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Por favor, déjense de
banalidades
Desde mi humilde lugar de
ciudadano común siempre traté de aportar mi granito de
arena al gobierno de turno o, en todo caso, llegar con una
crítica constructiva a quienes corresponda. De manera que
lo que a continuación voy a exponer nada tiene que ver
con política, aunque sí me interesa y más aún el
trabajo de los elegidos.
Leo con desparpajo en
este bisemanario, página 3 del sábado 28 de junio de
2008, “Si o no para Di Monte”. Nuestro Concejo
Deliberante está “trabajando” para determinar si al
ex arzobispo de Mercedes-Luján, Rubén Di Monte, lo
declaran hijo dilecto de esta ciudad.
Y entonces me surgen tres
preguntas. ¿Querrá el ex arzobispo que lo distingan con
ese nombramiento? Porque si bien es cierto que a semejante
investidura eclesiástica no se llega por casualidad, ni
tampoco se puede dudar de la obra por él realizada en
Luján, también es cierto que fue un enviado de Dios y,
por lo tanto, no necesita que le reconozcan públicamente
nada para sentirse pleno, ya que fue ésa su misión en la
tierra.
¿Creen los señores
concejales que con este nombramiento el ex arzobispo puede
creerse mejor? Pues yo creo categóricamente, por lo antes
expuesto, que es imposible.
¿Conocerán los señores
concejales algún salmo de la Biblia? Porque en casi todos
ellos, Jesús les dice a sus apóstoles que sólo
cosecharán penurias y desprecio y no alabanzas.
Espero que no sean todos
los representantes del pueblo los que estén de acuerdo
con esta magistral idea, por lo menos para tener la
esperanza de que tanto no nos equivocamos.
También espero que sigan
transpirando la camiseta para solucionar, por ejemplo, el
cableado subterráneo en reemplazo del cableado aéreo,
proyecto que data de una ordenanza de 1996 y que las
empresas comprometidas deben terminar el 1º de enero de
2010, ordenanza que les fuera presentada por el
Departamento Ejecutivo y de lo cual deduzco que de los
cables subterráneos ni noticias.
Y si les sobra un poquito
de tiempo, cosa que no creo, traten en otra sesión, pero
solucionen rápido, la falta de alimentos en comedores
populares.
Señores concejales, el
pueblo está defraudado, se siente engañado, atropellado.
No crean sus mismas palabras, cuando dicen que el pueblo
perdió la memoria. Ya se darán cuenta de que no es así.
Por favor, déjense de
banalidades.
Luis Alberto Comite
Postal del presente
...hombre grande, de
tamaño y edad, tenía en cada mano una pequeña bandera
argentina sin saber qué hacer con ellas. Su gesto de
babieca evidenciaba que jamás había llevado en alto
nuestra bandera con orgullo o por haber recibido esa
distinción por un merecimiento de honor. Imagen patética
blandiendo las dos banderitas en medio del escenario.
Desde ese mismo escenario de hierros atravesados que
tendrían la misión de preservar a alguien de algún
posible ataque (vaya a saber de qué fantasmas), la
señora postulada como Presidenta, por propia iniciativa
de quien manoseaba nuestra insignia nacional, increpaba a
los habitantes del pueblo argentino.
Pueblo sumiso y
aguantador el nuestro, salvo cuando hay que defenderlo de
mentiras urdidas para lograr seguidores, a los cuales les
es más cómodo no pensar, no razonar, no trabajar porque
reciben retribuciones por el esfuerzo de estar presentes
frente a la crispación de quien vocifera frases
deshilvanadas, entendibles para pocos.
¿Qué hicieron de mi
Patria o pretenden hacer? ¿Qué significa esa imagen gris
y grotesca de inspiración stalinista bañada con el
avance del fatídico nazismo?
Desde mi sillón casero
estudiaba los rostros "cooptados" y captados por
los flashes televisivos. Aquellos
rostros incondicionales aderezados con las abultadas
dádivas que después del acto amasan maravillas
inexistentes por los conceptos vertidos y por todo lo
acontecido en esa escena montada. Para el caso se
esmeraron con bastante prolijidad y con mucho dinero
extraído de los platos de los hambrientos que ellos dicen
alimentar. Sin embargo no se les movía ni un músculo de
la cara; sólo se advertía una seriedad inusitada que
escondía cualquier atisbo de disconformidad.
Después vendrán los
análisis de los cambiantes noteros televisivos,
aburriendo días y días con palabras repetidas y copiadas
del último iluminado acercado al zigzagueante poder.
Susana Echagüe
Ciudadanos de Luján
Les escribo esta carta
para contarles que soy una alumna de 5º A de la Escuela
Nº 14, y estoy triste y preocupada por la gran cantidad
de distintos tipos de basura que veo todos los días en la
vereda de mi escuela.
Quiero pedirles que
reflexionen y cambien su actitud, ya que sin esa basura la
escuela se vería más linda y limpia. Además hay
residuos que provocan enfermedades y atraen animales como
perros, gatos, ratas y, por supuesto, microbios.
Debemos acostumbrarnos a
colocar la basura en los cestos y así todos tendremos una
escuela más sana y agradable para disfrutar.
Me despido de ustedes
esperando ver muy pronto a mi escuela libre de basura.
PD:
cuidemos mucho esta escuela, ella es de todos y nos
necesita.
Guillermina Delgado |