que fueron tus alumnos siempre te van a tener
presente porque sos un gran profesor, porque sos
verdaderamente DOCENTE, porque sos exageradamente
trabajador, porque sos justo y porque sos un profe
macanudo. Y eso no se pierde Raúl, y eso no se olvida.
Gracias
por todos estos años, gracias por lo que aprendí,
gracias por lo que me enseñaste, gracias por compartir el
amor por la docencia, gracias por compartir el amor por la
Educación Física, gracias por compartir el amor por el
Instituto.
Y te
espero, en algún aula de la UNLu, para seguir
compartiendo como alumnos.
Te quiero
mucho.
Lola
Martínez
Sumar
humildemente
En el
tiempo transcurrido entre que envié una nota a la
Municipalidad el 24 de enero por la mañana, por mesa de
entrada a nombre de la intendenta Graciela Rosso, y
decidí enviarla a la redacción de El Civismo siendo
publicada el miércoles 6 de febrero, ocurrieron cosas
movilizadoras. Tomo ésta como bandera propia porque estoy
convencida de que hay que salvar lo que muchos otros
hicieron, logrando lo que es hoy este Instituto.
- El
Civismo sacó dos notas referidas al tema: una, hablando
el Sr. Palomeque, subdirector de Educación y la
intendenta Graciela Rosso, directamente sobre el Instituto
(que vale aclarar depende de la Dirección General de
Cultura y Educación de la Provincia y no de la
Secretaría de Educación); y otra sobre los proyectos
educativos de la ciudad.
-
Aparecieron tres cartas de lectores Una de alumnos,
comprometidos, responsables, hacedores de la educación
entre las que, para orgullo personal, se encuentra una de
mis hijas, lo que me moviliza por responsabilidad, respeto
y admiración el acompañarla en esta lucha por mantener
su lugar de estudio y el respeto a quienes la llevan de la
mano en este lugar de formación humana. Otra de Antonino
Martínez, por demás respetado en el ámbito educativo,
cultural y social de la ciudad, estableciendo la labor
esforzada, meritoria, y demás de quienes están
trabajando en esa casa de estudios. Y una tercera de una
DOCENTE que, además, es profesora en el Instituto, por lo
que su palabra vale por el valor, por el sentimiento y por
el criterio.
- Se
acercó al Instituto la Sra. Dora Arce, presentándose
como la nueva directora.
- El 25,
por la tarde, se presentó el Sr. Palomeque y solicitó al
personal auxiliar -que tampoco habría sido confirmado,
por lo que el gremio de porteros les sugirió que igual se
hicieran presentes hasta no tener un cese escrito y
definitivo, ya que de lo contrario, por ante la Dirección
de Cultura, estarían haciendo abandono de cargo- y a un
empleado de planta, las llaves del Instituto; y comenzaron
a hacer un inventario de lo allí existente.
- Por la
noche del mismo día, el subdirector de Cultura y personal
de la Municipalidad se acercaron al predio donde funciona
el Instituto, que reitero es municipal dependiente de
la Dirección General de Cultura y Educación desde la
DiPrEGeP, y procedieron a cambiar la totalidad de las
cerraduras.
Vale
aclarar y analizar, entonces, y muy sintéticamente, que
lo que está en juicio, si podemos hacerlo desde nuestro
humilde lugar de seres pensantes, no es sólo el fondo
sino LA FORMA en que se está llevando a cabo la
“reorientación”: ésta, como se da y destaca “Lola”
Martínez en su nota, pone un espacio de violencia, de
intransigencia. Lo de “meter mano” sinceramente es una
expresión prepotente y poco oportuna para el caso y el
tema docente.
Siento
que debo agregar a mi opinión que es de sabios y de
humildes poder mirar lo actuado, replantearse las medidas,
las formas, los tiempos, y decir y ejecutar una “marcha
atrás” a lo que no corresponde. Desde un principio
sentí que, tal vez, si “el dueño” deseaba cambiar,
hubiera sido oportuno permitir -con criterio y sin
apresuramientos- que el conjunto cerrara los
ciclos. De esta manera se otorgaba a todos la posibilidad
de acomodación necesaria; y, además, se podía
confirmar, en ese período, después de una concienzuda y
criteriosa evaluación -estudiando la realidad desde
adentro y desde todos los costados- la posibilidad de una
reformulación o reorientación, SÓLO de ser necesario.
Todo lo
ocurrido recuerda, para los memoriosos, los actos que
vivimos en la década del 70, más precisamente los de un
20 de diciembre de 1979 cuando se decretó el cierre y
cambio de características educativas de la UNLU.
Podríamos hoy parafrasear a intelectuales como Ernesto
Sábato, Américo Ghioldi, que se sumaron a la Comisión
de Amigos de la Universidad para pedir que no se cerraran
sus puertas. Ellos, que se animaron a levantar su voz
diciendo, por medio de una solicitada dirigida al ministro
Llerena Amadeo, que “ningún gobierno, inclusive
los más despreocupados por la educación y la cultura,
atentó contra las universidades, cerrándolas o desjerarquizándolas
a institutos”. Nosotros podríamos ver que esto
puede aplicarse a un Instituto Superior, planteándonos
que lo que se propone el gobierno local sería desjerarquizar
al Instituto Municipal Superior de Educación y
Tecnología a un nivel de “escuela profesional, o
de oficios, o de capacitación técnica u operaria, o
talleres, estableciendo que este lugar existe en los “espacios
de educación” desde otra rama y nivel.
El
30 de julio de 1984 se reabrió la UNLu. Años más
tarde, en el 2006 que fue el “año del reclamo por la
Reparación Histórica“, Graciela Rosso decía, desde su
lugar en la Cámara de Diputados de la Nación por la
provincia de Buenos Aires (puede leerse en el orden
del día número 1.879 del año 2006, de la versión
taquigráfica de la sección de la Cámara) un discurso
importantísimo. En él hacía hincapié en la importancia
de lo que “se dejaba”, se desentendía o
desatendía al rejerarquizar la UNLu, haciendo referencia
a los alumnos, a la idiosincrasia de las carreras, al
sentimiento de acercar la educación al pueblo, al pueblo
real, y de facilitar el acceso a los sectores más
desprotegidos, ya que se habla de educación pública
y de un establecimiento montado, en funcionamiento, con
crecimiento, proyectos, docentes involucrados. Palabras
que nos recuerdan, a los que conocemos el funcionamiento y
crecimiento que este Instituto Municipal Superior de
Educación y Tecnología “Emilio Mignone”, éste,
el de hoy, lo que llegó a ser de la mano de Griselda,
Raúl, Claudia. Y cierra con un párrafo en el que
recrea los dichos del mismo Emilio Mignone, reiterando:
“Esto es lo que no se quiere (apuntando a la calidad
de lo hecho por otros) y se considera subversivo aunque no
se lo diga abiertamente”.
Por eso,
ahora más que nunca, “donde se hace educación no se
hace partidismo”.
No se puede estar en contra de lo que otros hicieron. SE
DEBE SUMAR objetiva, concienzuda y humildemente. Se debe
ser mucho más inteligente que meramente un opositor.
Silvia
López Arce
Rutas
fatales
Con
profundo pesar vuelvo eternamente a ver que nuestras
autoridades distraen su tiempo de gestión y el dinero de
los contribuyentes en cosas totalmente sin importancia y
fáciles de solucionar con los métodos ya preestablecidos,
pero siempre y cuando sirvan políticamente a sus fines
mezquinos sin importar si entorpecen, provocan accidentes,
impiden arribar en tiempo y forma a las emergencias, a
reprimir hechos delictivos, maltratando a la pobre
víctima que, descompuesta o con múltiples fracturas,
debe soportar las frenadas, los saltos y todo tipo de
movimientos bruscos ocasionados por ellos los benditos
"lomos de burro".
Yo
siempre me he preguntado realmente qué función cumplen
los mismos y automáticamente surge la respuesta: tratan
de suplir a los señores inspectores de tránsito, los
cuales se encuentran agazapados a la espera de que algún
conductor distraído cometa una infracción (seguramente
sin demasiada importancia) para aplicarle todo el rigor de
la ley, o están conversando entre ellos esperando a que
llegue la hora de retirarse.
Es
indignante, pero una vez más tenemos que lamentar la
pérdida de un vecino (Flavia Bruni, de 32 años) la cual
también se podría haber evitado, simplemente con
mantener nuestras rutas en condiciones, tapando los pozos
con ese material que malgastan en los "lomos de
burro", cortando el pasto, utilizando el personal que
deambula realizando tareas sin relevancia, pero siempre
queda muy poco claro (por algún motivo oculto) si las
rutas pertenecen a Vialidad, si son responsabilidad de las
empresas concesionarias de los peajes o bien se excusan
argumentando que no tienen presupuesto, mientras tanto la
gente se muere o mejor dicho la matan.
Por otro
lado, también siguen entorpeciendo el tránsito de los
ciudadanos responsables por no sancionar a un par de
inadaptados que se entretienen corriendo
"picadas", y que mucho no les molesta el
accionar municipal pues automáticamente cambian de
circuito trasladando el problema a otro barrio.
En fin,
creo que hay que ponerse los pantalones largos y pensar en
soluciones reales, dejar de una vez por todas de lado los
compromisos e intereses personales y hacer cumplir la ley
en toda su dimensión.
Estoy
completamente seguro que hay funcionarios capaces y con
las manos libres dispuestos a encaminar nuestra seguridad,
pues entonces que recojan el guante y pongan manos a la
obra, el municipio, la fuerza policial, las concesionarias
viales, y/o quienes tengan directa responsabilidad en la
tarea de velar por la seguridad de la comunidad de Luján
toda. Y por fin dejemos de lamentar víctimas de ilícitos
y pérdidas de vida sin sentido, por nosotros, por
nuestros hijos, por un futuro mejor.
M.A.S.
DNI
11.615.683
Recordemos
y veamos juntos
Con
sorpresa leemos en EL CIVISMO que el Sr. Santillán,
presidente del Centro de Jubilados de Open Door,
manifiesta su desagrado porque nuestro Grupo no se ocupa
de puntuales reclamos a favor de los jubilados.
Recordemos:
En
distintas fechas visitamos su digno hogar para plantearle
a usted y a todo el Centro que preside, nuestra propuesta
de lucha para recuperar el Pami a través de elecciones
libres. También lo hicimos partícipe de nuestro reclamo
de ajuste salarial ante el ANSeS.
En otra
oportunidad le propusimos que usted nos habilitara a
realizar una asamblea en su Centro, a fin de brindar una
mayor información a todos los jubilados de Open Door
acerca de la necesidad de luchar –todos juntos- por
recuperar la movilidad en los haberes que percibimos.
También le hicimos llegar, por intermedio del amigo
Osvaldo Vedia, los volantes informativos de todo lo
actuado por el Grupo en defensa de nuestros justos
Derechos Sociales. En el mismo le explicitábamos que
nuestro reclamo del 82% (movilidad) la realizábamos con
el derecho que nos otorga el Art. 14 bis de nuestra
Constitución Nacional, y amparados por el Art. 13 de la
misma nos organizamos y acudimos a un Recurso de Amparo al
que usted también fue invitado a participar.
Además,
le recordamos las veces que usted nos ha visto en el Pami,
pero nunca se acercó para manifestarnos su apoyo o su
desacuerdo con nuestro accionar.
Además,
usted termina su escrito dejando dos cosas en duda: una,
que resulta evidente, es su apoyo al actual Gerente, cosa
que nosotros nunca hicimos porque el Pami es nuestro y no
aceptamos alcahuetes políticos avenidos salvadores de la
mano de los corruptos funcionarios del Pami central. Y la
otra, que usted tira con sutileza, es “¿qué pasa?”.
Señor
Santillán: para nosotros ser solidarios es una premisa,
para otros es... hacer obediencia debida, mirando sin
querer ver cómo nos flagelan con el robo del Pami y del
mísero aumento de 7,5% en nuestros míseros salarios.
Con todo
esto queremos recordarle, con singular respeto, que lo
esperamos de nuestro lado. ¡Suerte!
Grupo de
Jubilados Independientes |