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Justicia por
Verónica Islas
El 21 de
mayo se cumplió un mes del asesinato de Verónica Islas
en el barrio Los Laureles y una misa recordó su presencia
entre familiares y amigos. A los 19 años, con proyectos y
ganas de construir su futuro, le han quitado la vida de
una forma violenta e incomprensible.
El
desamparo y la soledad caracterizan la situación de
quienes pierden un familiar y acuden a la justicia sin
contar, a un mes del crimen, con un defensor público y
mucho menos con las herramientas y recursos económicos
necesarios para afrontar viajes, lectura de expedientes y
acceso a la información. La solidaridad de un grupo de
vecinos no alcanza en estos casos, y nos preguntamos por
los recursos que desde el Estado tendrían que estar a
disposición de la familia Islas: acompañamiento por
parte de profesionales comprometidos y recursos para
traslados a la fiscalía de la ciudad de Mercedes y a la
ciudad de La Plata.
En un
clima de miedo colectivo ante las versiones que aseguran
la presencia del supuesto asesino en el barrio en los
días posteriores al crimen, la población de más bajos
recursos camina insegura por las calles oscuras entre
baldíos abandonados por su propietarios y la desidia que
desde hace muchos años caracteriza la situación del
barrio.
Los
vecinos no nos olvidamos. Solicitamos urgente
acompañamiento a la familia Islas y justicia por
Verónica.
Firmado:
Facundo Perrone, Nahuel Gasull, Carlos Corral, Zulma
Diniz, María Salgado, Alejandro Tartaglia, María Renata
R. Sánches, Félix Luis A. Gasull, Alfredo Cané,
Graciela González, María Rosa Amaya, Luis Oscar
Villalba, Daniela Ferreira, Pablo Meiana.
Despedida
Hace tres
semanas que mi amiga Ana Virginia Garate se
despidió un viernes 16 de mayo, subiendo escaleras al
cielo, dejándonos a todos los que la quisimos con
infinidad de recuerdos e imágenes a modo de flash en la
cabeza. Vivo en Neuquén y viajé con el fin de despedirme
y lamentablemente llegué unas horas después de su
partida... Por eso deseo publicar lo que a continuación
elegí para ella, para que lo lea desde donde esté.
<subtitulo>El
mundo
<texto>Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa
de Colombia, pudo subir al alto cielo.
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde
allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de
fueguitos.
- El mundo es eso -reveló. Un montón de gente, un mar de
fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.
No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos
chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego
sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego
loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos
bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con
tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y
quien se acerca, se enciende.
Eduardo
Galeano-Libro el Mundo (Los Fuegos)
Esto va
para vos Vir... porque te ubico en el último de los
fuegos, en el que estaba permanentemente encendido,
el que provocaba destellos el que ardía la vida con
ganas de aferrarse a ella. No pude darte la mano, no
llegué, pero desde aquí la sigo manteniendo extendida y
te toco desde el aire que día a día respiro, dormí
tranquila, vuelvo a vos en las miles de fotos que tengo,
porque vvolver a las fotos es recorrer nuestra
historia, con la certeza de haberla protagonizado.
Volver a
las fotos es...
Detener
el reloj en las estaciones más felices, es comprender, al
fin, lo efímero de nuestras vidas, es nuestra memoria en
un flash... un abrazo, Virginia.
Claudia
Solari
Neuquén
Alerta a
la población
El pasado
miércoles 14 de mayo, el Sr. Juan Digiácomo, amigo de la
familia, fue embestido por una camioneta a la bajada del
puente Dr. Muñiz sufriendo heridas de distinta gravedad y
siendo trasladado por los bomberos al Hospital local,
accidente del cual se está recuperando.
Sorpresivamente,
al día siguiente en horas del mediodía, se presentó en
mi domicilio una persona preguntando si conocía al mismo.
Inocentemente pensé que podía ser algún familiar del
embestidor quien querría saber el estado de salud de
nuestro amigo. Grande fue mi sorpresa cuando me manifestó
que quería ofrecer sus servicios legales para el
accidentado, informándole de inmediato que me encargaría
personalmente del asunto por ser abogada, retirándose
sorprendido de mi domicilio.
Me
pregunto: ¿Cómo llegó a conocimiento de este
"profesional" el accidente ocurrido? ¿Quién o
quiénes les facilitaron la información? ¿Cómo operan?
Inmediatamente a pocas horas de acaecido el accidente,
donde no solamente pueden existir daños materiales sino
también lesiones graves o incluso la muerte, muchos de
estos letrados se ponen "incondicionalmente" a
disposición de las víctimas o de sus familiares, pero
esta incondicionalidad no es tal. Simplemente lo hacen en
beneficio exclusivo de ellos, aprovechando el estado de
desconcierto en el que se encuentran sumidas las
víctimas.
Esta
práctica ya ha sido denunciada en el Colegio de Abogados
sin que nada se haya podido resolver pese a estar alguno
de ellos debidamente individualizados.
Ejerza su
derecho de elegir libremente al profesional que a usted le
merezca confianza. No se deje engañar, no firme poderes a
letrados a los que usted no conoce y que bajo el lema de
defender sus derechos no hacen otra cosa que engrosar su
patrimonio en detrimento del suyo, reclamando a las
compañías aseguradoras sumas exorbitantes que usted
nunca cobrará.
Ellos
están lejos de dignificar nuestra profesión y defender
los derechos de las víctimas en aras de lucrar en su
propio beneficio. Dejo a salvo el buen nombre y
honorabilidad de innumerables profesionales de esta
localidad que gracias a Dios no se prestan a intervenir en
este tipo de prácticas que para nuestras normas de ética
profesional son desleales. Lamentablemente es imposible
nombrar a todos ellos. Bien vale el dicho "al que le
quepa el sayo que se lo ponga....".
Por
Estudio de Dres. Anselmo
Dra.
María E. Anselmo
“El
proyecto irracional”
Para
demostrar en nuestro país la irracionalidad de un
proyecto, debemos primero remitirnos a la historia. A
mediados de la década del año 1950, nuestro país
contaba aproximadamente con 47.000 km. de vías férreas,
llegando a infinidad de lugares, creando y uniendo pueblos
y fomentando nuevas fuentes de trabajo. Esos trenes
desarrollaban una velocidad entre 80 a 100 km. por hora.
En los
últimos cincuenta y tres años comienza, poco a poco, la
gran decadencia que se acrecienta a partir del año 1990,
con las mal llamadas privatizaciones (yo las llamo
entrega). Las vías férreas fueron siendo levantadas
sistemáticamente, dejando a infinidad de lugares
incomunicados, convirtiéndolos en pueblos fantasmas.
Hoy,
creo, esas vías no alcanzan en el país, 7.000 km. están
en malas condiciones. Al igual que los trenes, que
desarrollan una velocidad entre 40 a 50 km. por hora, ¡y
siguen siendo subvencionados por el Estado!
¡Pero
vamos a tener un tren bala! que quizás disfrutará un 2%
o 3% de la población, con algunos extranjeros que nos
visitan.
¿Por
qué es irracional? Lo que cuesta esa faraónica obra
serviría para reparar, modernizar y ampliar llegando a
más de 47.000 km. el recorrido de dichas vías férreas,
y nuevamente se podría unir al país a todos aquellos
pueblos olvidados, reabriendo todas las fuentes de trabajo
que yacen allí dormidas, y así se beneficiaría el 100%
de la población.
¿Por
qué es irracional? Cuando hay miles de ciudadanos sin
trabajo y estudio; cuando existen zonas de nuestra patria
en la pobreza, y cunde la inseguridad por doquier;
hospitales colapsados sin los insumos más elementales;
muchas escuelas deterioradas que subsisten gracias a los
maestros y padres; obras sociales desmanteladas; jubilados
que cobran salarios similares a limosnas, cuando en su
gran mayoría, políticos, gremialistas, etc., que viven
en la opulencia, se retiran con “jubilaciones de
privilegio”.
Cuando la
soberanía está en peligro, ante el avance de monopolios
que explotan nuestras riquezas naturales, desplazando a
pequeñas poblaciones autóctonas, que en el futuro
podrán ser colonias, con habitantes de diferentes
nacionalidades al servicio de dichos monopolios.
¡Pero la
culpa no es de ellos! Es de la mayoría de nuestros
funcionarios de los últimos cincuenta y tres años,
civiles y militares, que en su gran mayoría aparte de
mentir y robar, ¡nos entregaron!
Por todo
esto es irracional un “tren bala”, o toda obra
faraónica que se proyecte, sin solucionar antes los
graves problemas anteriormente enumerados.
No se
puede construir una casa comenzando por el techo; los
países que lograron desarrollarse comenzaron primero por
el bienestar de sus habitantes, y a medida del desarrollo
económico y en forma racional, comenzaron con las grandes
obras.
En
nuestro país, muchos de los que llegan al poder se creen
iluminados y dueños de la verdad, no admiten el disenso,
dan la espalda a la realidad y se convierten en fervientes
mensajeros de la irrealidad.
Osvaldo
Ángel Aso |