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Día del
periodista
1810-7
de junio–2008
Escribe:
María Teresa Tartaglia de Silvano
El 7 de
junio celebramos el Día del Periodista. Es el profesional
que nos acerca información, nos ofrece su investigación,
nos ilustra acerca de los acontecimientos que ocurren y
que pueden no estar a nuestro alcance, nos ofrecen sus
ideas, interpretaciones. Todo tipo de información llega a
nosotros a través de su trabajo: temas políticos,
sociales, culturales, deportivos, económicos, de interés
general, de la vida cotidiana etc.
Son
infinitas las vetas de sus tareas: información oral o
escrita, su palabra y su imagen, su palabra a través de
los medios de comunicación oral o sus palabras escritas,
llegan cada día para reflejar la realidad que vivimos en
la cual todos somos protagonistas, acontecimientos, hechos
coyunturales. Lo que sucede a diario y lo vivimos como
actores sociales, en el país y en el Municipio, lo
conocemos en muchos aspectos por la información que
recibimos, que por ser variada y numerosa nos permite
discernir, observar, pensar y extraer nuestras propias
conclusiones.
¿Por
qué el 7 de junio? Porque es la fecha en que Mariano
Moreno, impulsor de la Gazeta de Buenos Ayres, logró la
aparición del primer número de este periódico oficial
en 1810. Periódico que dejó de aparecer en 1821. Fue un
patriota revolucionario, progresista, cuya figura está
ligada a las primeras etapas de nuestra historia en el
camino hacia la independencia. Abogado, orador,
periodista, magistrado, tuvo a su cargo el trabajo
intelectual y material de la Primera Junta de Gobierno,
redactor de las proclamas o decretos de ésta y que luego
se ponían a discusión. Era él quien trazaba planes, fue
el pensador, defensor de la instrucción pública y la
educación popular, fundador de la Biblioteca Pública de
Buenos Aires (hoy Biblioteca Nacional). Desarrolló un
debate público a través de la Gazeta sobre el modelo de
revolución que debía proponer la Junta de 1810,
escribió sobre su convicción acerca de la necesidad de
difundir los principios democráticos y de educar al
pueblo. Dueño de un espíritu activo y fogoso, sensible,
desinteresado, tuvo una vida corta pero brillante por sus
obras y pensamientos. Nació en 1778 y murió en forma
dudosa en alta mar en 1811, cuando había sido nombrado
representante diplomático ante las cortes de Brasil y
Gran Bretaña. Casado con María Guadalupe Cuenca (1804)
tuvo un hijo: Mariano (25/3/1805).
Volvamos
a la Gaceta. ¿Qué lo impulsó a fundar este periódico?
Expresaba Mariano Moreno: “El pueblo tiene derecho a
saber la conducta de sus representantes, y el honor de
éstos se interesa en que todos conozcan la execración
con que miran aquellas reservas y misterios inventados por
el poder para cubrir los delitos (...) para el logro de
tan justos deseos ha resuelto la Junta que salga a la luz
un nuevo periódico semanal con el título de Gazeta de
Buenos Ayres, el cual, sin tocar los objetos que tan
dignamente se desempeñan en el Correo de Comercio
(periódico escrito por Manuel Belgrano), anuncie al
público las noticias exteriores e interiores que deban
mirarse con algún interés. En él se manifestarán (...)
las discusiones oficiales de la Junta (...) el estado de
la Real Hacienda, las medidas económicas para su mejora y
una franca comunicación de los motivos que influyan en
sus providencias (...).
“La
utilidad de los discursos de hombres ilustrados que
sostengan y dirijan el patriotismo y fidelidad que se ha
desplegado (...) será motivo para que la Junta incite
para que escriban (...) y los estimulará para que los den
a conocer”.
Mariano
Moreno se expresó sobre la libertad de prensa: “Los
pueblos yacerán en el embrutecimiento más vergonzoso, si
no se da una absoluta franquicia y libertad para hablar en
todo asunto que no se oponga en modo alguno a las
determinaciones del gobierno, siempre dignas de nuestro
mayor respeto. Los pueblos correrán de error en error, y
de preocupación en preocupación, y harán la desdicha de
su existencia presente y sucesiva. No se adelantarán las
artes, ni los conocimientos útiles, porque no teniendo
libertad el pensamiento, se seguirán respetando los
absurdos (...) que ha autorizado el tiempo y la costumbre”
(...)
“Dése
acceso a la verdad (...) no se reprima la inocente
libertad de pensar (...). No se atacará el mérito y la
virtud, teniendo siempre como árbitro al pueblo (...)
“La
verdad, como la virtud tienen en sí misma su más
incontestable apología (...) si se oponen restricciones
al discurso, vegetará el espíritu como la materia y el
error, la mentira, la preocupación, el fanatismo y el
embrutecimiento harán la divisa de los pueblos, y
causarán su ruina y miseria”.
Sus
redactores fueron Mariano Moreno y en los años
siguientes, el Deán Gregorio Funes, Pedro José Agrelo y
Bernardo de Monteagudo. Los ejemplares, que tienen como
pie de imprenta la Imprenta de los Niños Expósitos
(instalada alrededor del año 1780, por obra del Virrey
Vértiz, que tramitó su compra al colegio de Monserrat),
eran pocos y por eso la necesidad de establecer su lectura
desde el púlpito, después de la misa mayor.
Mariano
Moreno desde la Gazeta y Manuel Belgrano desde el Correo
de Comercio, periódico fundado por él (1810- 1811),
supieron defender la libertad de prensa, la educación, la
igualdad, el derecho de los indígenas, la defensa de la
voluntad popular y denunciar la corrupción política, el
poder arbitrario de los gobernantes y aspiraron a destruir
el orden social establecido para construir en su lugar
otro más justo.
Bernardo
de Monteagudo, en el periódico El Independiente de 1815,
escribía: “El periodismo acerca ideas e información,
son la historia de los tiempos”, “testigos de
acontecimientos y verdad”, “son registros de
acontecimientos y nombres de aquellos que trabajan para su
Patria”, “el futuro historiador encontrará en ellos
material para completar lo que estudia”, “ocuparse de
la política, de sus hombres, de los legisladores, de la
vida cotidiana, de la industria, del comercio, de la
educación, de las artes es la noble misión que tiene el
periodista que sigue la verdad”.
Los
pensamientos de Mariano Moreno son parte de nuestras ideas
actuales. ¿Podemos discutir la necesidad de que el pueblo
esté informado? ¿El derecho de conocer la conducta de
nuestros gobernantes? ¿Las ideas de los hombres que
puedan ayudar a la comprensión de los sucesos que
ocurren? ¿La defensa de la libertad de prensa? ¿La
necesidad de conocer la verdad, de valorar la opinión del
pueblo como árbitro imparcial de lo que acontece? ¿Que a
través de la libertad de prensa se puede atacar la
mentira, la opresión, el fanatismo de aquellos que nos
gobiernan? ¿La libertad de prensa no es el camino más
firme para construir la Democracia?
El
trabajo del periodista tiene la característica de llegar
a nosotros, a nuestros hogares, como el amigo que nos
comunica la realidad en la cual estamos sumergidos. La
tarea en todos los niveles: nacional, provincial y local,
nos ayuda en el conocimiento y comprensión de la difícil
situación en la que vivimos. Tenemos la libertad de
elegir la información. Vivimos en Democracia. Lo que no
podemos aceptar es el ataque a los medios de
comunicación. Democracia, libertad, armonía, libre
pensamiento y expresión, son algunas de las
características ganadas desde 1983.
Defendamos
la libertad de prensa como camino de paz, tolerancia,
conciliación; aceptar las opiniones diferentes es
cimentar nuestra Democracia.
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