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El tema de los problemas
ambientales
Escribe: Cristian
Frers–Técnico Superior en Gestión Ambiental y Técnico
Superior en Comunicación social
Un sabio sentenció en
cierta ocasión: “Nadie comete un error más grande que
el que no hace nada porque sólo puede hacer un poco”.
Es fácil dejar que las noticias acerca de los grandes
problemas ecológicos nos abrumen y paralicen. La calidad
de vida de la población empeora día a día. Muchas son
las causas que provocan esta situación pero, en gran
medida, es producto del deterioro en que se encuentra el
ambiente.
Los problemas ambientales
son generados por actividades, procesos o comportamientos
humanos que trastornan el entorno y ocasionan impactos
negativos sobre el ambiente, la economía y la sociedad,
cuyos efectos en el mediano y largo plazo ponen en riesgo
la biodiversidad y la calidad de vida de toda la
humanidad.
Los problemas ambientales
relacionados al desarrollo económico y social están
siendo, desde hace algunas décadas, tomados cada vez más
en cuenta. El sistema de producción actual nos ha llevado
a una crítica situación de la cual no será fácil
salir.
Hasta el momento las
soluciones han venido de la mano de cambios tecnológicos,
de sanción de normativas más estrictas, de establecer
impuestos a quien contamine o de subsidios a quien elabore
productos verdes o amigables con el ambiente. Todas estas
medidas han tenido un éxito relativo; lo cierto es que la
situación ambiental del planeta es cada vez peor,
alcanzando niveles peligrosamente irreversibles.
Los problemas ambientales
globales son aquellos que, por su dimensión planetaria,
afectan de forma mundial o global al medio ambiente de la
Tierra. Latinoamérica y el Caribe enfrentan una
importante crisis ambiental debido a la contaminación y
la pérdida creciente de recursos naturales. Esta
tendencia debe revertirse y construir procesos hacia la
sustentabilidad. Para eso es necesaria la colaboración de
todos los ciudadanos.
El cambio climático, el
deterioro de los suelos, la contaminación de las aguas y
del aire, la inadecuada explotación agrícola y forestal,
la desaparición de especies, la pobreza en que viven las
poblaciones, son algunos de los problemas que enfrenta
nuestra sociedad, por lo que se hace necesario fomentar
conciencia sobre la importancia de la conservación
ambiental y el manejo eficiente de los recursos naturales.
Si tomamos como ejemplo
el cambio climático, se podría decir que consiste en la
acumulación de gases de efecto de invernadero tales como
el anhídrido carbónico, el metano, el oxido nitroso y
los clorofluorocarburos (CFC) que retienen el calor solar.
Probablemente estén causando un aumento gradual de la
temperatura media del planeta. Entre las consecuencias
posibles se cuentan el aumento del nivel del mar que
amenazará las zonas del litoral; la desertificación;
malas cosechas, condiciones climáticas extremas;
alteraciones en los fenómenos de las estaciones tales
como los monzones, y regímenes de lluvias imprevisibles
con extremos de inundaciones.
La situación del
ambiente en Argentina está caracterizada por un marcado
deterioro de los ecosistemas naturales, presencia
preocupante de niveles de contaminación, una incipiente
normativa de protección y recuperación, y en general,
por la ausencia o insuficiencia de información oportuna y
calificada. De esta manera, este país, en el
tercer milenio se enfrenta a problemas ambientales
diversos, tanto en magnitud como en escala.
En Argentina existen más
de 3.000 normativas ambientales, sin embargo, su
aplicación es deficiente y escasa. Pocas son las
sentencias, y más escasas aún las condenas que han
desalentado a los transgresores, y por más que la
Constitución Nacional garantice a todos sus habitantes un
ambiente sano, los problemas ambientales abundan y
deberían preocuparnos; pero parece que nos resignamos:
las quejas sobre ellos son más bien esporádicas.
Se pueden enumerar los
siguientes problemas ambientales que aquejan al país. En
general, la contaminación ambiental en Argentina es mayor
que lo que se podría esperar en un país con tanta
legislación ambiental. Como consecuencia de la
fragmentación de responsabilidades institucionales y la
falta de coordinación nacional, se ha producido un cuadro
de situación ambiental confuso que permite actitudes
irresponsables.
La contaminación de las
aguas subterráneas es considerada por algunos organismos
internacionales como el problema de contaminación más
importante en la Argentina. Esto es debido a los riesgos
de salud de una gran parte de los hogares de bajos
recursos que dependen del agua subterránea para sus
necesidades diarias. La fuente principal de esta
contaminación son los tanques sépticos y las aguas
residuales industriales. En muchos casos, hay basurales al
lado de las villas de emergencia, donde la mayor parte de
los hogares depende de las aguas subterráneas. En este
caso, la solución más efectiva es promover la extensión
de servicios de saneamiento y agua potable a los barrios
de bajos ingresos que actualmente no lo reciben.
Los basurales
incontrolados son una prioridad por los desechos
peligrosos que se arrojan en ellos. La poca cantidad de
plantas para el tratamiento y almacenaje de residuos
peligrosos hace que una gran proporción de residuos
peligros se tire en forma ilegal e impropia en basurales
al aire libre, arroyos locales, tanques sépticos y pozos
negros, desde donde lixivian el agua subterránea.
El caso de la
contaminación en Argentina, tanto de suelos, como de
aguas o del aire, es producto de un aumento constante de
la población de las ciudades y de los procesos
industriales, en un marco de legislación inadecuada y a
un problema de falta de infraestructura sanitaria y al
tratamiento de los residuos. La contaminación produce la
muerte de personas, de plantas y de animales, ya sea de
forma directa o indirectamente. Otros problemas que puede
provocar la contaminación es la minimización del poder
de biodegradación de las aguas, la destrucción de
hábitats naturales, la reducción de áreas
potencialmente aptas para la producción o recreación y
el deterioro de suelos y aguas aptos para el consumo y el
riego.
El desarrollo de un país
depende, entre otros factores, del tipo de producción y
de la orientación de las políticas en torno al
desarrollo de la sociedad. En algunos casos el proceso
productivo conlleva un claro deterioro del medio natural,
mientras que en otros es posible que se logre un mayor
equilibrio entre producción y conservación de la
naturaleza que impulse un desarrollo más sostenible.
Algunos humanos plantean
como solución a los problemas ambientales un absoluto
rechazo a todo aquello que signifique industrialización,
por lo cual significaría detener el crecimiento
económico de los países. Sin embargo, dicha solución no
parece ser la más acertada, pues ésta no sólo frena el
crecimiento sino el desarrollo productivo de los pueblos y
acentúa la pobreza, provocando, incluso, una mayor
presión sobre el uso de los recursos naturales por parte
de la gente de escasos medios de subsistencia. Otras
personas, plantean que la solución a los problemas
ambientales pasa por la aplicación de tecnologías
apropiadas y el establecimiento de un eficaz y eficiente
marco jurídico, que conlleve al uso y aprovechamiento
racional de los recursos naturales en la perspectiva del
desarrollo sostenible.
Es importante que se tome
conciencia de que por ignorancia o por indiferencia, se
pueden causar inmensos e irreparables daños a la
naturaleza, poniendo en gravísimo peligro la
supervivencia de la raza humana. La solución a los
problemas ambientales está en que todos los sectores de
la sociedad deben ser llamados a trabajar de manera
conjunta, comprometida y responsable, para hacer frente a
los grandes problemas ambientales, ya que es la única
vía para alcanzar el desarrollo sustentable y preservar
la riqueza natural, en beneficio de las presentes y
futuras generaciones.
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