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Cincuentenario de la
Unión de Educadores Bonaerenses- Distrito Luján
La Casa del Maestro
Escribe María Teresa
Tartaglia de Silvano-Docente
El 15 de julio de 1958
nació la Unión de Educadores Bonaerenses del Distrito de
Luján. Sus Estatutos fueron aprobados el 9 de
agosto de 1958. Surgió así La Casa del Maestro,
lugar que desde aquel momento reúne, une, vincula,
acompaña a los educadores.
Era presidente de la
República Argentina Arturo Frondizi, gobernó desde
el 1º de mayo de 1958 hasta el 29 de marzo de 1962 y
pertenecía a la Unión Cívica Radical Intransigente
(UCRI). Sus ministros de Educación fueron el militante
católico Luis R. Mc Kay y Héctor B. Noblia,
pertenecientes a uno de los sectores más progresistas del
radicalismo, que había encabezado el dirigente de la
provincia de Buenos Aires Moisés Lebenhson.
Era intendente electo
de Luján Silverio Pedro Sallaberry (UCRI).
La educadora y escritora
Adriana Puiggrós escribió: “El gobierno frondicista
ordenó la cuestión docente, impulsó la teoría del
planeamiento, comenzó la transferencia de escuelas
nacionales a las provincias y abrió la puerta grande a la
enseñanza privada. En 1958 se promulgó el Estatuto del
Docente, comenzaron a funcionar las Juntas de
Calificación y Disciplina y se realizaron concursos.
(...) Se creó la Comisión Permanente de Coordinación
Escolar, se firmaron convenios de coordinación con las
provincias y por primera vez en la historia se logró un
acuerdo curricular básico para un programa de aplicación
en todas las escuelas provinciales y nacionales del país
(...) Se construyeron 126 escuelas y se repararon 521. Se
crearon 120 colegios secundarios y profesorados para la
formación de docentes de nivel medio. Frondizi creó el
Consejo Nacional de Desarrollo (CONADE) (...) En el
Ministerio se formó un Servicio de Planeamiento vinculado
con la CONADE y con la UNESCO. La meta de la educación
comenzó a ser preparar recursos humanos para el
desarrollo. Se creó el Consejo Nacional de Educación
Técnica (CONET) (...) y se vinculó éste con la
Organización Internacional del Trabajo y UNESCO. La
Universidad Obrera Nacional pasó a llamarse Universidad
Tecnológica (...) Se creó el Bachillerato en Sanidad en
coordinación con Salud Pública y se realizó el primer
Seminario Latinoamericano de Educación Sanitaria (...) El
mayor conflicto fue provocado por el proyecto que
impulsaba la educación privada, que dividió a la
opinión pública (...)”.
En Luján se construyeron
escuelas como la Nº 7 (en el barrio Santa Elena) y la Nº
13 (Torres). Con el sistema de consorcio entre vecinos, la
Municipalidad y el Ministerio de Educación, se
construyeron los nuevos edificios de las escuelas Nº 21
(La Loma), Nº 15 (Barrio San Francisco), 22 (Paraje
Granaderos) y el Jardín de Infantes Nº 1.
En este acontecer
educativo nacía en Luján,
el 15 de julio de 1958, la Unión de Educadores
Bonaerenses.
¿Qué impulsó a
un grupo de docentes a unirse y formar esta asociación?
La defensa del salario,
equiparando los sueldos con los maestros nacionales y el
82% móvil para jubilación. El 15 de julio comenzaron las
reuniones y ese fue el motivo por el cual se fijó la
fecha de iniciación de la asociación. En las fuentes
escritas que preserva la Unión de Educadores Bonaerenses
se expresa:
“Reunidos en Asamblea
designan una comisión Directiva que es la encargada de
coordinar todo lo que se relaciona con el movimiento de
unificación del Magisterio. Forman esta comisión: Ana
Valiente de Etcheverry, María Teresa Iturriaga; Celsa
Lucca de Menéndez; Aída Zuloaga de Ávalos; Isabel A.
Martín; Elsa M. F. Garavano de Bertolino; María Ester
Iribarne de Manzi; Obdulio Bertolino, Héctor Scorzo,
Enrique Oliva, Roque Manzur, Juan C. Vocaturo, Mariana I.
Giacoia.
“Se realizan agitadas
asambleas donde todos los docentes exponen sus puntos de
vista, sus temores, las formas de trabajo, su optimismo y
sus esperanzas.
“De toda esa lucha
desarrollada durante este año, surge la primera Comisión
Directiva de la Unión de Educadores Bonaerenses del
Distrito de Luján, formada por: Secretario General, Roque
Manzur; Subsecretario, Obdulio Bertolino; Secretaria de
Actas, Mariana Isabel Giacoia; Tesorero, Héctor Scorzo;
Vocales: Juan Carlos Vocaturo, Ana Valiente de Etcheverry,
Elsa María F. Garavano de Bertolino, Isabel A. de
Martín. Suplentes: Celsa Lucca de Menéndez, Enrique
Oliva y María de Manzi.
“Difíciles momentos
hay que enfrentar, la organización de un gremio así lo
exige (...)”.
¿Qué establece el
Estatuto?
El Estatuto de la
Unión de Educadores Bonaerenses fue redactado por el
docente Roque Manzur, con la colaboración de Obdulio
Bertolino y docentes de distritos vecinos. Fue aprobado el
9 de agosto de 1958. En el Capítulo I, artículo
primero, se expresa que se “denomina Unión de
Educadores Bonaerenses del Distrito de Luján, la entidad
gremial fundada el 15 de julio de 1958 con el objeto de
representar a los maestros y profesores de los
establecimientos educativos del distrito de Luján,
dependientes del Ministerio de Educación de la Provincia
de Buenos Aires”. El domicilio legal se constituía en
la ciudad de Luján. El artículo 3 detalla los
fines de la entidad: “a) representar a los educadores
del Distrito ante los poderes públicos; b) defender los
intereses del magisterio del Distrito procurando por todos
los medios a su alcance el cumplimiento de las leyes que
regulan la función de los maestros y en especial el
estricto cumplimiento del Estatuto del Docente; c)
promover las modificaciones de la legislación en todos
sus aspectos con el objeto de mejorar la condición
económica, social y cultural del maestro; d) estimular el
acrecentamiento del acervo cultural del magisterio
pudiendo promover, con tal objeto, reuniones,
conferencias, cursillos, viajes, debates, espectáculos,
formación de bibliotecas, etc.; e) procurar por todos los
medios posibles el mejoramiento de las condiciones de vida
del maestro y su familia promoviendo la creación de
cooperativas, la facilitación al acceso a la vivienda
propia, asistencia médica y jurídica, posibilitar el
descanso, las vacaciones, viajes; f) intervenir en el
estudio y sanción de las leyes, decretos y resoluciones
oficiales vinculadas con la escuela y en particular
planes, programas y textos de estudio (...); g) arbitrar
los medios posibles para el cumplimiento de estos fines,
tales como la adquisición de inmuebles, hoteles, campos
de deportes, y/o concertar convenios con el Estado, con
otras entidades o particulares con el mismo objeto”.
El artículo 4
establecía que la Unión de Educadores Bonaerenses podía
adherir a otras entidades similares o formar parte de una
Federación o Confederación de agrupaciones del mismo
tipo.
El Capítulo II
habla sobre los socios. El Capítulo III del
Capital Social. El Capítulo IV de la Dirección y
Administración. Capítulo V, Deberes y
atribuciones del Consejo Directivo. Capítulo VI, del
Secretario General. Capítulo VII, del
Subsecretario. Capítulo VIII, del Secretario de
Actas. Capítulo IX, del Tesorero y Protesorero. Capítulo
X, de los Vocales. Capítulo XI, de los
Revisores de Cuenta. Capítulo XII, de las
Asambleas. Capítulo XIII, de las elecciones. Capítulo
XIV, de la Junta Electoral. Capítulo XV, de
los conflictos. Capítulo XVI, de los Delegados. Capítulo
XVII, disposiciones generales. Capítulo XVIII,
disposiciones transitorias.
¿Cómo comienzan a
transitar este camino?
El Acta Nº 1 es del
día 4 de septiembre de 1958. De acuerdo a las fuentes
orales que se buscaron desde La Casa del Maestro, las
primeras reuniones se anotaban en apuntes. El acta que se
conserva como “Acta Nº 1” fija la reunión de la
Comisión Directiva en la calle Italia 646, casa de Aída
Zuloaga, y estuvo presidida por Roque Manzur con la
asistencia “de los miembros anotados al margen” que
son: Celsa Lucca de Menéndez, Isabel A. Martín, Elsa
María F. Garavano de Bertolino, Aída Zuloaga de Ávalos,
Héctor Scorzo, Obdulio Bertolino, Enrique Oliva, María
Antonia Delorenzi de Semini, María Teresa Iturriaga.
En esta reunión se
organizó la Secretaría, se dio el informe de Tesorería,
se determinó que en los periódicos Noticias Gráficas,
El Pueblo y La Prensa se había publicado la lista de las
autoridades de la Unión de Educadores Bonaerenses, filial
Luján, y se hizo una adhesión a los actos del Día del
Maestro. También se trató y resolvió la elección de
los cargos, el mandato para el plenario a realizar por la
mesa Coordinadora en la cual se reunirían los delegados
de las entidades para tratar la posición a adoptar ante
la medida de fuerza que se organizaba y que tenía como
motivo “la incomprensión de las autoridades que
desoían sus pedidos de mejores salarios y a los que ni
siquiera recibían en sus despachos, para lo cual
encabezan un movimiento de fuerza que estalla por tiempo
indeterminado el 1º de octubre de 1958”.
Se aclaraba que antes de
la reunión del plenario cada delegado en su distrito, a
través de asambleas de docentes, “recabará el sentir
de los maestros y llevará el mandato al seno de la
reunión”. Para esto se resolvió una reunión el día
lunes 15 de septiembre a las 18.30 horas. También se
resolvió formar subcomisiones de acuerdo a las
necesidades y trabajos que fueran surgiendo.
Desde los recuerdos y
fuentes orales y escritas hemos querido evocar los
inicios de la Unión de Educadores Bonaerenses de
Luján. Sus nombres, unidos a los de todos aquellos
docentes protagonistas de la vida educativa y cultural de
nuestra localidad en 1958 y los que siguieron este camino,
marcaron la senda de la unidad docente, del trabajo en las
aulas, del quehacer educativo y de la pasión por la
educación. Recordar, conmemorar cincuenta años de labor
de una entidad que reúne y une a los docentes como lo
hace la Unión de Educadores Bonaerenses significa
también hacer presentes a muchos ausentes, tratar de
evitar olvidos y homenajear a quienes no están y a
quienes continúan la tarea a pesar de las dificultades a
las cuales nos enfrentamos.
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